Industria juega fuerte para bajar el precio del ganado

| Los frigoríficos procuran iniciar la zafra con la hacienda más barata. Falta saber qué harán ahora los productores

 precio ganado en pie 20031017 395x204

CONSULTORA SERAGRO

El proceso de aumento constante constituyó una verdadera pesadilla para la industria, ya que le capturó la mejora que se produjo en los mercados de la carne. Como puede apreciarse en la gráfica adjunta, desde que empezó la suba, en la última semana de mayo, los novillos acumulaban (hasta la semana pasada) una suba del 70% en dólares, según la cotización de la Asociación de Consignatarios de Ganado.

Todos los intentos realizados hasta el momento para frenar el alza han sido infructuosos, ya que cuando los compradores pasaron precios por debajo de los precedentes, inmediatamente se retraía la ya escasa oferta de hacienda, agravando las dificultades de las plantas, forzadas a seguir faenando para cubrir al menos los elevados costos fijos.

Ahora vuelve a reeditarse el fenómeno, los precios que se ofrecen por los ganados son inferiores a los de la semana pasada, y muchas plantas ni siquiera pasan precio, ya que tienen suficiente hacienda comprada por unos cuantos días, y prefieren orejear la situación desde fuera, sin presionar sobre la reducida disponibilidad de animales preparados que ha caracterizado a la plaza desde hace meses.

La oportunidad de la iniciativa de los compradores parece clara; está sustentada en la expectativa de que hayan ganados preparados que no se están ofreciendo, y que una pestañeada del mercado puede inducir a los ganaderos a desprenderse de esos lotes; después de todo, según se dice, el productor vende en baja, no cuando el ganado está subiendo.

Tal vez haya ganado pronto, pero también la actitud de retención del productor es explicable.

Las pasturas sembradas se han recuperado y están aportando buenos volúmenes de pasto de calidad: los novillos en terminación que pastorean esos campos ganan más de un kilo por día en estos momentos, lo que equivale en números redondos a 1 dólar por día que se valoriza cada animal. Si agregamos que la suba de los últimos tiempos ha sido promedialmente de 1 o 2 centavos por kilo en pie por semana, un lote de 30 novillos pesados en terminación incrementaba su valor entre 360 y 510 dólares cada semana (ver recuadro). Mientras se mantengan esas condiciones no hay demasiado apuro en vender, siempre que haya pasto para ese ganado y para el resto de los animales del establecimiento, que también tienen sus necesidades que atender.

En ese sentido, no hay que descuidar, en los establecimientos que las tienen, el grave deterioro que las categorías de cría exhiben en su estado corporal; vacas flacas y con poca leche, y terneros chicos y panzones al pie, vaquillonas peludas, muy lejos del peso y desarrollo necesario para un entore exitoso: esa es la imagen del rodeo de cría hoy. En el balance del productor, la priorización de la invernada no puede llevar a una postergación ruinosa de las otras categorías.

MERCADOS. Pero hasta ahora, no puede decirse que los nuevos valores sean éstos, sino que recién está planteada la pulseada: si la oferta aumenta, los precios tenderán a consolidarse en estos niveles, o a bajar; pero si el productor se siente fuerte y sigue reteniendo, tal vez la industria no pueda imponer esta baja, y deba volver atrás.

A favor de la industria corre el tiempo, que con la mejora forrajera de la tardía primavera, incrementa el número de animales susceptibles de ser embarcados.

A favor de los productores —en el sentido de defender la firmeza de los precios— está la excelente situación de los mercados de la carne, cuyas cotizaciones están en franca alza, principalmente en EE.UU., pero también en Europa, así como en Brasil.

Los precios del ganado en EE.UU. superaron todos los récords, y esta semana hubieron cotizaciones del orden de los U$S 2,20 el kilo en pie en los novillos de faena; el precio de la carne sigue esa lógica. Las subas en la carne que le estamos vendiendo, refleja en cada nuevo embarque esa realidad. Y por añadidura: aún restan por colocar cerca de 6 mil toneladas de la cuota de 20 mil toneladas que el país tiene asignada, y esos volúmenes deben embarcarse como máximo antes de la primera semana de diciembre, porque rige el año calendario para el cumplimiento de ese negocio. El vender dentro de cuota supone recaudar un precio superior al que se obtiene por las ventas que se realizan por fuera de la misma, ya que, en este caso, los embarques pagan un 26,4 % de arancel. En resumen: las ventas próximas a EE.UU. se cotizarán a mayor valor que las actuales, dado que cerca de la mitad de los volúmenes embarcados hasta ahora pagaron impuestos aduaneros.

En Europa ocurre otro tanto: los cortes embarcados dentro de la cuota Hilton aumentaron más de un 50 % respecto a los del ejercicio pasado; en realidad recuperando valores que había perdido por la gran oferta barata de Argentina.

El otro destino importante que se ha ido valorizando es Brasil, que adquiere también cortes de valor, con alta exigencia y cotizaciones acorde.

Tampoco bajó el precio del cuero, ni la carne vendida en el mercado interno, ni hay cortes de clavo, ni mercados cerrados, que justifiquen una baja obligada del ganado: son aspectos puramente referidos al nivel de oferta y a la intensidad de la demanda, los que determinan el funcionamiento del mercado.

Hasta U$S 500

Un camión de novillos que aumenta de 30 a 33 kilos por día sube U$S 30, x 7, son U$S 210 por semana. Y si se le suma la mejora del precio a los 15.000 kilos que pesa en pie, se valoriza entre U$S 150 y U$S 300, si aumenta 1 o 2 cts. en la semana.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar