BAGDAD - Las fuerzas militares de ocupación en Irak continúan enfrentándose a una incesante violencia seis meses después de la caída del régimen de Saddam Hussein, sembrando la duda sobre la rápida reconstruccion deseada por Estados Unidos y la promesa anglo-norteamericana de entregar pronto y totalmente el poder al pueblo iraquí.
La tensión seguía reinando hoy en Bagdad y Basora, en el sur de Irak, donde por segundo día consecutivos algunos ex soldados reclamaron sus sueldos no cancelados, un día después de los disturbios que causaron tres muertos iraquíes.
Dos iraquíes murieron ayer en Bagdad durante una manifestación de ex militares que degeneró en incidentes armados con soldados de la coalición británico-estadounidense, indicó la policía iraquí citada hoy por un portavoz militar norteamericano que no confirmó los hechos.
Las informaciones de la policía iraquí "indicaron que hubo dos muertos en Bagdad", declaró el teniente George Krivo, precisando que se trataba de dos iraquíes. La manifestación degeneró cuando varios ex militares acudían a buscar sus sueldos pendientes de pago. Dos soldados estadounidenses también resultaron heridos, según el ejército norteamericano.
Otro iraquí murió al ser alcanzado por disparos de soldados británicos durante una manifestación similar ayer en Basora, la principal ciudad del sur del país, dijo un portavoz británico.
El ejército norteamericano decidió desplegar cinco equipos de diez tiradores escogidos para defender los oleoductos del norte de Irak contra los actos de sabotaje.
Por otra parte, se produjo un ataque con mortero el sábado en la noche contra el cuartel general de las fuerzas estadounidenses cerca de Baaquba, 60 km al noroeste de Bagdad, afirmó el domingo un testigo, sin poder precisar si hubo víctimas.
"Dispararon cuatro obuses de mortero contra el cuartel general de las fuerzas estadounidenses, que respondieron con obuses de tanque", declaró a la AFP Walid Mohamed, de 25 años.
"La violencia en Irak no cesará mientras el país esté administrado por fuerzas extranjeras", estimó hoy el presidente egipcio Hosni Mubarak, precisando que "sólo habrá seguridad y estabilidad si los iraquíes toman las riendas del poder en su país".
El canciller alemán Gerhard Schroeder, de visita en Egipto, indicó de su lado que Alemania estaba a favor de darle "un papel más importante a la ONU en Irak" y de "realizar la estabilidad y la democracia" traspasando la soberanía al pueblo iraquí.
El presidente George W. Bush, cada vez más criticado por su guerra contra Saddam Hussein, dijo el sábado, en su mensaje radial semanal, que continuará con la campaña en Irak pero la oposición demócrata lo acusó de anteponer ese conflicto a los verdaderos problemas de los estadounidenses.
Bush pidió paciencia a una opinión pública cada vez más dubitativa sobre los motivos de la guerra y reconoció que el proceso hacia un Irak soberano es "complicado".
"Hace falta tiempo para restablecer la confianza y la esperanza después de décadas de opresión y de miedo", dijo Bush.
"Sin embargo, hacemos importantes progresos y vamos a respetar nuestra promesa de devolver el poder al pueblo de Irak tan rápidamente como sea posible", añadió.
Con respecto al Kurdistán iraquí, comenzó a precisarse el "plan de acción" norteamericano-turco contra el PKK-Kadek (Partido de los trabajadores de Kurdistán), que tiene cerca de 5.000 rebeldes armados refugiados en el norte de Irak.
"Vamos a ver en los días y en las semanas que vienen la aplicación, en la práctica, de nuestros acuerdos", anunció el domingo el Primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, haciendo referencia a un acuerdo que diplomáticos turcos y norteamericanos anunciaron haber firmado la semana pasada en Ankara.
Por otra parte, el ex ministro británico de Relaciones Exteriores, Robin Cook, afirmó en un libro que el Primer ministro Tony Blair habría reconocido en privado, antes de la guerra, que Irak no poseía armas químicas acondicionadas para ser desplegadas rápidamente.
La administración Blair es criticada desde hace varios meses por haber afirmado en un documento de septiembre 2002 que Irak estaba en capacidad de desplegar armas químicas o biológicas en 45 minutos.
AFP