El Producto Interno Bruto (PIB) tendrá una variación nula este año y se expandirá alrededor del 5% en 2004, fundamentalmente como consecuencia del "arrastre" de la recuperación económica verificada a lo largo de 2003, pronostica el Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República.
"El incremento de la actividad que en rigor ocurriría en 2004 sería modesto y se concentraría en el primer semestre. Los sectores productivos que más crecerían serían el agropecuario, el industrial y el de transporte y comunicaciones", dice el informe.
El motor de la actividad serán las exportaciones y la demanda interna. Las ventas al exterior crecerán en pesos constantes alrededor del 13% impulsadas por la mejora de las economías vecinas, la permanencia de un elevado tipo de cambio real y el incremento de la oferta agropecuaria que a su vez se verá favorecida por los buenos precios internacionales para varios productos.
DESEMPLEO. En cuanto al desempleo, el instituto cree que en 2004 se verificará una pequeña caída con respecto al nivel promedio de 2003 y se ubicaría en aproximadamente 15% (la última medición del Instituto Nacional de Estadística lo situó en 16%).
Por otra parte, el ingreso medio real de los hogares y las pasividades se mantendrían en los niveles de este año y el salario medio real verificaría un leve retroceso.
En el mercado cambiario, la devaluación entre diciembre de 2003 y el mismo mes de 2004 se ubicaría en torno al 10%. Los analistas del instituto creen que el incremento del tipo de cambio se concentraría en la segunda mitad del año, impulsado por la incertidumbre preelectoral.
La inflación sería levemente inferior a la prevista para 2003 y rondaría el 3% y el déficit consolidado se ubicará en 2,7% del PIB.
El stock de depósitos a diciembre de 2004 permanecería estancado o subiría levemente con respecto a igual mes de 2003 y el crédito al sector privado tendría un ligero incremento. Las tasas de interés, tanto activas como pasivas, en moneda nacional y moneda extranjera caerían algo en la primera mitad del año y tenderían a incrementarse en la segunda mitad.
ESTE AñO. El presente año terminará con un desempleo promedio del 17%, una devaluación del 4%, una inflación del 10% y un resultado fiscal consolidado que arrojará un déficit del 3,5% del PIB, sostiene el informe.
Para el instituto, "dos de los peores legados" de la recesión que comenzó en 1999 y que ya terminó son el elevado nivel de desempleo y la alta relación entre deuda pública y Producto Interno Bruto. La reducción del desempleo demandará años de sostenido crecimiento y el abatimiento de los niveles de deuda requiere el mantenimiento de una política de severa austeridad fiscal por un lado y por otro de que siga la expansión económica.
Las proyecciones del instituto se basan en varios supuestos: que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional seguirá vigente, que el BCU controlará la oferta monetaria y le restará volatilidad al tipo de cambio, que el gobierno estimulará el crédito bancario mediante la reducción de encajes y la caída de las tasas del Banco República, que impulsará la desdolarización y que la política fiscal seguirá siendo restrictiva, basándose en la mejora de la administración tributaria y la reducción del gasto público en términos reales.