RAMALA, Cisjordania
El presidente del parlamento palestino Ahmed Qureia (también llamado Abu Alá), propuso a Israel un cese del fuego que vaya más allá de la tregua unilateral anunciada a fines de junio por algunos palestinos y que, de hecho, fue revocada el mes pasado.
La iniciativa del nuevo premier palestino apunta a superar la tregua concluida el 19 de agosto último, a la que habían adherido las principales formaciones integristas.
El nuevo premier declaró ayer que Israel debe cumplir con sus obligaciones del plan de paz, o de lo contrario él enfrentará la misma situación insostenible que obligó a renunciar a Mahmoud Abbas.
Qureia advirtió que a menos que Israel cambie su actitud hacia Yasser Arafat no tiene sentido designar a un nuevo primer ministro que reemplace a Abbas.
Israel ha aislado al veterano líder Arafat, a quien acusa de corrupción y de fomentar el terrorismo, y había puesto sus esperanzas en Abbas para avanzar en el plan de paz.
"No quiero fracasar", expresó Abu Alá un cercano aliado de Arafat pero que también goza de credibilidad entre los israelíes por sus posiciones moderadas y por haber sido negociador antes.
"Es el gobierno de Israel el que derribó al anterior gobierno" palestino, consideró.
Arafat le pidió a Abu Alá que aceptara su nuevo cargo el domingo, un día después de la renuncia de Abbas.
Después de reunirse con Alá, Arafat dijo a los líderes de su partido Fatah y de otras fracciones políticas que aquél había aceptado ser primer ministro.
El ministro palestino Yasser Abed-Rabbo dijo que los líderes palestinos pensaban que para que cualquier nuevo primer ministro "tenga éxito, debe existir una intervención internacional que remueva los obstáculos que el anterior gobierno enfrentó".
Aun si Alá acepta el puesto, deberá ser confirmado por el Parlamento.
Alá se reunió ayer con diplomáticos estadounidenses, rusos y egipcios, para dialogar la posible composición del nuevo gobierno.
Posteriormente, Alá advirtió que si Israel no deja de matar a militantes islámicos en ataques aéreos y levanta las restricciones que impiden desde hace más de un año y medio que Arafat pueda movilizarse libremente, "no habrá necesidad de un primer ministro o un gobierno palestino". AP