Tabaré Vázquez
Edgardo Bolfarini | Montevideo
*|"El 24 de agosto, unos 500 frentistas se reunieron en
La Teja para rendirle homenaje al doctor Tabaré
Vázquez, quien defraudó las expectativas que habían
creado sus declaraciones previas de que iba a
contestar a quienes le reprochan, como ha sido
probado y a mi juicio con toda razón, haber colaborado
con la Dictadura Militar. Este intranscendente
homenaje y la conducta del homenajeado dan para
pensar en la falta de memoria de algunos y en la
diferencia de conducta entre dos vecinos de La Teja
que actúan y actuaron en política.
Hoy homenajean a Tabaré Vázquez que vivió en La
Teja cuando era un hombre modesto y todavía no
había comenzado su ascendente carrera en política y
en negocios médicos. Lo han homenajeado a pesar
de que sacó buen provecho de sus vinculaciones con
la dictadura justamente para hacer carrera y llegar a
ser un hombre de fortuna, cosas que, cuando las hizo,
se mudó de barrio y se fue a vivir a la residencial zona
del Prado donde actualmente se avecina en una
mansión. Le habrá parecido que La Teja no es una
zona adecuada para que viva en ella un candidato a la
Presidencia de la República y poderoso empresario
médico.
Vázquez vive en una zona residencia y usa La Teja
cuando le conviene hacer algún discurso político.
En cambio, distinta fue la conducta del doctor Hugo
Batalla, que durante la Dictadura no solamente no se
acomodó, sino que actuó como abogado defensor de
los principales dirigentes tupamaros, Sendic entre
ellos, además del propio General Seregni, y por eso
sufrió la persecución de los militares.
El Hugo se quedó a vivir en su querido barrio de La
Teja, aun siendo Vicepresidente de la República con el
cariño de la mayoría de los vecinos. Aunque la
intolerancia de las minorías radicales terminaron por
echarlo del barrio a fuerza de agredirlo por diferentes
medios, haciéndole temer por la seguridad de su
familia.
El Hugo se fue de La Teja muy en contra de su
voluntad. Siempre nos decía que él nunca se iría del
barrio y que su cortejo fúnebre iba a ser corto porque la
calle Conciliación —donde vivió la mayoría de su
vida— terminaba en el Cementerio de La Teja.
¡Qué injusta es la falta de memoria de los que hoy
rinden pleitesías a Vázquez! Los mismos que
persiguieron hasta lo insoportable a un hombre de
bien que tuvo que mudarse para salvaguardar a su
familia, hoy homenajean a quien se acomodó con la
Dictadura para obtener títulos y facilidades
empresariales.
Mientras que el doctor Vázquez hacía carrera y actuaba
como representante del Poder Ejecutivo de la
Dictadura en la Comisión Nacional de Energía Atómica
o estaba becado en el exterior, el Hugo tuvo que vivir
durante todo ese período con las ventanas de su casa
tapiadas con chapa para prevenir posibles atentados a
raíz de amenazas que había recibido.
A pesar de todo siempre estaba al servicio de
cualquier persona que lo necesitara sin sacar ningún
beneficio de ello, como alguna vez también lo hizo mi
padre.
De más está decir que, si alguno de los que habían
organizado el acto, esperaba oír a Vázquez contestar
algo sobre su conducta durante la Dictadura se
quedaron sin mensaje. Mucho hablar de sí mismo,
pero nada dijo sobre sus vinculaciones, cargos
obtenidos y beneficios logrados durante ese período.
En suma tenemos dos hombres y dos conductas: una
que representa la dignidad republicana y el
principismo, mientras la conducta de Vázquez
representa el oportunismo sin escrúpulos".
Astori y Ancap
Aníbal E. Puga | Montevideo
*|"A propósito de la Ley de Ancap quiero felicitar al
senador Astori que aconseja el voto racional para el
día del referéndum, asimismo pide que el ciudadano
se informe antes de ir a votar y que en los debates
sobre dicha ley se hable de la misma en forma
concreta.
