Entre el norte y el sur

| "NO HAY GLOBALIDAD QUE VALGA SIN PARROQUIA QUE SE SUSTENTE..." (Carlos Fuentes)

Natalie Scheck

Álvaro Casal

Saco, camisa y corbata en distintos tonos de azul. A ello se agregan pantalones de "jean". Jesús Puente Leyva, embajador de México en Uruguay, entra excusándose por este atuendo informal. Lo justifica porque es viernes, día en que dice, se permite los "vaqueros".

No lo expresa, pero podría  agregar que además se encuentra al final de una semana especial: se acaba de firmar el Tratado de Libre Comercio entre México y Uruguay. Es tiempo de descansar, de celebrar. Como dijo Carlos Fuentes, a quien el propio embajador gusta citar, "para los mexicanos el trabajo es la antesala de la fiesta".

Pero no va a hablar de entrada del tema del acuerdo logrado. Habla de música mexicana, del trío que trajo de Buenos Aires para interpretarla y del momento que vive su patria:

"Estamos en el mes de la patria ... Bueno, estamos en setiembre, que es el mes de México, fecha de independencia nacional que se celebra en la larga noche que va del 15 al 16 de setiembre. Un nacimiento a la lucha de independencia muy diferente al de otros países de América Latina porque no lo llevó a cabo un encumbrado personaje de la vida social como Bolívar o un personaje de la vida seglar como Artigas. La revolución la hicieron curas de pueblos pobres, pequeños, no los encumbrados. Ciertamente, el mismo día en que se lanza la lucha de la independencia, Hidalgo declara abolida la esclavitud. Es el primer país de Latinoamérica; claro, como una utopía de lucha reciente, porque tienen que consumarse muchos hechos para que desaparezca. Pero esa es la primera visión".

Hablando de utopías, ¿somos en verdad independientes?

"Bueno, eso ya es una interpretación en el tiempo. Creo que la libertad convencional de los pueblos descansa en su capacidad de ofrecer a su población casa, vestido, sustento y educación. Sin eso, la libertad de los hombres es una utopía. Cada día se fortalece como utopía, a medida que los pueblos, la gente, se va rezagando del entorno, de las oportunidades que ofrece el sistema o que no ofrece, para facilitar la movida social. El tema de la destrucción del ingreso, del desarrollo sustentable de nuestras economías, la lucha por los mercados internacionales nos remiten a la expresión de Carlos Fuentes "No hay globalidad que valga, sin parroquia que se sustente". Sustentar nuestras parroquias en la globalidad es un gran desafío.

 En el mes de la independencia de México se dan acontecimientos importantes...

"Bueno pues, ayer mismo se consumaron las negociaciones del tratado de Libre Comercio México-Uruguay, que tiene muchos elementos importantes a señalar. Es el tratado de LC que con más agilidad ha negociado México, país del mundo más amplia y profundamente integrado a la competencia exigente de la globalidad de mercados abiertos. Nosotros tenemos tratados de LC, nada más en América Latina, que nos vinculan con 10 países. México en el mundo, es el país más comprometidamente integrado a la competencia y a la suma de intereses de mercados compartidos. Lo importante, en el caso de este tratado, es que lo hemos hecho en el más breve plazo. En poco más de un año, logramos consumar el proceso que no está hecho de manera premoderna o a la antigua, como son los tratados que se consumaron al amparo de ALADI, de la que México es, desde luego, miembro fundador. Estos son tratados que abarcan bienes y servicios. A este respecto no solamente los bienes y servicios que prácticamente quedan desgravados en su totalidad, con excepciones puntuales en sectores sensibles para Uruguay y para México, como el agropecuario. Uruguay aumenta sus capacidades competitivas en México.

Hablamos de lácteos, carnes, textiles, lana, etc."

 ¿Calzado?

"También. Aunque se ha fijado un lapso de 10 años para que esté totalmente liberado".

¿Por qué le interesa a México este tratado ?

"¿Cuál es el significado y alcance de un tratado en el que se vincula un país como el Uruguay, con un producto interno bruto de menos de la 40ª parte de lo que es el de México? El PBI de Uruguay es de 12.000 millones y el de México supera los 500.000 millones. Las exportaciones de Uruguay rebasan los 15.000 millones de dólares, las exportaciones de México alcanzan a ser 160.000 millones de dólares. Hay una gran disparidad; pero eso da  precisamente la oportunidad de la gran complementación de mercados y de producción, si los países se comprometen a invertir de manera concertada, en cadenas de producción que interesan a los dos países. Ahora, para México, el acuerdo con Uruguay representa el testimonio único, con profunda significación política, de que el MERCOSUR no es un cono cerrado, de que el MERCOSUR no es un acuerdo regional negado a las exigencias de la competencia de los mercados mundiales. En este entorno cabe recordar que México llevó a cabo un acuerdo marco con el MERCOSUR que deja libres las posibilidades, país por país, de negociar hacia afuera de la región. Esto es muy importante, porque hay quien supondría que con el relanzamiento político que está ocurriendo en el MERCOSUR se cierran los espacios. Yo creo que no. Se flexibilizan, en la medida que los intereses son compartidos y que hay oportunidades. Creo que este mensaje de México a Uruguay es importante hacia adentro y afuera del MERCOSUR.

