Oslo - Un mes antes de la atribución del premio Nobel de la paz, los expertos, que normalmente tienen sus pronósticos, se esfuerzan por encontrar un digno laureado, pese a un año con un número record de candidaturas.
"En los hechos políticos recientes, la guerra en Irak, la presión creciente de Estados Unidos sobre Siria e Irán, la crisis con Corea del Norte, ningún dirigente se ha distinguido de manera que se merezca el premio", estima Stein Toennesson, director del Instituto de Investigación por la Paz de Oslo.
Según los observadores, los cinco miembros del comité Nobel deberán esforzarse por distinguir un nombre entre los 165 candidatos, un record, que aspiran este año al galardón. Las previsiones se ven difilcultadas ya que la identidad de los nominados, salvo raras excepciones, se mantiene en secreto.
Para Toennesson, el disidente iraní Hachem Aghajari, actualmente detenido en su país, es un posible ganador por dos razones: "sería un mensaje de democracia para Irán, para animarle a realizar reformas, así como un mensaje de paz para Estados Unidos, para convencerle de que los cambios en este país pueden realizarse sin guerra".
Aghajari, profesor universitario reformador, fue condenado en noviembre del 2002 a la pena capital, condena fuertemente reducida a tres años de prisión, por "protestantismo islámico" y afirmar que los musulmanes no debían "seguir ciegamente a un líder religioso".
Otros posibles premiados, desde el punto de vista de Toennesson, son la comunidad católica de San Egidio por sus actividades en favor del diálogo entre religiones para evitar conflictos y contra el sida, y el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, por su lucha contra las injusticias sociales.
Al igual que el año pasado, cuando el antiguo presidente estadounidense demócrata Jimmy Carter recibió el premio, "el comité Nobel podría decidirse por un candidatura tradicionalmente ignorada", señala por su parte Espen Barth Eide, investigador del Instituto noruego de Relaciones Internacionales (NUPI).
Debido a la escasez de un ganador evidente, los observadores prefieren enumerar los posibles vencidos.
Entre los nombres que pueden figurar entre los candidatos, pero cuyas posibilidades de obtener el premio se consideran ínfimas se encuentran el presidente francés Jacques Chirac, su homólogo norteamericano George W. Bush y el primer ministro británico Tony Blair.
El premio tampoco será otorgado a Sergio Vieria de Mello, representante especial de la ONU en Irak, muerto en un atentado en Bagdad, ya que el premio Nobel no puede ser otorgado a título póstumo. AFP