Astori, como buen caballero, está con la ley pero no va
a hacer campaña a favor, su mensaje es que no se
crean los disparates que están largando al vuelo los
seguidores de Tabaré Vázquez tales como que Ancap
se vende.
Un debate sin desperdicio fue el de los legisladores
Mieres y Sendic en una aparición televisiva el 24 de
julio de 2003.
Un lúcido y concreto Mieres jaqueó, desde el comienzo
del programa, a un pobre Sendic que con cara de
terror no podía contestar cuando el primero le decía
que se recogieron firmas para lograr el plebiscito,
pues recurrieron a la mentira. Ahora hay que debatir
con el texto de la ley en la mano y punto.
Un segundo debate, también esclarecedor, fue el 31
de julio de 2003 en el mismo espacio televisivo que
los anteriores legisladores, esta vez fueron el colorado
Julio Herrera versus el socialista Reynaldo Gargano. El
segundo de los nombrados del conglomerado de
Sendic pero con mejor nivel en la discusión, tampoco
pudo echar por tierra los sólidos argumentos del
legislador Herrera.
Quedó claro, luego de ver ambas confrontaciones de
ideas, que Ancap como está no funciona, tenemos una
buena ley para que esta empresa estatal pueda
asociarse con otras, la macana de que Ancap se
vende es un burdo invento de un pedacito del Frente
Amplio-Encuentro Progresista que está compuesto de
Tabaré Vázquez y los radicales.
Blancos, colorados, Nuevo Espacio Independiente y el
50% de los frenteamplistas tenemos que demostrar, el
día del referéndum, que somos más los que
queremos que la ley no sea derogada".
Macumbas en la playa (I)
G. A. Núñez | Internet
@|"A la señora que en la edición de Ecos del día 11 de
setiembre denuncia la existencia de una gallina
muerta en la playa, en un sacrificio aparentemente
atribuido a alguna religión afro, debo manifestar mi
rechazo al afirmar ella que tales prácticas parecen
cosas de indios.
La gente que hoy día en dichas religiones sacrifica
animales nada tienen de indios. Muy por el contrario,
son personas en muchos casos con un buen nivel
cultural, que buscan a través de esos trabajos
determinado bienestar económico, espiritual, sanitario,
etc.
No comparto en ningún caso el sacrificio de animales,
como tampoco que se enlode a nuestros antepasados
indígenas gratuitamente, con actitudes
discriminatorias.
En todo caso si tenemos que hablar de sacrificio ese
fue el que tuvo que soportar el pueblo indígena al
momento mismo de la llegada del hombre blanco a
América, expulsados, odiados y asesinados en su
propia tierra".
Macumbas en la playa (II)
Aldo Sanabria | Internet
@|Con respecto a la carta publicada ayer sobre
sacrificios de animales, recuerdo un lector que dijo ser
Pai de Umbanda y se pronunció en contra del aborto.
Es muy importante que estas personas y sectas
religiosas se incorporen activamente a la sociedad y
manifiesten sus opiniones y a la vez reciban las
opiniones de los demás. Las marginaciones siempre
son negativas.
Ahora bien. Las sectas de origen afrobrasileñas
deberían hacerse eco de que la sociedad uruguaya en
el sigo XX repudia todo tipo de sacrificio, incluyendo el
de animales, y porque esa es una frontera que separa
el mundo civilizado del que no lo es. Ya ha pasado
mucho tiempo en la historia de la humanidad y de la
concepción de un Dios o de Dioses crueles que
querían sangre y se ha pasado a la idea de un Dios
generoso y tolerante, o también a la idea de un mundo
aun sin Dios.
No se puede permitir el sacrificio de animales porque
de la idea de que el Hombre es el rey de la creación se
ha pasado a la de que toda forma de vida debe ser
valorada y respetada. Hay que ser consciente entonces
de que para ganarse la consideración de los demás
hay que saber respetar los límites impuestos por la
civilización.
Aun más: creemos que la Justicia debería, teniendo en
cuenta las fronteras de la libertad de cultos, actuar en
consecuencia y prohibir estos actos salvajes".