México está al norte o al sur... (risas, por la alusión a un reportaje realizado esa mañana).

"México está al norte, pero es el sur. Es otro testimonio más de México alrededor de tres consideraciones sustantivas. Geográficamente está en el norte; culturalmente en el sur. En cuanto a los intereses políticos, estamos en el sur; en cuanto a las oportunidades económicas, estamos en el sur. México es el país que más integrado y comprometido está con América Latina, con las exigencias que hoy significa la globalidad de los mercados de competencia mundial. Tenemos acuerdos de libre comercio con 10 países. Ningún país del mundo tiene esos compromisos planteados y esas oportunidades dispuestas. En lo que concierne a ALADI, que es nuestro gran compromiso latinoamericano institucionalmente hablando, para la integración de comercio, México le exporta en el orden de 5.000 millones de dólares anuales e importamos de los países de ALADI 8.000 millones de dólares. En orden de magnitud, anualmente México deja, por decirlo así, 2.000 millones de dólares en divisas a favor de los países de ALADI.

México tomó en serio los desafíos de la modernidad. Multiplicó su comercio internacional por más de tres veces en la última década, al amparo de esos acuerdos. Antes que con nadie los hicimos con Chile, y con ellos multiplicamos por siete el intercambio comercial. En los tratados de carácter comercial, son importantes las rebajas arancelarias, las concesiones; pero eso es apenas la condición necesaria, es la puerta que se abre. El desafío es si los países involucrados tienen o no capacidad y  oferta competitivas para aprovechar la rebaja arancelaria. México ha dado testimonio de que hay capacidad  para aprovechar las rebajas y que agotadas éstas, lo único importante es que las inversiones fluyan entre los países, para integrar cadenas productivas desde la base misma de la producción".

¿Cuál es la relación de México con Argentina y Brasil?

"Estamos avanzando negociaciones bilaterales al amparo del acuerdo marco que tenemos con el MERCOSUR, pero no hemos llegado al punto de negociaciones parecidas a las logradas con Uruguay".

¿Cómo ve Brasil el acuerdo?

"Brasil primero ha dado prioridad al MERCOSUR; pero eso no evitó que el año pasado abriera sus negociaciones con México, al igual que Argentina, con énfasis en el sector automotor. Hay que recordar que la oferta de la industria automotriz en el mundo tiene características de integración en el proceso de producción, pero de distribución estratégica de los mercados en el ámbito geográfico y en esto hemos encontrado un ensamblaje de intereses muy útil".

 ¿Qué resultados puede arrojar a corto plazo este acuerdo?

"Inmediatos, muy favorables para Uruguay, porque hemos aumentado los cupos con los cuales puede acceder al mercado mexicano, cupos que se irán ampliando en la medida en que Uruguay los rebase o casi supere. En este tipo de negociaciones es importante plantear cupos que se acrecientan en el tiempo, en la medida en que la oferta los cubra. Si no los cubre, quiere decir que no hay capacidad instalada o que el mercado no les resulta tan favorable como otros. Pero en la medida en que la dinámica empuje, los cupos se acrecientan, hasta el punto en que los propios aranceles desaparecen. Entonces, el campo está totalmente abierto. Creo que Uruguay incrementará sus exportaciones a México en quesos y textiles de lana. Estamos avanzando para finalizar los problemas de acceso al mercado de las carnes uruguayas; algo que estuvo suspendido hasta ahora por la fiebre aftosa. En 60 días, deberíamos presentar un planteamiento a este respecto".

¿Y en lo mediato?

"Ahí diría que Uruguay tiene un problema sustantivo. Es un país que viene reduciendo su base productiva industrial. De hecho, si se me permite decirlo en estos términos, es un país que sufre un proceso de desindustrialización. La capacidad competitiva en productos no tradicionales está muy limitada. Por cierto, eso no evita que en nichos específicos haya oportunidades. La prensa misma estaba mencionando que se acelera la exportación de bicicletas uruguayas y habrá otros productos".

 ¿Hay posibilidad de que se instalen industrias mexicanas?

