"Sentí el estruendo de vidrios rotos y frenadas. Corrí a la puerta y el ómnibus de CODET había chocado de atrás al de COETC que estaba en la parada y lo arrastraba mientras la gente se caía del ómnibus porque se había partido atrás. Fue espantoso. La gente gritaba de terror y algunos de dolor. Vi gente ensangrentada que se tiraba al piso. Corrí a llamar a la policía, a las ambulancias, llevé toallas para los que más sangraban, no sabía qué podía hacer para ayudar", contó a El País, Teresa Ramírez, una vecina que vive frente a la parada donde ocurrió el dramático accidente.
Fue sobre las 10.30 horas de la mañana en la esquina de la ruta César Mayo Gutiérrez y Paso Calpino. Siete personas resultaron lesionadas de entidad, pero la peor parte cayó sobre un joven de 19 años que viajaba en el asiento trasero junto a su padre, al que hubo que amputarle un brazo.
Vecinos de la zona consultados por El País indicaron que entre los dos "lomos de burro" colocados sobre Garzón hay una distancia de un kilómetro que alcanza para que muchos vehículos pesados que transitan por allí levanten altas velocidades. Los vecinos consultados coincidieron en acusar a la línea de CODET de circular "corriendo carreras", compitiendo por el pasaje.
De la misma forma expresaron su convicción sobre la necesidad de ubicar otro "lomo de burro" en el lugar. El País pudo constatar cómo frente a la parada donde tuvo lugar el accidente y también a cien metros, dos sendas garitas fueron literalmente arrancadas por vehículos en otros accidentes. Al cierre de esta edición el conductor del rodado de la empresa CODET y otros testigos declaraban ante el Juez Penal.
IMPACTO. El ómnibus de COETC con destino 468 a La Paz estaba detenido en la parada y transitaba con cuatro pasajeros.
Según las primeras versiones recabadas en el lugar, el ómnibus de la empresa CODET con destino 4D a Las Piedras circulaba en el mismo sentido con veinte pasajeros y cuando fue a pasar al ómnibus momentáneamente estacionado, no pudo abrirse porque una moto a su vez lo estaba rebasando por la izquierda. Fue entonces que no pudo evitar impactar contra la parte trasera del otro ómnibus.
El impacto fue tal que le arrancó parte de la carrocería al tiempo que lo arrastraba por cincuenta metros.
El choque conmocionó a los vecinos que corrían para ayudar a los heridos. "LLamamos como cuatro vecinos distintos y las ambulancias demoraron como 20 minutos, fueron minutos de tremenda angustia", contó Ramírez a El País.
Los pasajeros que resultaron heridos con politraumatismos graves son Martín Izquierdo (19) y su padre Johny Izquierdo (42), Daniel Gardalina Pisarno (37), Beatriz Ocampo Castro (62), Marta Espot (55), el agente de policía Dionisio Cejas y la señora Romi Sansone.
CARRERAS. "Van corriendo carreras por el pasaje. Como en este tramo no hay ‘lomos de burro’ levantan la velocidad. Yo cuando vengo me tengo que bajar por adelante porque si no me llevan hasta la otra parada porque no te dan tiempo ni a bajar", expresó Waldemar Dujo, un vecino que vive hace treinta años en el lugar.
Dujo se refirió a los constantes accidentes que sufren en el lugar personas que viajan en bicicleta. "El año pasado murieron dos personas en este mismo lugar. Yo no digo que pongan semáforos pero algo van a tener que hacer, si esperaban una desgracia ya la tienen", sentenció Dujo.
"La velocidad a la que pasan es tremenda. Yo tengo que esperar cada vez más para poder salir con el auto. Acá se ven accientes a cada rato", comentó Aejandro un vecino que vive hace doce años en la zona.
Ahora las pericias efectuadas en el lugar por los peritos de Policía Técnica serán decisivas para establecer las reales responsabilidades en el accidente.
En el lugar trabajaron varias unidades de emergencia médica, efectivos de la Seccional 21a.y del equipo de rescate de Bomberos.