La identidad charrúa
Lic. José E. Picerno | Montevideo
@|"Con motivo de comentarios de quien firma como
José Luis Gómez respecto a mi enfoque de la
necesidad de estudiar el tema charrúa con seriedad,
sin ideologías, para realmente apreciarlos tales como
fueron, y cuál fue su aporte, brevemente haré algunas
aclaraciones.
En la investigación histórica no hay intereses políticos.
Menos en el caso de los charrúas que carecían de
divisas. No eran ni blancos ni colorados, ya que recién
en 1836 surgieron las divisas. Quizás hay un cierto
temor de algún partido en que se investigue y se
difunda el conocimiento sobre los charrúas, pero
entonces, quien politiza no es quien investiga. En
concreto mi persona está totalmente ajena a ninguna
tendencia ni enfoque político ni ideológico.
Me critica el Sr. Gómez porque asocio a los charrúas
con Artigas. Bien, hay partes de Artigas en que los cita
elogiándolos en el combate (a la caballería charrúa,
por ejemplo). También el Reglamento de Tierras
menciona a los indios, y en varias cartas, en que está
el pensamiento de que ellos tienen el principal
derecho y que no son culpables de la desgracia en
que viven, etc.
Pero si no existieran las palabras de Artigas, hay algo
indiscutible: el Escudo de la Provincia Oriental (la
pre-República) de 1816, aquel que dice "Con libertad
ni ofendo ni temo". Si Uds. lo observan con detalle,
están en los bordes varios símbolos charrúas: una
lanza (de palo), un carcaj, flechas, y sobre el escudo
una corona de plumas charrúas. ¿No es esto un
reconocimiento y homenaje a la participación de estas
personas que daban su vida por la libertad que al fin
se consiguió, también con su ayuda?
Sobre si el nombre charrúas significa máscara y lo
descubrió Vidart, es cierto. Y también que había
desfiles carnavalescos de "Charrúas" en 1880 pero no
eran de indios,... sino de máscaras! Sobre el nombre,
no se sabe el origen: primero los españoles les
llamaron "jacroas" -en 1527-, luego "charruaes" por
Lope de Sousa en 1531, Centenera les llamó
"charruahas" así lo escribe de su mano en los versos,
y varios nombres más, al final queda "Charrúas".
Pero ellos, de alguna manera se nombrarían. Eso no
se sabe. También nombrarían de alguna manera al
Río Uruguay, al Cerro Batoví, y a todos los accidentes
geográficos de esta tierra, aunque no trascendió sus
nombres, como tampoco trascendían sus nombres
personales. Apenas han quedado 60 voces entre
palabras, oraciones y números.
Bien, yendo a otro punto, el Sr. Gómez aclara que la
base cultural nuestra es española e italiana, también
francesa, pero eso es algo ya muy sabido, no es una
investigación.
Lo que hay que descubrir, estudiándolo, es lo charrúa
en nosotros. Ya había dicho que tenemos una
herencia biológica, -lo mayor-, una pequeñísima
herencia cultural -principalmente en los Valores Eticos,
el mate, algunas formas de domar, etc- y casi nada
material (puntas de flechas, bolas, poca cosa). Sobre
la herencia biológica, hay muchos estudios,
principalmente de la Antropóloga Dra. Mónica Sans en
relación a la cantidad de descendientes de indígenas
en todo el país. Hay alrededor de 500.000, aunque la
inmensa mayoría de ellos desconocen su linaje.
Pero lo importante es que antes de italianos,
españoles o franceses, lo que en principio había acá
eran "charrúas", eran los aborígenes, los naturales de
la región con una fantástica historia. Vale la pena
conocerla, entrar a ella sin preconceptos, ni con la
mentalidad afectada por el colonialismo ni la política,
que han dejado conceptos negativos acerca de ellos,
"salvajes haraganes", etc. para tener una justificación
para eliminarlos y tomar sus tierras. Algunos
antropólogos también pretenden ignorarlos, ya que no
quieren recurrir a la Historia, única fuente, pero
complicada. El valor ético de la Libertad lo tuvieron
antes que sus descendientes, los gauchos, los
mestizos que fueron lo que se reconocen como
haciendo patria. Pero eran producto del colonizador y la
madre nativa oriental, que era la mujer charrúa. Es una
historia verdadera que debemos respetar".
