QUE es casi un deber de todo buen uruguayo colaborar con la colecta en beneficio de Milton Wynants.
QUE las francas declaraciones sobre debilidades del Frente Amplio, realizadas por el ex presidente de este partido, Líber Seregni, siguen causando desazón y hasta reacciones destempladas entre ciertos dirigentes.
QUE entre estas últimas podrían ubicarse las expresiones del diputado Raúl Sendic, quien aunque dijo que no le importan las opiniones de Seregni, se preguntó si no tiene "algún amigo para que le diga que se calle la boca".
QUE en el primer trimestre de 2003, se registró un crecimiento del 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI), aunque el mismo fue 9,1% inferior a igual período de 2002.
QUE el índice de riesgo país cayó durante toda la semana, acumulando un descenso del 5,2%, con lo que se ubicó en los 729 puntos básicos.
QUE en menos de una semana se reunieron más de mil firmas de apoyo al Dr. Víctor Lissidini, detenido por orden de un juez de Carmelo.
Escenarios
Por un lado, las buenas noticias. La cantidad, calidad y variedad de salas para los espectáculos teatrales y musicales, en Montevideo, están aumentado considerablemente. Junto con los grandes proyectos estatales o municipales (Teatro Solís y Sodre), se aprecia el considerable esfuerzo del sector privado. Así, ya se encuentran funcionando, o comenzarán a hacerlo próximamente la nueva sala del MovieCenter, en el Montevideo Shopping (650 butacas); el Teatro del Instituto La Mennais, en Punta Gorda; La Candela (Punta Carretas) (108 butacas); y el Sótano del Lawn Tennis (120 butacas) —que funciona desde hace seis años. A ello deberían sumarse el Sodre (1.800 butacas) y el Teatro Solís (una sala principal con 1.200 butacas y dos salas menores con 220 cada una). Un detalle importante es que mucha de esta nueva capacidad se encuentra situada fuera del Centro, reflejando los cambios en la distribución de la población y los cambios en sus costumbres.
Por el otro lado, una preocupación. Esta nueva, y bienvenida expansión en el número de salas plantea dos grandes incógnitas. La primera es hasta qué punto será posible llenar las butacas —en números redondos la capacidad de las salas mencionadas asciende a unos tres mil lugares— de forma tal de asegurar la viabilidad económica de cada una de estas iniciativas. La segunda es cuál será el impacto del inicio de las actividades culturales en el Teatro Solís. Es importante recordar en este punto que la mayoría de las salas —antiguas y más recientes— funcionan con grandes esfuerzos, y cubriendo como mejor pueden sus costos. Todo esto apunta a la importancia de establecer una planificación sensata y racional de la actividad cultural. Pero, quizás, esto sea pedir demasiado.