Nacional no desaprovechó su oportunidad y mató

| Los de la Curva fallaron en la definición, en especial en la primera mitad. O’Neill hizo de todo

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EDWARD PION

Con un espectacular contragolpe de William Ferreira y un tremendo zapatazo del camerunés Angbwa Benoit, Nacional liquidó a Danubio y quedó a un empate de clasificar para la segunda ronda de la Copa Sudamericana.

La puntería del tricolor fue absolutamente determinante para obtener un partido que, a juzgar por el arranque, debió terminar con festejo en la Curva de Maroñas.

Sucede que los hombres de Roberto Roo fueron los principales protagonistas en la casi totalidad del primer tiempo. Su buen manejo del balón, su victoria en la mitad de la cancha —gracias a un muy productivo Marcelo Sosa—, y su buen trabajo defensivo que impidió que el virtuosismo de O’Neill los complicara, hizo que la cancha se inclinara casi en forma constante hacia el área de Jorge Bava. Empero, a los danubianos les faltó algo que en el fútbol es la parte más importante: el gol. La asombrosa falta de definición de sus atacantes, que llegó a un extremo tal de depositar la pelota en las manos del arquero albo, fue lo que posibilitó que el partido se mantuviera a raya de un elenco que sigue acusando la enorme sangría que sufrió en los últimos tiempos.

Es que al nuevo Nacional le está costando ensamblarse. De ahí que, por ejemplo, Eguren y "OJ" Morales no hayan batallado con la fuerza necesaria, o que Fernando Machado haya quedado mal parado en varias oportunidades, obligando a Leites a cerrar por ambos costados. Pero lo más difícil anoche para Nacional fue el encontrar el camino para llegar al arco de enfrente.

La tarea quedó casi en forma exclusiva para Fabián O’Neill. Y el isabelino, en una nueva jornada mágica, hizo de todo para que su equipo se rumbeara hacia la victoria pero no encontró apoyo. Después de aburrirse de tirar pases magistrales desde la mitad del terreno, nunca aprovechados porque sus compañeros casi siempre fueron dominados por la zaga adversaria, el isabelino se cambió de posición y pasó a jugar de delantero.

Danubio, casi resignado a no modificar el tanteador, comenzó a sufrir con la capacidad de O’Neill. Si bien parecía que la cosa no iba a salir y que el cero a cero no lo movía nadie, porque O’Neill complicaba pero Dely Valdés no acertaba nada, apareció la jugada decisiva, determinante.

Justo cuando a los arcos no se llegaba con la necesaria fuerza como para concretar el triunfo, Nacional salió desde el fondo con una inteligente acción de Oscar Morales. "OJ" no reventó la pelota y salió hacia el costado izquierdo buscando a William Ferreira. El juvenil encendió el motor y cruzó la mitad de la cancha a toda velocidad. Amagó irse hacia la derecha. O’Neill picó para ese sector y le señaló el camino hacia el otro costado. Ferreira no se demoró y dejó a dos rivales detrás suyo. Después hizo una estupenda habilitación para Benoit y el camerunés la metió contra el palo derecho de Barbat.

Fue el 1-0. El de la puntería. El del triunfo que lo coloca con un pie adentro. El que le demostró a Danubio que no alcanza con dominar. Hay que matar.

La revancha

ENTRENADOR - "Nacional ganó el primer tiempo, pero estamos cerca. En el primer período tuvimos varias oportunidades y no pudimos concretarlas, y eso después se paga. Siempre tratamos de ganar, y por eso realizamos cambios ofensivos. Tratamos de encontrar el partido con el "Polilla", pero no fue posible". (Roberto Roo, técnico de los de la Curva)

POSTERGACION - La revancha entre Danubio y Nacional no se jugará el miércoles 17 como estaba previsto, sino que quedó para el viernes 19.

RESERVA - Se conoció en la víspera que el arquero Gustavo Múnua aún no ha sido reservado para el partido frente a Bolivia, porque para hacerlo tiene que haber pedido pase, y todavía no lo ha hecho.

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