Paseo por Lagomar
José Muñoz | Internet
@|"El otro día fui a visitar a una familia amiga al
balneario Lagomar, y quedé realmente maravillado. Yo
que pensaba pasar un domingo al estilo uruguayo, o
sea tranqui, me encontré de golpe haciendo turismo
aventura. O mejor aún, deporte extremo.
Nunca imaginé que la Ciudad de la Costa estuviera tan
"en onda". Los baches son tan increíbles y están tan
juntos que no imagino un ingeniero capaz de realizar
una obra tan perfecta y a un costo tan barato.
Atravesar Lagomar en un "cuatro ruedas", desde Av.
Gianatassio hasta la rambla es un milagro, ... si llega,
claro está. Son tantos los baches, que no da ni para
hacer bicicross, imposible motocross, ni hablar de los
skates. Debe ser el lugar de menor venta de este
implemento en el mundo, ya que debe ser más factible
hacer caminar un skate en el Sahara que en las calles
de Lagomar.
A la vuelta decidí tomar por la rambla y nuevamente,
adrenalina al mango, porque se ve que la Intendencia,
con muy buen tino y con un toque mágico de
romanticismo, ha resuelto iluminarla con la luz de la
luna: no se ve nada, los cordones del cantero central
no están pintados y tampoco las líneas laterales de la
calle. Un cantero central que se ensancha sin previo
aviso y la concentración de baches "mais grande do
mundo", tanto donde empieza como donde termina "la
obra".
Creo que la Intendencia podría complementar esta
obra con algunos carteles que digan algo así: "Peligro
manejar", o mejor aun, "Prohibido manejar y tenga
cuidado al caminar", o... "No corra, es imposible" o "si
pierde algo, no lo busque, porque no lo va a encontrar".
Escuché al intendente decir que se va a volver a
presentar en futuras elecciones, porque está
convencido de que la gente lo apoya, porque reconoce
positivamente su gestión (?). Como sea, si lo llega a
lograr, sin duda, a este señor de gran imaginación,
habría que llamarlo "El Gran Mago De La Costa".
Homosexualidad
Piedra Alta | Montevideo
*|"En las primeras etapas de las escalas vegetal y
zoológica hay ejemplos de reproducción asexuada,
mientras que ascendiendo en las mismas estos
ejemplos desaparecen. Si por ejemplo el óvulo
(femenino) de un ave no fuera fecundado por el
espermatozoide (masculino) del ave de la misma
especie esta produciría huevos estériles y por tanto se
extinguiría dicha especie.
Si así sucediera con las especies vegetales y
animales que tienen solo reproducción sexuada, por
ejemplo nosotros, los Homo Sapiens, que tan alto
hemos llegado en el arte, ciencia, técnica, etcétera.
Por tanto considero que desde el punto de vista
biológico y tomando la vida del planeta en conjunto, la
homosexualidad es una aberración biológica que de
extenderse a todos los campos de la vida llevaría
consigo al fin de las manifestaciones superiores de la
vida misma, queda ésta solo limitada a los estadios
más bajos de sus manifestaciones".
"Basta de feos"
Gabriela Petit de la Villéon | Montevideo
@|"En la sección Carta de los Lectores de la revista
Paula de fecha 12 de setiembre se publicó una carta
con el título "Basta de Feos" firmada por Gabriela Petit.
Como ese nombre me involucra quiero aclarar que
nada tengo que ver con dicha carta y con los conceptos
que allí se exponen que además no justifican la
publicación de la misma".
¿Y Carini?
Pablo C.| Internet
@|"Ya comprobamos lo que todos sabíamos: que
Munúa es como la Venus de Milo para los centros.
¿Qué estamos esperando para llamar a Carini, de
gran trayectoria en la selección?"
