Colombia lanza plan contra el tráfico de drogas

Las autoridades colombianas se disponían hoy a iniciar el programa de interdicción aérea suscrito con el gobierno de Estados Unidos, con el que esperan detectar anualmente alrededor de mil vuelos ilegales de aeronaves con drogas y armas.

El reinicio de las operaciones se produce tres días después de que el presidente estadounidense George W. Bush diera luz verde a un programa que el gobierno colombiano considera indispensable para la lucha antidrogas, y que había sido suspendido desde abril de 2001.

En ese lapso, las autoridades colombianas realizaron por su cuenta el programa de intercepción de vuelos sospechosos, pero sin la eficacia que puede resultar de la cooperación de inteligencia con Estados Unidos.

Según documentos de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), la reanudación de la interdicción elevará el actual promedio de detección de aeronaves ilegales, de seis diarias actualmente, a 30.

Expertos de las cancillerías y ministerios de Defensa de ambos países enfocaron sus esfuerzos de los últimos días en garantizar que no se vayan a presentar accidentes como el ocurrido en Perú en abril de 2001 y que originó su suspensión.

El incidente se originó cuando un avión civil fue derribado accidentalmente sobre la amazonía peruana, provocando la muerte de una misionera estadounidense y su hija pequeña.

A pesar de la suspensión estadounidense del programa, las autoridades continuaron las operaciones apoyándose en cinco radares militares localizados en La Guajira (norte), Turbo (nororiente), San José del Guaviare (sur), Marandúa (occidente); y, Tres Esquinas (sur).

Gracias a ello se lograron inmovilizar 23 aeronaves, desviar dos hacia otros países, impactar nueve avionetas y destruir nueve pistas clandestinas.

Según el comandante de la FAC, general Héctor Fabio Velasco, con la puesta en marcha de este convenio, el Gobierno colombiano se ahorrará importantes recursos económicos que venía destinando en la interceptación de aeronaves ilegales.

"El trabajo lo estábamos realizando con recursos propios en las fases de detección, identificación e interceptación. Sin embargo, al no contar con las alertas tempranas de los aviones plataforma (estadounidenses), teníamos que destinar hasta dos de nuestros aviones en la búsqueda de aparatos que muchas veces se nos perdían", dijo.

Las cifras revelan que sin la tecnología y aeronaves estadounidenses las autoridades detectaron el año pasado 542 sobrevuelos de aeronaves que se presume llevaban drogas o armas, pero que no pudieron ser neutralizadas.

"Esas fueron las que pudimos detectar pero representan apenas 50% de lo que realmente se mueve ilegalmente" aseguró un oficial de la FAC.

El oficial reveló que los sobrevuelos ilegales más frecuentes se registran den la frontera colombiana con Brasil, donde radares de ese país detectaron el año pasado 224 sobrevuelos de aeronaves sospechosas.

El convenio de interdicción entre Colombia y Estados Unidos prevé un aporte de la administración Bush de 50 millones de dólares en los próximos cuatro años que se usarán para entrenamiento, compra de repuestos, equipos de rastreo aéreo, comunicaciones, información y mantenimiento.

Autoridades de los dos países han insistido en para la reanudación de este convenio se han tomado en cuenta todas las precauciones para evitar que suceda una tragedia como la del Perú.

"Con este programa es remota la posibilidad de un accidente. Nunca vamos a usar las armas contra una nave civil", aseguró Velasco.

AFP

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