Emilio Cazala
Si los delegados uruguayos pudieran hoy mismo negociar con éxito ante el Mercosur la condición de Uruguay, país distribuidor de mercaderías (Puerto Libre/Tránsito) podríamos canalizar un importante flujo comercial de mercaderías desde Brasil para distribuir en la Argentina. Ello beneficiaría a los empresarios brasileños, a los argentinos y a los uruguayos. Pero la muralla contra la que se estrella esta situación de discriminación contra nuestro país está en el Mercosur y hay que ir allí, entonces, a reclamar el derecho de Uruguay".
Este es el concepto principal expresado por el Operador Logístico Ruben Azar en una entrevista realizada este pasado fin de semana a propósito de nuestras notas sobre la figura aduanera Puerto Libre. Hablemos entonces de este tema con un operador muy experimentado con fuertes inversiones en el puerto de Montevideo y con oficinas comerciales en los principales puertos y ciudades del Brasil, la Argentina y Paraguay.
"Desde hace muchos años estamos ofreciendo por el mundo, una línea de negocios que es la venta de servicios especializados, convencidos que es la locomotora que va a posicionar al Uruguay en el mundo y aunque no es la única, es la que nos abrirá puertas de negocios ilimitadamente. Estamos hablando de Tránsito, de distribución de mercaderías, de convertir al Uruguay en el Centro de Distribución Regional de mercaderías. Con esta línea de trabajo, hemos recorrido el mundo, hemos dado conferencias, estudios, multiplicidad de eventos, charlas, simposios, consultas internacionales y ello nos ha fortalecido en el conocimiento del potencial económico que tiene esta especialidad".
"Debemos reconocer la importancia de la agro-industria, el turismo y otros eventuales negocios del Uruguay que bien podrían potenciarse, pero sin duda este es uno de los pilares en los que Uruguay debería poner énfasis para reposicionarse a nivel internacional y que tiene virtudes sobre otro porque se puede hacer rápido y porque tenemos ventajas como país para competir mundialmente. El sector privado esta maduro en este negocio, y ha hecho las inversiones necesarias y en consecuencia está capacitado para seguir haciéndolas en la medida que el negocio se siga desarrollando.
Así que el gran desafío es generar una Política de Estado en la que para desarrollarla se incluya a públicos y privados trabajando conjuntamente sobre un mismo objetivo. Insistimos, lo delegados uruguayos a la hora de negociar en el Mercosur deben llevar tal caudal de conocimientos que sean especialistas en este producto que sepan defender los intereses del Uruguay y reclamar en el Mercosur el papel de ser un país de servicios y de distribuidor la mercadería, pero fundamentalmente, deben conocer el producto que van a vender. Creo que eso es muy importante porque Uruguay para poder hacer ese negocio —Centro de Distribución Regional de mercaderías en el Mercosur— tiene que ser diferente de Argentina y Brasil y para eso nuestros negociadores en el Mercosur deben ser ademas de hábiles negociadores profundos conocedores de estos temas y sus proyecciones. Sería acertado capacitarlos por la vía directa. Nosotros creemos que no hay nada que impida que los países del Mercosur reconozcan al Uruguay ese papel que por otra parte lo hemos hecho desde el fondo de la historia. Cuando se forman bloques regionales los países se especializan porque es obvio que todos los países no pueden hacer lo mismo. Por razones de tamaño, por vocación histórica, el Uruguay esta llamado a que se le reconozca ese papel dentro del Mercosur. Pienso que Uruguay no puede soñar con ser el país industrial del Mercosur o producir más carne que Argentina. En cambio nuestro puerto puede si competir de igual a igual con los puertos de la región y además abrogarse el papel de ser la puerta de entrada del Mercosur. No estamos inventando nada, eso mismo lo logró Holanda y Bélgica en Europa o Singapur y Hong Kong en Asia a pesar de estar entre colosos. Por eso rescato el valor de los negociadores porque los holandeses y belgas con gran habilidad y sabiduría lograron hacerse reconocer esos espacios por Francia y Alemania y otros países como la puerta de entrada a Europa a pesar de que aquellos tienen sus enormes puertos".
LOS DIPLOMATICOS. El Uruguay esta hoy en su momento histórico para posicionarse fuertemente dentro del Mercosur reclamando este papel, pero atención, por desconocimiento podemos correr el riesgo de resignar ventajas que ya tenemos. En la otra dimensión están los diplomáticos uruguayos, los Embajadores, los Agregados Comerciales que también deben ser especialistas y entender que este es un producto de exportación y ayudarnos a venderlo en el mundo. Nuestros clientes están en donde Uruguay tiene sus representaciones, entonces pensamos qué importante sería que nuestro cuerpo diplomático especializado tuviera una suerte de "know how" para manejar con éxito esta línea de trabajo. Ellos podrían con un trabajo de sintonía fina inducir o estimular a los hombres de negocios o las empresas del mundo, utilizar los servicios del puerto de Montevideo para vender sus mercaderías en el Brasil y la Argentina.
