Lo que nació como un regalo privado de Samantha Navarro a su ex-pareja, se convirtió en un disco íntimo y sutil. Poemas es el cuarto disco de Navarro en siete años, luego de Samantha Navarro (96), Mujeres rotas (98) y Tengo recuperación (2000). "¿Ya voy por mi cuarto disco?", pregunta Navarro retóricamente y con cierto orgullo por haber llegado a una cuarta edición discográfica.
El orgullo de Navarro es comprensible si se tiene en cuenta que su música no es precisamente masiva o "comercial". Al respecto, Navarro dice: "Me encantaría que mi música sea muy popular. Eso me facilitaría muchas cosas, aunque también me complicaría otras. Pero no me pongo a pensar en si voy a vender o gustar cuando compongo. Me esfuerzo para que las canciones sean lo mejor posible, pero también creo que las canciones van para donde ellas quieren y no hay mucho que yo pueda hacer al respecto".
Desde hace unos días la cantante viene presentando el disco en vivo por distintos boliches de Montevideo, tal como fue concebido y grabado: Navarro y su guitarra, nada más. En Poemas, la compositora deja de lado sus letras para encarar la musicalización de poemas de Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Juana Ibarburu, Julio Herrera y Reissig y Roberto Juarroz, entre otros. "Cuando empecé a tocar y cantar musicalizaba poemas de autores como Lorca y Machado, influida por los discos de Serrat. Intenté varias veces musicalizar algún poema de Delmira Agustini, pero no hubo caso, nunca lo logré", recuerda la cantautora.
Cuando Navarro volvió a musicalizar textos de otros, lo hizo sin intenciones de esas canciones fueran a ser editadas. "Mi madre me prestó un libro de Storni y aunque siempre leí poesía, no conocía en profunidad su obra. Quedé maravillada. Hice algunas canciones, pero iban a ser un regalo mío a mi ex pareja. Cuando se las mostré a algunos amigos, me dieron manija para que hiciera un disco, y aquí estoy", explica.
Editado por Perro Andaluz, Poemas ya repercutió en Argentina. El crítico de la revista Rolling Stone Humphrey Inzillo lo calificó con cuatro estrellas de un máximo de cinco, fundamentando su opinión: "su cuarto disco la revela también como una brillante antologista. Este álbum fue grabado (casi) íntegramente en el departamento de Samantha, frente al mar montevideano, y produce una hermosa calidez", escribe Inzillo en el último número de la revista. "Es un gran espaldarazo", dice la cantante, que tiene otro proyecto que la entusiasma: la banda La Dulce, integrada también por Andrea Viera, Ana de León y Mariana Vázquez. "De ahora en adelante, espero poder alternar entre mi trayectoria como solista y como integrante de La Dulce", concluye.