GUILLERMO ZAPIOLA
No es solamente una de las estrellas latinas mejor pagadas de Hollywood, sino que también ha podido saltar a la dirección, lo que la convierte en la más joven actriz-realizadora de los Estados Unidos en la actualidad. Salma Hayek ha comenzado a cosechar elogios con su debut como realizadora, The Maldonado Miracle (El milagro de Maldonado), una fábula que combina misticismo, ilusión y realismo fantástico producida por la cadena televisiva Showtime en la que actúa el legendario antihéroe sesentista Peter Fonda.
The Maldonado Miracle maneja un tema clásico, de esos que se ubican en las fronteras de la religiosidad popular, la fe y la superstición: una imagen de Jesús aparentemente ha llorado sangre en la cercana iglesia, y una feligresa grita "Milagro!" y cae desmayada en la escalinata del edificio. A partir de allí empieza la agitación pública, la gente se reúne para pedir otros milagros, y alrededor de la iglesia comienzan a florecer en comercio y el turismo religioso. Súbitamente, el desconocido pueblecito de San Ramos, California, encuentra un espacio en los medios.
Naturalmente, hay explicaciones más mundanas para lo que ha ocurrido, y el escéptico padre Russell (Peter Fonda) descubre muy pronto que lo que hay en el rostro de la estatua es sangre humana. Sin embargo, esa es solamente una de las caras del asunto.
DOBLECES. El verdadero protagonista es un niño inmigrante que ha llegado al pueblo en busca de su padre, y que posee el secreto de lo que ocurrió realmente con la estatua. El personaje ("una figura crística", se ha dicho) es manipulado por quienes desean sacar una ventaja económica o de otro tipo del presunto milagro. Por su parte, el sacerdote Fonda incorpora un personaje a la vez lúcido y melancólico que desconfía de los milagros espectaculares: Dios (ya lo descubrió el profeta Elías) no se expresa en el trueno o el terremoto sino en la brisa, y por lo general las estatuas no lloran. Hay empero una vuelta de tuerca final en el asunto.
Escrita por Paul W. Cooper a partir de una novela de Theodore Taylor, la película no ha sido solamente dirigida por Hayek: la actriz mexicana se desempeñó también como productora ejecutiva. En los Estados Unidos, el film ha sido emitido por su empresa productora, el canal Showtime, y a principios de mes se lo proyectó también en la filmoteca de Los Angeles, durante la tercera edición del certamen dedicado a la cinematografía mexicana. Días pasados, Hayek presentó igualmente su película en la función de clausura del Primer Festival Internacional de Cine de Morelia, en el centro de México, y recibió una ovación que duró varios minutos. Los organizadores del Festival le otorgaron también un reconocimiento, y Hayek declaró que tras dar su primer paso como cineasta se había enamorado del oficio.
"Me gusta mucho actuar, pero realmente me gustó más dirigir", afirmó Hayek. También respondió con una cuota de sarcasmo las preguntas antipáticas del público: cuando alguien quiso saber porqué había decidido musicalizar su película con salsa, la actriz dijo "porque yo soy la directora y me dio la gana, además me gusta mucho la salsa".
The Maldonado Miracle fue rodada en el estado de Utah para el canal de cable Showtime, para el cual Hayek produjera previamente En el tiempo de las mariposas. Tras esa relación de trabajo, el presidente de Showtime le ofreció a Hayek el proyecto, y la actriz aceptó dirigirlo.
DIFICULTADES. Hayek expresa su orgullo de ser "la única actriz de mi edad en Estados Unidos y México que actúa, produce, dirige y escribe", y ha dicho también que tiene otros proyectos para seguir su carrera como directora. También seguirá actuando, por supuesto, y ya está embarcada en el rodaje de la película After the sunset, dirigida por Brett Ratner, en la que actúa junto a Pierce Brosnan.
Hayek ha podido quejarse por el fracaso de sus intentos por filmar en su propio país. Según ella, ha tropezado con muchos obstáculos y confesó estar a punto de desistir de la idea que trabajar en México. Durante dos años intentó impulsar en su país el rodaje, como productora y directora, de un film del que no ha querido adelantar detalles, y manifiesta su asombro ante las dificultades y los estorbos que ha encontrado en su camino.
Hayek sostiene que tuvo que dejar México y buscar mejores oportunidades en el extranjero porque "no había alternativa", y lamenta que los cineastas mexicanos no cuenten con el apoyo necesario para realizar su trabajo y tengan que trasladarse a otro país como Estados Unidos para poder hacerlo. Y agrega que, junto con otros cineastas y actores, "ha hecho mucho en la actualidad porque el nombre de México figure a nivel internacional". Con una cuota de exageración, afirma también que antes de llegar ella a los Estados Unidos "en el cine no había papeles para mexicanos".
Una actriz muy ocupada
Salma Hayek permanece por cierto muy activa. El próximo viernes se estrena en Montevideo Erase una vez en México, tercera entrega de la serie de El Mariachi dirigida por Robert Rodríguez. Al mismo tiempo, la actriz ha comenzado a filmar After the Sunset, con Pierce Brosnan.
Los proyectos inmediatos de Hayek incluyen igualmente Murphy’s Law, un asunto escrito por su hermano Sami que probablemente también dirija, la nueva película de Robert Altman que por lo menos por ahora se llama Untitled New York Art World Film, y la biografía de la francesa Audrey Mestre, esposa del buceador cubano Francisco Ferreras, que será dirigida por James Cameron e incluirá algunas escenas rodadas en México. Mestre murió en octubre del 2002 en República Dominicana, cuando intentaba superar el récord de su esposo, de 162 metros.