Melbourne (Australia), 26 ago - Las autoridades australianas persiguen desde hace 19 días al pesquero uruguayo "Viarsa 1", que supuestamente lleva una carga ilegal de bacalao de profundidad valorada en un millón de dólares, confirmó hoy a EFE un portavoz del Ministerio australiano de Pesca.
El Gobierno de Camberra quiere que el pesquero, ahora en alta mar cerca de Sudáfrica, se dirija a un puerto australiano para recuperar el cargamento y poder juzgar a los responsables, dado que cree que el Ejecutivo uruguayo no aplicará la ley con la misma rectitud.
Desde que fue avistado pescando en aguas australianas de forma irregular el pasado día 7, el "Viarsa 1", que se sospecha lleva tripulación española y chilena, ha recorrido casi 7.000 kilómetros perseguido por el patrullero australiano "Southern Supporter".
El patrullero espera recibir pronto el apoyo del rompehielos sudafricano "SA Agulhas" para interceptar al barco uruguayo y su carga de bacalao de profundidad, también conocido como merluza negra, un pescado de alto valor en América del Sur y Japón.
La persecución del "Viarsa 1" se ha convertido en la más larga de la historia, superando a la del pesquero "South Tomi" en 2001.
Ese barco, registrado en Togo y con tripulación española, fue detenido en abril de ese año tras quince días de persecución en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), en una acción conjunta de los ejércitos australiano y sudafricano.
El episodio del "South Tomi", como los de otros pesqueros ilegales, debe repetirse hasta que se acabe con la pesca pirata, dijo a EFE David Carter, director de la empresa "Austral Fisheries", asociada con la española "Pescanova".
Carter explicó que se está haciendo un gran esfuerzo para detener la pesca y el comercio ilegal, "porque hace peligrar la industria al provocar fuertes caídas de precio y estar destruyendo las pesquerías".
La organización ecologista Greenpeace se mostró también indignada por la pesca ilegal de bacalao de profundidad, y hoy emitió un comunicado en el que exige a las autoridades australianas un mayor esfuerzo para impedir que se cometan este tipo de delitos.
El comunicado recuerda que Uruguay es miembro de la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos de la Antártida (CCAMLR, siglas en inglés).
La CCAMLR, según Greenpeace, debería reforzar su sistema de control vía satélite de barcos ilegales y presionar para que la Convención para el Comercio de Especies Amenazadas (CITES) incluya al bacalao de profundidad en su listado.
El portavoz de Greenpeace, Quentin Hanich, manifestó que es "ridículo" que la CCAMLR no sea capaz de acabar con la pesca pirata realizada por sus propios miembros y advirtió de que, bajo las condiciones existentes, se cree que la pesca de bacalao de profundidad se habrá agotado entre 2010 y 2012. EFE