Río de Janeiro, 25 ago - La industria automotriz brasileña, una de las mayores de América Latina junto a la de México, opera en saldo negativo y a media máquina en medio de la peor crisis en una década, según industriales del sector.
Los grandes fabricantes mundiales de automóviles invirtieron 27.000 millones de dólares entre 1994 y 2001 en Brasil, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (ANFAVEA), Ricardo Carvalho, en una entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo .
Pero las ensambladoras tropezaron con la realidad de una economía estancada y golpeada por crisis internacionales, explicó Carvalho.
"En conjunto somos un sector en crisis, tal vez en la peor de los últimos diez años", dijo el ejecutivo en su radiografía del sector.
Las ensambladoras no divulgan sus resultados financieros en el mercado brasileño porque no están obligadas a hacerlo, pero "se sabe que son rojos", explicó.
Las fabricantes de vehículos mantienen en sus patios inventarios de 170.000 unidades que no encuentran comprador, en un escenario de enfriamiento de la economía brasileña y creciente desempleo.
El gobierno ha reducido impuestos al sector, con la esperanza de estimular las ventas y a la espera de que en el último semestre la economía brasileña despegue.
Mientras tanto, "las empresas están agotando sus recursos", dando vacaciones colectivas y negociando con los sindicatos formas de administrar la crisis desde el punto de vista de los recursos humanos, explicó Carvalho.
"Nuestra gran ansiedad es que la retomada del crecimiento venga cuanto antes y la apuesta es que la economía crezca entre 4 y 5 por ciento en 2004", explicó.
Otra esperanza es que antes del fin de 2004 esté listo un acuerdo comercial entre el Mercosur (Mercado Común del Sur) y la Unión Europea, que ayude a aumentar las exportaciones de automóviles.
"Estamos siendo extremadamente agresivos con las exportaciones" sin esperar estos acuerdos comerciales, aseguró Carvalho. Los principales mercados de las empresas brasileñas con China, Rusia, Africa del Sur y Europa.
"Tenemos una competencia muy fuerte con México para ser la plataforma exportadora de América Latina", explicó.
La mayoría de las ensambladoras brasileñas exporta en torno al 15 por ciento de su producción, sólo la mitad de la meta que se ha fijado el sector.
Carvalho explicó que la crisis de la industria automotor brasileña es "estructural".
El sector reúne 50 empresas que fabrican desde automóviles hasta camiones y maquinarias agrícolas. Es un parque industrial sobredimensionado entre 1995 y 1997, cuando el mercado interno vendía 2,2 millones de unidades.
Entonces se proyectaron ventas internas por 2,5 millones de unidades y ventas totales de 2,9 millones, contando las exportaciones.
Pero desde 1997 se desataron crisis internacionales como las de Rusia, México y Argentina, que se reflejaron en la economía de Brasil, cuyo mercado además no creció como se esperaba.
Hoy la producción para el mercado interno es de 1,3 millones de unidades y la capacidad instalada de 3,2 millones. EFE