"Bueno, como mercado que es pequeño, no. Pero un atractivo es que Uruguay, de facto y a corto plazo, se puede convertir en una cabeza de playa de acceso de México, con valor agregado de Uruguay, a mercados de Sudamérica. Hay que recordar que para esto México tiene vocación. En la última década, México ha sumado, en orden de magnitud, 15.000 millones de dólares en toda América Latina, destacadamente en Venezuela, en Argentina, en Centroamérica y creo que Uruguay sería un país muy apto para sumar a su propio esfuerzo de inversiones, la participación de asociación con México, orientando valor agregado y producción compartida, a mercados de toda la región sudamericana. 

Uruguay tiene gran capacidad para producir software y el tratado considera de manera muy puntual, el aspecto de las inversiones. Inversiones en un marco jurídico como el que establece el tratado, le da plena seguridad a los inversionistas. Esto lo sabemos, porque con Brasil, somos los países que más inversiones han recibido en la última década. México ha recibido un promedio de 14.000 millones de dólares anuales y a partir de esas inversiones, sabemos que se desarrolla la producción, la hacen competitiva, orientada a nichos específicos de consumo. México exporta enormes cantidades de productos a Estados Unidos, Canadá y Europa: televisores color, automotores, computadoras, etc. Y lo hacemos no sólo porque se bajaron los aranceles, sino porque se llevaron a cabo las inversiones para producir lo que requería el mercado del norte. Esa experiencia entre una economía grande y una de menor dimensión, es una lección que podemos aprovechar para México y Uruguay".

 Es un proceso ambicioso para Uruguay, ¿y para México...?

"Para México, la importancia sustantiva es que es nuestro primer tratado con el MERCOSUR y que en América del Sur será el más importante, hoy por hoy, al lado del que tenemos con Chile. ¿En qué va a desembocar esto? Depende de cómo fluyan las inversiones, los esfuerzos de comercialización y la suma de intereses compartidos de los mercados".

Desayunos y rancheras con puntualidad

En esta semana de celebraciones, se oyeron rancheras por el barrio de la Unión, donde Puente Leyva va seguido, porque ahí desarrolla un proyecto para niños, con una organización de ayuda.

"Tenemos un pequeño proyecto que con apoyo del INAME estamos llevando a cabo, aportando algunos elementos de convivencia mexicano-uruguaya  a los niños. Uno de ellos me dijo que por qué no iba yo vestido de charro. Le dije que por lo mismo que él no iba de gaucho. Me dijo que cómo se hacían los tacos mexicanos. Es interesante de qué manera la televisión de México, para bien o mal, influye en América latina. Una generación completa de niños de América Latina hablaba como el Chavo del 8 y sin duda, las canciones de José Pedro Jiménez, Juan Gabriel...

Les dije que iba a hacerles un desayuno a la mexicana, ahí, en esa casa de niños y  a la vista de ellos. Puse las hornillas, me ayudé de mi cocinera para unos cuarenta niños, hicimos huevos a la mexicana, no propiamente rancheros. Hice unas migas al estilo norteño, que en el fondo no son más que  tortillas, ‘totopos’ con salsa mexicana nada picante, frijoles refritos a la vieja tradición, algo de dulce y chocolate. Desayunamos a la mexicana, sin ignorar que aquí las costumbres son otras. Aquí el desayuno es dietético. Nosotros acostumbramos desayunar fuerte, energéticamente y almorzamos tarde, al estilo español, tres o cuatro de la tarde. Volvemos al trabajo, trabajamos hasta muy tarde. Pero eso ahora se está cambiando. Nos estamos volviendo modernos y puntuales. Almorzamos más ligero, con desayunos más ligeros y más puntuales".

¿Como Puente Leyva?

(Risas). "Todo el mundo sabe que si hay un margen de tolerancia y se respeta consistentemente, todo el mundo llegará puntualmente a destiempo".

Mientras tanto en Cancún...

"Setiembre está lleno de acontecimientos. En Cancún está el desafío de la globalidad que quiere permanecer, la globalidad que no vale ni se sostiene si no hay parroquias que se respeten. Yo diría que las parroquias del mundo son los países nuestros, con escaso desarrollo, en proceso de industrialización. Y lo que nos va a evitar sostenernos, es la pretensión de los países industrializados, de que nuestros países liberen bienes y servicios, y en ese contexto, los países industrializados de Europa y Estados Unidos, se nieguen a reprimir sus subsidios a la producción agrícola y pecuaria.

Si en la reunión de la OMC en Cancún, Estados Unidos y Europa no ceden, por lo menos tiene que quedar establecida una agenda de compromisos que conduzcan a esto,  a la reducción sustantiva de los subsidios agrícolas y pecuarios, por parte de los países industrializados".

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