Los países en vías de desarrollo deben plantearse objetivos cumplibles en las negociaciones mundiales de liberalización comercial, entre los cuales el principal debe ser el acceso a los mercados de los países ricos con su producción agrícola —aún con aranceles— y recurrir a los mecanismos de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) solamente tras agotar todas las posibilidades previas de negociación, sostuvo el embajador Julio Lacarte Muró, quien actuó durante décadas en representación de Uruguay en negociaciones comerciales.
El segundo gran objetivo debe ser que los Estados desarrollados dejen de subvencionar a las exportaciones, porque estas hacen perder a los países pobres muchísimas posibilidades de negocios, sostuvo Lacarte en una charla que brindó en la sala Maggiolo de la Universidad de la República.
La disertación fue parte del curso taller regional "Políticas y Comercio Internacional Agropecuario" que organizaron el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, la Organización Mundial del Comercio, el Banco Interamericano de Desarrollo y el foro de facultades de Agronomía.
A juicio de Lacarte, no resulta tan relevante si los países ricos siguen gastando cifras "siderales" en el llamado "apoyo interno" a sus productos, porque este no necesariamente afecta las corrientes de comercio internacional.
MAYOR DUREZA. Las negociaciones "van a ser mucho más duras", porque hasta ahora lo convenido en materia agrícola "es nada" y solamente ha habido "escaramuzas" y "escarceos" por lo que ahora comenzará la discusión en torno a puntos álgidos.
"Es ingrato negociar. Uno se encuentra con personas con posiciones muy duras. Es un juego con tahúres que cumplen ciertos códigos. Usted no puede distraerse ni un minuto. En la OMC nada es gratuito. Todo es negociado. Todo tiene su contraparte", señaló.
Cualquier acuerdo al que se llegue en materia agrícola tendrá que ser "mucho más firme, mucho más compulsorio" porque la actual normativa tiene "demasiadas cláusulas de escape".
"Hemos aceptado que la negociación es un proceso de largo plazo. Pero tiene que haber un paso adelante apreciable en materia de liberalización agrícola. Hace 17 años que se negocia. No se percibe una flexibilización apreciable de los regímenes agrícolas de los países avanzados", dijo Lacarte.