Estiman en U$S 6.000: pérdidas por apagón

2003-08-18 00:00:00 200x255
AP

Las pérdidas causadas por el apagón que el jueves y viernes de la semana pasada dejó a Nueva York y parte del noreste estadounidense y de Canadá a oscuras, pueden alcanzar los 6.000 millones de dólares, pero no deberían tener impacto decisivo en la trabajosa recuperación económica de Estados Unidos, según se estimó hoy.

"El apagón fue otra interrupción y distracción para negocios y consumidores que vienen de afrontar dos años de terrorismo, los nervios de la guerra, la volatilidad de los mercados y los escándalos en las corporaciones", señaló hoy el Wall Street Journal, que estimó que el costo social y económico del episodio pueden llegar hasta los 6.000 millones de dólares.

Mientras la región afectada por la cadena de desperfectos reanudaba hoy las actividades regulares en el primer día laboral después del apagón, cientos de miles de personas sacaban cuentas de las pérdidas provocadas por la falla energética.

Los diarios y la televisión muestran hoy a los dueños de pequeños negocios en toda la región haciendo el inventario de los alimentos que debieron tirar a la basura a causa de la falta de refrigeración.

Para los sectores mayores de la economía estadounidense las pérdidas se cuentan en millones de dólares. Se estima que las aerolíneas debieron cancelar unos 100.000 vuelos a causa del apagón, y las compañías que dependen del aprovechamiento de la energía, desde las telecomunicaciones a los supermercados, tuvieron dos días prácticamente en blanco en sus operaciones.

Los teatros de Broadway perdieron alrededor de un millón de dólares solamente en la noche del jueves, cuando debieron mantener los telones abajo a causa de la falta de luz, mientras que el periódico especializado Billboard estimó hoy en millones de dólares las pérdidas sufridas por el sector de los conciertos musicales.

La suspensión que dejó más fanáticos decepcionados fue la del concierto de Aerosmith y Kiss en el estadio Comerica Park de Detroit, que se canceló por la falta de electricidad y fue pasado, tentativamente, al 7 de setiembre próximo.

El mismo Wall Street Journal afirmó hoy que "no es probable que laeconomía se descarrile" a causa de las pérdidas provocadas por el apagón. Las autoridades federales, por su parte, no mostraron por ahora signos de nerviosismo excesivo, aun cuando el apagón provocó gran malhumor entre la población.

La Bolsa de Nueva York se contagió en sus primeras horas de operación del lunes del optimismo general, al abrir en alza confirmando que para los operadores económicos el apagón no tendrá efectos en la recuperación de los números del país.

Si en cambio resultó castigada en Wall Street la compañía FirstEnergy Corp. Las acciones de la empresa, en una de cuyas plantas en Ohio se habría originado el desperfecto que provocó el apagón, registraron una fuerte caída ya desde las primeras horas de operaciones bursátiles, después de que la calificadora Merryl Lynch bajara su rating de "comprar a neutral".

Más allá de los problemas de las grandes compañías, los habitantes de la región afectada por el apagón volvieron hoy a sus trabajos prácticamente como si nada hubiera ocurrido.

"El metro (subterráneo) está trabajando, los autobuses están rodando, el tránsito es liviano, es un lunes de agosto y todo es como uno lo hubiera esperado", dijo con indisimulada alegría el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.

Tanto el jefe neoyorquino como los responsables de los gobiernos de las otras zonas afectadas pidieron a sus poblaciones que, a pesar de que todo volvió a la normalidad, sigan consumiendo electricidad con moderación.

"El desafío sigue allí y necesitamos tener una reserva", dijo hoy el primer ministro de la provincia canadiense de Ontario, Ernie Eves. "No podemos usar cada megawatt con el que contamos, debemos conservar energía, no hay duda sobre ello", agregó.

ANSA

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