La carne volcada al abasto habría bajado 30 mil tons.

| La contradicción menos carne - más exportación se explica por el fuerte descenso sufrido en el mercado doméstico

CONSULTORA SERAGRO

En lo que va del año, la exportación de carne vacuna —en peso carcasa—, aumentó en casi 26 mil toneladas —un 13,5 %—, respecto al mismo período del año pasado.

Sin embargo, en sentido contrario, en este ejercicio, la producción de carne en gancho fue inferior a la del período anterior.

FAENA Y PRODUCCION. La faena acumulada al 6 de setiembre pasado es algo inferior a la del mismo tramo del 2002: algo menos de 5 mil reses, lo que apenas representa un 0,4 % del total. No parece demasiado significativa, pero la diferencia es mucho más apreciable cuando se considera la cifra de novillos, que en definitiva es la categoría que proporciona más kilos, la que tiene mayor impacto en el resultado.

Por eso, la caída en los volúmenes obtenidos es bastante mayor a la que surge del mero cotejo del número de cabezas.

Las vacas aumentaron en cerca de 40 mil cabezas, pero los novillos bajaron casi 44 mil en la faena, pero la vaca da 211 kilos de carne, y el novillo 269 kilos por carcasa, según los resultados del 2002.

No contamos con el dato de los kilos de carne que están dando los animales este año, por eso utilizamos los datos del año pasado. De cualquier forma, los muestreos realizados en base a la información disponible no marcan diferencias apreciables con los resultados del año pasado.

Las cifras de producción van a variar de acá para adelante, porque la faena de la última semana —del 7 al 13 de este mes— ya está superando largamente los registros del año pasado; pero no las tomamos en cuenta a los efectos de este análisis, entre otras cosas porque no contamos aún con los datos de exportación de la semana pasada.

DESTINO DE LA CARNE. De esos volúmenes producidos, a la fecha referida —6 de setiembre— se habían exportado 191,3 mil toneladas en el 2002, mientras este año se exportaron bastante más: 217,3 mil; o sea, cerca de 26 mil toneladas más.

La diferencia entre la carne producida y la exportada es lo que consumimos internamente —si omitimos lo que va a las cámaras, a hacer stocks, o lo que se extrae de ellas al inicio del período—; sobre lo que no tenemos ningún dato.

En el 2002, a fines de agosto, la porción destinada al consumo interno está reflejando un consumo aparente de 101 mil toneladas, lo que equivale a unas 12,6 mil toneladas por mes; anualizado, equivale a unas 151 mil toneladas. Repartido ese volumen entre los 3,3 millones de habitantes del país, el consumo quedaría en 46 kgs. por persona anuales, muy lejos de los registros históricos, que superaban los 60 kgs. por persona.

Si consideramos los registros de este año, las cifras de consumo aparente son aún menores. Si sólo se volcaron al abasto unas 71,4 mil toneladas en 8 meses, el consumo anualizado rondaría las 107 mil toneladas; lo que equivale a 33 kgs. por persona por año: poco más de la mitad del consumo histórico.

A esta cifra hay que sumar la carne que no se registra, la procedente de circuitos informales —que según algunas indicaciones, parece haber aumentado—, aunque nunca puede cubrir la caída que se produjo en los círculos formales. Tampoco conocemos las variaciones del stock en cámaras, que pueden tener alguna incidencia en el resultado.

DOLAR Y SALARIO. También hay que considerar que la retracción del consumo se acentúa a partir del aumento del precio del producto, en pesos —que es la moneda que percibe el consumidor—, derivado de la devaluación de junio del año pasado. La suba del dólar provocó el aumento de numerosos bienes de la canasta familiar, no sólo la carne, sin que los salarios acompañaran esa tendencia. La pérdida de poder de compra del salario, de los bienes y servicios que componen el IPC, fue del orden del 20% en el año 2002, y no existen señales claras de recuperación por el momento.

O sea que el nuevo escalón de caída del consumo de carne, en realidad, ocurre a partir de la segunda mitad del año pasado, y continúa, con fluctuaciones, en este período. INAC cuenta con información al respecto, que en cualquier momento, seguramente, habrá de dar a conocer, la que no hace más que corroborar lo que cada uruguayo puede testimoniar por su vivencia personal: se come menos carne. La dificultad siempre está en medir la magnitud de los cambios, y este método de evaluar producción y exportaciones, puede dar alguna pista.

En términos gruesos, en órdenes de magnitud, las cifras están sugiriendo una caída del consumo del 30% respecto a los volúmenes del año pasado.

Faena y produccion de carne

2002 Cabezas Kilos/cabeza Miles tons.

Novillos 726.723 269 196

Vacas 429.350 211 91

Toros y terneros 30.856 6

Total carne 292

2003

Novillos 68.920 269 184

Vacas 469.006 211 99

Toros y terneros 30.100 6

Total carne 289

Fuente: Seragro, en base a INAC. Kilos individuales estimados

Volumen de exportacion y consumo interno

2002 2003

Exportación (Miles tons. carcasa) 191,3 217,3

Saldo: abasto 100,7 71,4

Anualizado 151 107,1

Per cápita (3,3 millones) 45,8 32,5

Fuente Seragro, en base a INAC

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