El Ministerio de Salud Publica (MSP) decidió ayer denunciar a la justicia que los funcionarios que ocupan el hospital Vilardebó obstaculizaron la investigación que pretendía realizar sobre las circunstancias de la muerte de un internado.
Al conocer que un paciente presuntamente se había suicidado, la secretaría de Estado ordenó que los directores del centro retomaran sus funciones y realizaran una investigación administrativa de lo ocurrido, pero la acción fue rechazada por los funcionarios que no dejaron entrar a las autoridades del hospital. Algunos de ellos incluso destruyeron las actas que se intentaron levantar.
Por ello, las autoridades de la secretaría de Estado resolvieron dar parte a la justicia de lo ocurrido, ya que consideran que los funcionarios están obstaculizando la investigación solicitada. Además las autoridades del ministerio señalan como un agravante de lo ocurrido que los funcionarios no los notificaron de la muerte.
TENSION. Ayer por la tarde se vivieron momentos de tensión en el Vilardebó, donde algunos funcionarios reaccionaron con violencia ante la comunicación del MSP. La llegada de dos funcionarias del Departamento Jurídico de la cartera sobre las 19 horas, detonó la reacción de varios funcionarios que no escatimaron en insultos y agravios y acabaron por arrancar el acta de las manos de la escribana y gritarles a voz en cuello que se fueran.
Pese a que los dirigentes del gremio se mostraron colaboradores con las funcionarias del ministerio, el incidente terminó por truncar sus declaraciones y anular el labrado de las actas.
"NORMAL". La dirigente Beatriz Fajián, lamentó lo ocurrido, y aseguró que fue producto de la tensión por la que atraviesan algunos funcionarios de la salud debido al conflicto y a las condiciones de trabajo. "No es lo mismo estar del lado de adentro de este hospital, que estar ahí afuera. Uno convive todos los días con la locura", apuntó.
Fajián señaló además que pese a que el suicidio de un paciente es un hecho muy doloroso, suele ser "algo normal" dentro de un centro de atención psiquiátrica. "Lo que ocurre es que normalmente no se le avisa a la prensa, los pacientes se han suicidado estando las autoridades aquí adentro", advirtió. Aseguró que el episodio fue usado por las autoridades del ministerio para justificar la solicitud de retorno de las autoridades. "Nosotros no vamos a abandonar el hospital y no vamos a dejar entrar a los directores, porque la decisión se tomó en asamblea y es la asamblea que conforme a las negociaciones resuelve levantar la medida", enfatizó.
SUICIDA. Algunos de los ocupantes aseguraron que el fallecido, de 22 años, quien según su versión se ahorcó, era un joven indigente, que vivía en la calle y de vez en cuando se recluía en el hospital. Allí recibía su medicación y la atención de los médicos.
Los mismos funcionarios señalaron que el suicidio es moneda corriente en el hospital, y que sólo en el año pasado se registraron 14 casos.
Sin embargo, la directora del centro, Isabel Willhelm —quien llegó con las funcionarias de jurídica para tomar posesión de su cargo, sin éxito—advirtió que si bien el suicidio puede darse en pacientes con desórdenes psiquíatricos el número es muy inferior y que en los últimos años se han registrado sólo dos casos dentro del hospital. Agregó que cuando ocurre un episodio de estas características es algo muy doloroso para médicos y funcionarios y que es necesario que se lleve a cabo una investigación. "Hay que conocer las circunstancias del caso, el problema del paciente, la medicación, la atención que se le daba", apuntó.
El caso fue notificado por los propios funcionarios ante la justicia. La jueza penal de 14º turno, Anabella Damasco, concurrió ayer al nosocomio y tomó declaraciones a varios funcionarios. También estuvo allí personal de la policía técnica.
El cuerpo del fallecido fue trasladado del hospital sobre las 19 horas de ayer, paralelamente a que se suscitara el episodio de las actas. Una camioneta de policía llego a la puerta principal del centro cargando un cajón de madera que no alcanzaba a entrar en la parte trasera del vehículo. Los funcionarios le indicaron que se trasladara a la parte de atrás del edificio para recoger el cuerpo, pero la puerta estaba cerrada. Los policías volvieron a insistir en la puerta principal y los enviaron de nuevo a la otra entrada, donde finalmente lograron completar su tarea.
Los ocupantes del Vilardebó recibieron también otras visitas, representantes de la Comisión de Salud del Parlamento, que concurrieron a conocer lo ocurrido y aseguraron que la negociación se mantendría. También dirigentes del Pit-Cnt acudieron a brindarles su respaldo.
Justicia intervino por fallecimiento
La jueza penal Anabella Damasco se presentó en la tarde de ayer en el Hospital Vilardebó para indagar las razones del fallecimiento del paciente que apareció muerto en una sala la noche del lunes.
Damasco citó a su despacho algunos funcionarios que declararon ayer mismo y espera para hoy los resultados de la autopsia forense y el peritaje de Policía Técnica para resolver, dijeron a El País fuentes judiciales.
A nivel policial, entretanto, se dijo que las primeras investigaciones señalan que se trata de un suicidio aunque se precisó que el caso aún no está cerrado.
Por otro lado, las fuentes dijeron que cuando los oficiales se presentaron en el hospital psiquiátrico, encontraron un panorama confuso, porque el paciente fallecido —de 22 años— había sido atado con los cordones de sus propios zapatos y estaba en el suelo. Empero, los cordones se encontraban cortados.
Sin embargo, las primeras declaraciones tomadas en el lugar hacen pensar que otro internado que pasó por allí y lo vio colgado, tomó su encendedor y quemó los cordones para intentar soltarlo.
Con el testimonio de algunos funcionarios que mantenían ocupado el hospital Vilardebó, la jueza ya se formó ayer un panorama de lo sucedido.
De todos modos la magistrada esperará a conocer los informes periciales de los médicos forenses y de la Policía Técnica, de acuerdo a los cuales podría resolver en el día de hoy o solicitar la instrucción de nuevas acciones.