El señor de Río Grande
Alfredo Valdes del Pino | Montevideo
*|"Hace pocos días, cuando me enteré de la muerte
repentina de mi amigo brasileño, necesité refugiarme
en la frondosa correspondencia que manteníamos,
tratando de recuperar algo de lo que se me había ido
tan inesperadamente. Mi asombro fue mayúsculo al
comprobar que había documentación traspapelada sin
enviar.
Luis Flodoardo Silva Pinto, que así se llamaba, vivía
"enancado" en esos dos mundos que son Uruguay y
Brasil. Como genuino hombre de campo, culto y
actualizado, conocía todos los temas referidos al agro,
así como al comercio internacional relacionados con
esta actividad.
Pero su pasión secreta, que sólo conocí hace dos
años, pues su modestia era igual a su grandeza, fue la
Historia de nuestros pueblos: su entrañable postura
frente a Río Grande del Sur no le iba en saga al
sentimiento que profesaba por nuestro país y por los
uruguayos. Fue así que de golpe conocí sus libros: "La
Triple Alianza", "Teoría y Escenario de lo Autóctono" y
"Las Misiones Jesuíticas".
Yo lo ayudaba consiguiéndole iconografías y biografías
en el Sodre y el Museo Histórico que otorgaban las
correspondientes autorizaciones para su reproducción.
Sus preferidos eran algunos famosos cuadros de
Blanes y, sobre todo, Leandro Gómez y el Sitio de
Paysandú.
El 2 de enero me llamó para brindarme su convincente
optimismo sobre el futuro uruguayo "que ya
comenzaba a verse mejor". Ese mismo día le prometí
enviarle algunos documentos oficiales, una carta
personal y la novela de Mario Delgado Aparaín "No
robarás las botas de los muertos", cuyo argumento
gira en torno al Sitio de Paysandú. Increíblemente en
esta fecha se cumplían 138 años de la muerte de
Leandro Gómez en las ruinas de la Ciudad Homérica,
que enfrentó 16 mil soldados con apenas 600 héroes.
Al dedicarle el libro extraje unos párrafos del prólogo
donde dice: "Nunca admires al Poder. Nunca
desprecies a los que sufren. Nunca odies a tus
enemigos... Nada está a salvo del Destino".
El mismo Destino que misteriosamente unía dos
fechas en el tiempo y arrojaba sobre mi escritorio y mi
conciencia un libro dedicado, unos certificados
oficiales y por sobre todo una carta personal, muy
íntima, en la cual le hablaba de entrañables recuerdos
de nuestros Países, que nunca llegarían porque su
destinatario, el Señor Brasileño, había muerto.
Por esta insalvable razón, por el inexcusable error de
haberme confundido, por la necesidad de gritar mi
impotencia frente al amigo que no pudo avisarme que
moriría, quiero publicar estas líneas y esa carta sin
importarme nada, ni lo confesional, ni lo íntimo. El
corte tan abrupto de un diálogo de tantos años, alegre
y respetuoso como el de la buena gente de campo,
precisa terminar de otra forma, porque la amistad
como la gratitud es la memoria del corazón...
"Flodoardo: Mi vinculación y afecto por Brasil ha
pasado varias etapas en mi vida. De la misma forma
"descontraída" en que los amigos se sientan frente a
una copa o un mate, he querido contártelas porque
descubrí en tu personalidad, en tus dichos y ahora en
tus libros los mismos puntos de contactos que
reafirman mi convicción.
Hace mucho tiempo, yo tenía 17 años en ese
momento, la vieja Estancia materna "Los Pinos", que
no tenían ningún árbol de esa especie y sí muchos
"pinos humanos", se erguía orgullosa y desafiante en
lo alto de una cuchilla cercana a la frontera con Brasil.
Detrás de la casa principal, igual a las de Figari, había
una hermosa quinta de naranjos donde se levantaba
junto al molino y al horno de pan, un prolijo rancho de
barro cuyos ocupantes y encargados era una pareja de
negros brasileños, Don Dionisio y Doña Dorotea,
como los llamaba respetuosamente, descendientes
directos de esclavos norteños.