Obviamente el sector privado está haciendo esfuerzos internacionales en este sentido pero en la medida de sus fuerzas, porque no somos empresas-países que podemos tener representantes rentados en todos los países del mundo. Esa es una labor que debe complementar nuestros servicios diplomáticos y para eso nos parece fundamental capacitarse en esta temática tan compleja y difícil pero tan valiosa y vital para el Uruguay.
Pero si este negocio va a crecer como creemos que así sera, yo sueño entonces con un puerto repleto de mercaderías stockeadas en nuestros depósitos provenientes de todo el mundo para ser distribuidas a todos los países y especialmente a la región. Ante ese escenario Uruguay estaría exportando muchos millones de dólares en servicios. Tendríamos a nivel comercial un destacable dinamismo en todas las actividades conexas que mueve esta industria de los servicios portuarios. Surgiría una generación de "traders" uruguayos, como los que existen en Holanda que son los que generan negocios. Esta gente maneja cargas que no son de Holanda sino del mundo. Y nuestros "traders" especializados podrían manejar esas mercaderías, traerlas a Montevideo y venderlas a los países de Sudamérica o aun para Sudáfrica o Asia con todo el reflejo bancario que eso tiene con cartas de crédito, negociaciones bancarias, seguros, y obviamente el transporte que está en la primera etapa de toda mercadería que se mueva. etc. Por eso la figura del "trader" es tan importante. Su agudeza y conocimiento lo lleva a descubrir que determinada mercadería stockeada en Montevideo puede venderla a una empresa que el sabe que en el norte del Brasil la necesitan para determinada obra pública o fábrica. Este es el "trader". Hace algunos años nosotros escribimos una nota destacando la importancia del Trader en el mundo de los negocios de hoy. Los uruguayos se transformarían en los fenicios del Mercosur dice Ruben Azar.
Nosotros apostamos a traer al Uruguay empresas serias e importantes del mundo, pero todas ellas se mueven bajo el paraguas de las certezas jurídica, no dan un paso, si todo no está muy claro jurídicamente.
CERTIFICADO DE ORIGEN. Uruguay tiene la oportunidad de redistribuir los flujos comerciales entre Brasil y la Argentina. Estamos hablando de mercaderías producidas en el Brasil, que sería inteligente, pero sobre todo factible y conveniente desde el punto de vista Logístico, almacenarlas en Uruguay para luego distribuirlas en la Argentina. Sin embargo, esta operación hoy no se puede hacer porque no existe un acuerdo a nivel del Mercosur de cómo fraccionar y endosar los Certificados de Origen. Por ejemplo una fábrica brasileña que produce determinada mercadería y la envía a depósitos de Uruguay bajo Tránsito para luego ir vendiéndola a diferentes clientes argentinos, en diferentes tiempos y fraccionado, estamos impedidos de hacerlo. Y no se puede hacer porque el Certificado de Origen debe emitirse en Brasil previo al envío de esa mercadería y el fabricante obviamente no sabe a quien, cuando y cuanto le va a vender al potencial cliente argentino. Lo que nosotros pedimos es que Brasil cuando exporte lo haga con el Certificado de Origen de esa mercadería pero que luego en el Uruguay permita fraccionar y controlar ese certificado de origen o bien emitir uno nuevo en Montevideo cada vez que sale un parcial de esa carga.
Uruguay —dice Ruben Azar— debe participar en los grandes tráficos que hay por ejemplo en el nordeste del Brasil con la Argentina. Por problemas de lejanías, la logística elemental indica que hay que posicionar esa mercadería lo mas cerca del comprador y ese es el caso de los depósitos de Puerto Libre en Montevideo que están a escasas horas del comprador argentino. Entonces está claro que Uruguay tiene que renegociar en el Mercosur y si bien es cierto que tenemos información que estarían en marcha ciertas gestiones se impone sí o sí, negociar este punto porque Uruguay se lo merece. Y se debe entender la importancia económica que este punto concreto tiene para nuestro país.
Insistimos, Uruguay tiene que tener claro el negocio Logístico y la Distribución de mercaderías, es decir Uruguay tiene que ser el Centro de Distribución de mercaderías. Luchamos por esto, que es lo que mejor sabemos hacer y reclamemos en el Mercosur lo que históricamente estamos haciendo desde el fondo de la historia. Nuestros negociadores nos lo deben y nosotros, los del sector privado, más que nada nos gustaría colaborar con el sector público en este desafío.
Por último, Ruben Azar reclama que una vez por todas, los negociadores uruguayos deberían antes de conectarse con la otra parte, juntarse con los actores que desarrollan esta actividad para captar bien el fondo del tema lo cual ayudaría a triunfar en la mesa de negociaciones. El tema da para muchísimo más así que continuaremos.