Doble voto: Boca y Macri

Víctor Hugo Morales

La crónica del domingo destacó la ausencia de Boca que, sin jugar, permaneció en el primer lugar de la tabla y aumentó, de paso, la ventaja potencial sobre River. Cuando juegue frente a Banfield el partido que postergó por un amistoso en España, puede ubicarse ocho puntos por encima del único adversario que le preocupa.

Sin embargo, mientras River empataba con Independiente un partido que se le escapó de las manos de una manera absurda, Boca jugó el domingo frío y soleado de Buenos Aires en la mente de todos los hinchas y de muchísimos votantes.

Las urnas porteñas recibieron miles de votos favorables a Maucricio Macri, porque hasta en eso Boca se permite influir. Son muchos los que empujaron a Macri a su victoria parcial porque les divierte que "su" presidente sea el Jefe de Gobierno de la ciudad. Y también es evidente que ese Boca ganador de Bianchi ha demostrado que la administración Macri puede servirle a Buenos Aires.

Parado sobre los éxitos deportivos Macri construye un perfil político que si gana el 14 de setiembre —a este periodista eso le parece casi imposible— lo puede catapultar a la propia presidencia del país.

A la hora en que River se perdía goles imposibles en la cancha de Independiente, mientras Ludueña construía un juego preciosista pero sin una respuesta eficaz de Salas y Cavenaghi, los hinchas de Boca,se estima que en un altísimo porcentaje le caminaban por arriba a cualquier convicción política para poner su voto por Macri.

Independiente había sido el más chiquito de su magnífica historia, había jugado a la retranca toda la tarde y conseguía un premio inverosímil con un gol sobre la hora, que le permitía a los de Ruggeri empatar un partido siempre desfavorable, casi toda la tarde arrollado por el andar lujoso de los millonarios. En ese instante el único millonario feliz era el presidente de Boca.

El reloj anunciaba las seis de la tarde y se iniciaba el conteo de votos que le darían a Macri el doble exito dominical. En puntos y votos, Boca lo ponía primero. Con la sonrisa maliciosa que el hincha maneja como nadie, los de Boca disfrutaban al mismo tiempo el gol de Caggiano para los rojos, y el "éxito en las urnas". Cuatro puntos arriba quedó Macri sobre Ibarra. Cuatro le lleva tambien Boca —si derrota a Banfield— a sus perseguidores.

Lo más posible es que el 14 de setiembre sólo Boca sea motivo de alegría para Macri, pero mientras tanto, a los xeneises, ¿quién les quita lo bailado?

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