Yo salía muy temprano al campo junto con los peones.
Era buen jinete y manejaba con destreza lazo y
boleadoras, y con el pretexto de bañar mi caballo en el
molino, todas las mañanas me arrimaba de a poco al
fogón siempre encendido de Don Dionisio. Este,
retacón, fibroso y con una mota blanca como el
algodón, siempre me recibía con alegría. Su risa
contagiosa iluminaba el rancho. Ellos no sólo me
enseñaron a fumar "zarzaparrilla", sino que a partir de
esos felices días conocí la feijoada, carreteiros,
negrinhos, papo de anjo y decenas de delicias más de
la cocina brasileña, que ya no tuvieron secretos para
mí hasta el día de hoy.
A mi estómago satisfecho se unía la febril imaginación
de un joven de 17 años, donde contrabandistas,
revolucionarios, cuatreros y bandidos borraban todo mi
repertorio libresco "porque estos eran reales puesto
que los había contado Don Dionisio"...
Y para culminar el ensueño, Doña Dorotea preparaba
la mejor "caipirinha" que nadie pueda imaginar, porque
había logrado plantar ese limón especial que era
determinante para darle el gusto apropiado a esa
bebida tan típica de tu País.
Te confieso que me costaba mucho regresar a
Montevideo y a mis estudios. El recuerdo cariñoso de
aquellos negros con sus historias y su cultura culinaria
me hablaban de un Brasil del cual yo solo conocía la
misteriosa frontera, si bien y al igual que los
personajes de "Doña Flor" y "Como agua para
chocolate" el sentimiento entraba por los gustos y el
sabor.
Treinta años después mi actividad industrial y el
destino me llevaron a Porto Alegre, a mediados de los
70. Mis tareas me obligaban a viajar por el interior del
Estado y con asombro descubrí algunas cosas que
me impactaron. Que mi venerado caudillo blanco era
Saraiva y no Saravia. Que el primer documento
histórico que firmaron los futuros socios del Mercosur
fue en tus pagos de Uruguayana con motivo de la
Triple Alianza. Que el "Martín Fierro", orgullo de los
argentinos, había sido escrito en Santana. Que el
contenido dramático del mensaje póstumo de Getulio
Vargas, al pie de un monumento en Esteio o Sapucaia,
era una de las piezas literarias más conmovedoras
que hubiera leído.
Y así fui comprendiendo a través de hechos,
encuentros y circunstancias la esencia del ser
brasileño. Al final de esa década y antes de regresar a
Montevideo teníamos en la fábrica un gauchito de
Santana, muy inteligente, que cumplía tareas
peligrosas. Nos habíamos hechos muy amigos, entre
otras cosas porque nos unían los cuentos de la
frontera.
Cuando se produjo un abultado robo de mercaderías,
Valmir, que así se llamaba, se me apersonó,
humildemente, y en su particular portuñol calmo y
firme, me ofreció la vida de esos "malandros", porque
"ellos me traicionaron".
Sin ofenderlo al rechazar su primitivo gesto comprendí
que en ese código fronterizo de honores y lealtades
pesaba más la traición al amigo que el robo...y la
muerte.
A mediados de los 80 Brasil y Río de Janeiro me
llamaron nuevamente, y allí redondee más aún la
imagen brasilera.
Flodoardo: ¿conoces la sensación del que abre una
compuerta de agua serrana contemplando extasiado
su caída? A mí me ha pasado lo mismo con estas
líneas desordenadas y confusas escritas a "mano
libre", pero con la tinta del corazón.
He sido inmodesto al concebirlas y he cometido el
pecado que los franceses califican de poco elegante
como es hablar de "uno mismo".
La verdad es que tu generosa opinión y aliento para
este Uruguay, que también es tuyo, me produjo tal
efecto que quise abrirte aun más la compuerta de mis
afectos. "Aquellos dos paisanos —decía Mario
Andrade— tenían alma de criollos, que es lo mismo
que tener alma de lealtades y horizontes. Muchas
gracias y un abrazo sin fronteras".