El índice Bovespa de la Bolsa de Valores de Sao Paulo subió ayer 2,79%, en una jornada de poca liquidez y mucho optimismo entre los inversores con la perspectiva de la aprobación en el Congreso de las reformas Tributaria y de la Seguridad Social.
El principal indicador de la plaza, que comenzó la jornada con una moderada alza, aceleró su escalada al promediar la sesión hasta cerrar en 14.878 puntos, 405 enteros más que los del lunes.
Según operadores, la escalada de la bolsa fue causada principalmente por los rumores sobre la inminente mejoría en la clasificación de riesgo de Brasil, apoyados en cuestiones objetivas como el avance de los proyectos oficiales de reformas estructurales en el Congreso y la estabilidad del cambio.
El riesgo país cayó por debajo de la barrera psicológica de los 700 puntos, el menor nivel desde el 17 de junio pasado, debido a la fuerte demanda de los inversores extranjeros por títulos de la deuda externa brasileña.
El C-Bond, principal título de la deuda externa del país, volvió a ser negociado por encima de los 90 centavos de dólar, el mejor precio en lo que va del mes.
También empujaron significativamente el ascenso las acciones de los sectores de energía eléctrica y de telefonía.
Por su parte, el Merval bonaerense cerró con un alza de 0,96% en su segunda jornada consecutiva con ganancias moderadas.
WALL STREET. La jornada de ayer, cargada de buenas referencias económicas, no pudo elevar a los mercados bursátiles de Nueva York hasta nuevos máximos anuales a pesar de encontrarse en un entorno inmejorable. El Dow Jones ganó 0,24%, mientras que el Nasdaq avanzó 0,36%.
El hecho de que la mayor parte de los operadores estén de vacaciones resultó en un magro volumen de operaciones y un aumento de la volatilidad durante la sesión.