WASHINGTON
El planeta Marte se encuentra hoy tan cerca de la Tierra —55,7 millones de kilómetros— como no lo ha estado en casi 60.000 años y no volverá a estarlo en 284 años, por lo que tanto científicos como astrónomos aficionados se preparan para observarlo de cerca.
Aunque millones de personas en todo el mundo escudriñarán el cielo para intentar observar el planeta rojo, centenares de astrónomos aficionados llevan desde principios de junio levantándose a altas horas de la madrugada para captar la aproximación de Marte.
No es para menos.
En la historia de la humanidad, el cuarto planeta del sistema solar sólo se ha arrimado tanto a la Tierra en otra ocasión.
Para ser exactos, Marte no ha estado tan cerca de la Tierra desde hace 59.619 años, como ha señalado el astrónomo italiano Aldo Vitagliano, de la Universidad de Nápoles.
Pero la proximidad de Marte a la Tierra tiene un significado profundo para la historia de la humanidad.
EDAD GLACIAL. Hace 60.000 años, los hombres de Neanderthal —un homínido que precedió al homo sapiens— se encontraban en su apogeo en Europa, las riberas del mar Mediterráneo, Oriente Próximo, Africa del Norte y las estepas del Asia Central.
Por esas mismas fechas, con la presencia de Marte reinando en los cielos estrellados, apareció en Africa el primer hombre del que descienden toda los seres humanos modernos que habitan hoy en día la Tierra según una investigación genética realizada el año pasado con la colaboración de la revista "National Geographic".
Entonces, la Tierra estaba sufriendo su última Edad Glacial que limitó la capacidad de aquellos primeros humanos para alimentarse o tener acceso a recursos naturales, y que les empujó fuera de Africa en un viaje que les llevó 10.000 años más tarde a lugares tan remotos como la India, China o Australia.
Los humanos alcanzaron Europa hace 35.000 años y, posiblemente, América del Norte hace 13.000 años, el último punto de la Tierra sin colonizar por la nueva especie, 47.000 años después que Marte apareciese con un brillo singular en el firmamento.
El acercamiento de Marte marcó el principio del fin de los hombres de Neanderthal y el nacimiento de la nueva especie dominante.
Quizás es por ese oscuro vínculo entre el planeta rojo y la humanidad, que Marte ha despertado tanta curiosidad. EFE