BOGOTA | AP
Una motocicleta cargada de explosivos estalló en la madrugada de ayer en medio de centenares de personas que terminaban una noche de fiesta y causó 11 muertos y 48 heridos, informó la ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez.
El atentado, atribuido por autoridades militares a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se registró hacia las 04.00 de la madrugada en Florencia, la capital del Departamento del Caquetá, a 380 kilómetros al suroccidente de Bogotá.
La explosión se registró en la llamada "zona rosa" de Florencia en el momento en que bares y discotecas cerraban sus puertas y las personas regresaban a sus hogares.
"La gente se estaba retirando para regresar a sus casas y fue cuando estalló la motocicleta que, aunque no tenía una carga potente de explosivos, logró causar tantas víctimas debido a que fue colocada frente a una discoteca de la cual salían muchas personas", manifestó el general Luis Alberto Ardila, Comandante de la Décima Segunda Brigada del Ejército.
DOS ATENTADOS. Ardila dijo que se sospecha que fueron guerrilleros de las FARC quienes colocaron la motocicleta-bomba. "Ya hemos tenido dos atentados como éste en menos de un año aquí ejecutados por las FARC", afirmó el jefe militar en entrevista telefónica desde Florencia con Radio Caracol.
"Yo no podría confirmar (que fueron las FARC), no lo tienen confirmado nuestras autoridades militares y de policía, pero todas las evidencias apuntan en esa dirección", dijo la Ministra de Defensa tras concluir una reunión del consejo de seguridad en Florencia.
"Es muy doloroso, son 11 personas muertas... hemos venido al hospital a saludar a algunos de los heridos y expresarle obviamente el dolor del gobierno nacional por esta acción terrorista", agregó.
Las víctimas mortales son ocho adultos, un niño de nueve años y dos policías. Estos últimos adelantaban las tareas rutinarias de vigilancia en la "zona rosa" de Florencia.
Ardila dijo que tras el estallido de la motocicleta-bomba, muchos heridos quedaron tendidos en la calle y fueron trasladados al Hospital María Inmaculada en donde se reportó el ingreso de 48 personas, algunas graves y otras con lesiones leves causadas por fragmentos de vidrios.
EMERGENCIA. Entre los heridos figura una niña de 15 años a la cual se le amputó una pierna que fue destrozada por la explosión, mientras otras 15 víctimas tuvieron que ser sometidas a operaciones quirúrgicas de urgencia, informó el médico Gilberto Rincón, director del hospital.
Una recompensa de 50 millones de pesos (17.500 dólares) fue ofrecida por las autoridades por información que permita capturar a los responsables, dijo el coronel Rafael Parra, comandante de la Policía de Florencia.
El atentado causó una emergencia hospitalaria en Florencia, ciudad de 100.000 habitantes y fue necesario hacer llamados por radio para que la gente do-nara sangre para atender a los heridos.
"Esta es una ciudad pequeña que no tiene la infraestructura sanitaria para atender tal cantidad de heridos", afirmó el coronel Parra.
El ataque se registró en momentos en que los grupos guerrilleros adelantan una intensa ofensiva terrorista con la destrucción de oleoductos, torres de energía, televisión y comunicaciones y secuestros.
"Colombia llora, pero no se rinde"
BOGOTA
"Colombia llora, pero no se rinde", dijo el presidente Alvaro Uribe al deplorar el ataque con explosivos en la ciudad de Florencia.
"Según el último informe, ya llevamos once muertos y una situación muy delicada de unos heridos, una niña está bastante mutilada", agregó.
"Repetimos lo que dijimos cuando el atentado del club El Nogal: Colombia llora pero no se rinde", manifestó al recordar el ataque con un carro-bomba ejecutado en febrero en Bogotá.
En ese ataque hubo 36 muertos y más de 100 heridos, el cual ha sido atribuido por la Fiscalía a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sospechosas también de detonar la motocicleta-bomba en Florencia. "Lo único que nos queda es derrotar el terrorismo y hay que persistir", añadió Uribe que ha hecho de su lucha contra la guerrilla la máxima prioridad de su gobierno.
Un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de la explosión en Florencia fue observado por el gobernante y numerosos dirigentes comunales.