SERGIO BERRUTTI
Los memoriosos dicen que no hay precedentes de que se termine el ejercicio de un gobierno sin ley de Rendición de Cuentas. Pero lo que en otros casos podría haber sido considerado como una grave señal respecto al funcionamiento del sistema, en esta ocasión ha servido como una herramienta de fortalecimiento de la figura del ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, y de su línea de gobierno, y un alivio para la administración que no se verá obligada a incrementar los gastos en su último año de gestión.
Esa es la sensación que recorre en estas horas a los hombres del Partido Colorado, que aún en pleno proceso de negociación con los legisladores del Partido Nacional en esta semana que culmina, y procurando hacer los máximos esfuerzos para conquistar esas voluntades, se negaron a dar un significado dramático al hecho de no haber logrado ese objetivo, según señalaron varios miembros del gobierno consultados por El País.
Un eventual acuerdo con los blancos dependía de la condición puesta por éstos de que se incluyera en la rendición una rebaja del adicional del Impuesto a las Retribuciones Personales, a partir del 1o. de enero de 2004, para lo cual el Poder Ejecutivo ya tiene autorización legal.
Los blancos entendían de que esa medida debía ser "preceptiva". La rebaja que se negoció es la del adicional del IRP de la primera franja, que representaba unos cinco millones de dólares anuales.
También se pretendía reducir el adicional de la segunda franja de ingresos, para lo cual según transmitió el propio ministro Atchugarry al presidente del Directorio blanco, Luis A. Lacalle, el gobierno estaba dispuesto a admitirlo sólo en el caso de los activos. El hecho de no dar carácter preceptivo a esas decisiones descartó el acuerdo el jueves 14.
El reclamo blanco de que el compromiso tuviera carácter preceptivo, también tenía la intención política de demostrar un logro claro de los blancos en la negociación, en un tema de alta sensibilidad como es el descuento por IRP, que sufren trabajadores y pasivos.
EX MINISTROS. Claro que no todos los blancos compartieron este criterio y el diputado de Desafío Nacional, Alvaro Alonso manejando un argumento que también utilizaron los colorados, votó el proyecto de Rendición de Cuentas.
Alonso, que fue ministro de Trabajo hasta fines del año pasado, habló de coherencia y se refirió a que no podía dejar de votar una ejecución de los recursos presupuestales que él mismo había manejado como responsable de una cartera.
No utilizaron el mismo criterio el diputado Jaime Trobo que fue ministro de Deporte, y el subsecretario de Vivienda, Luis Leglise.
Trobo dijo que en esta ocasión actuaba como legislador en un contexto político en el que su partido está haciendo una cantidad de planteos al gobierno para que tome ciertas medidas. "Estamos hablando de dos cosas diferentes", sostuvo al aludir a los argumentos de Alonso.
Leglise explicó que su postura se debe a que "esta Rendición de Cuentas no es gasto cero porque los costos del Estado siguen siendo pesados", al tiempo que la cuestionó "porque el déficit que muestra no es el real, sino que surge de las publicaciones del Banco Central, donde el resultado del año 2002 es de 760 millones de dólares de déficit que es el 6,2 del PBI. El gobierno dio préstamos de asistencia financiera al Banco Hipotecario y a entidades privadas y públicas por 1.700 millones de dólares y ha comprometido a que parte de esos créditos vayan a manos de los depositantes sin demostrar la pérdida que eso genera".
Pero no solamente Alonso abogó por respaldar el proyecto, ya que aun dentro del Herrerismo hubo un trabajo desde el Senado de la República, realizado por el senador Luis Alberto Heber, quien estuvo en contacto permanente con el ministro Atchugarry, para hacer reconsiderar esa posición a sus compañeros diputados. "Heber remó y remó, pero no pudo llegar al objetivo buscado de votar la ley", admitió una fuente colorada que participó en las negociaciones.
Mientras tanto, el Frente Amplio tuvo un papel periférico en el tratamiento, aprobando sus ya tradicionales declaraciones de rechazo a estos proyectos y presentando sobre la hora una serie de aditivos que seguramente todos quisieran como poder cumplir con ellos, sin comprometer el funcionamiento del Estado.
DEMAGOGIA SUELTA. Más allá de estos cabildeos políticos, el lunes 11 en declaraciones a El País, la economista del Partido Independiente puso una dosis de realismo sobre la dura realidad de la economía uruguaya e hizo un llamado a tomar conciencia de ella refiriéndose a la Rendición: "Ahora que estamos en plena discusión sobre la Rendición de Cuentas, vemos nuevamente campeando la demagogia suelta. Sabemos que estamos en una situación fiscal débil, sabemos que con los ingresos que tiene el gobierno no está pudiendo cubrir íntegramente sus erogaciones. Tenemos sí el respiro que nos dio el canje de deuda, pero es necesario mantener una conducta fiscal muy rígida, sin embargo, están habiendo demandas de tipo aumenten los gastos y bajen los impuestos, como si estuviéramos en el mejor de los mundos. De algún modo, el sistema político no internalizó la crisis", advirtió.
Atchugarry, que de apuro se vio obligado a ponerse el año pasado el traje de "primer ministro" de gobierno, tiene varias batallas en el terreno presupuestal como parlamentario y conoce todos los secretos de estas negociaciones. La primera lección de la que es conscientes es que estos proyectos de ley son una "Caja de Pandora" y cuando se da cabida a una demanda, después llegan las restantes como dominó. En el proceso de esta Rendición, el ministro desactivó ese ejercicio anual de reclamos y promesas, la mayor parte de ellas sin destino.
Además a un Atchugarry negociador, con gran capacidad de dialogo, con capacidad de flexibilización de sus posturas y hasta "bonachón", no le viene mal esta actitud de firmeza por la negativa ante la necesidad de priorizar el propósito por alcanzar el equilibrio de las cuentas del Estado o saciar las demandas que muchas veces son expresión de un electoralismo prematuro.
Una semana de noticias
El Parlamento aprobó el proyecto de ley que auxilia a la Intendencia Municipal de Rocha a pagar parte de los adeudos con los funcionarios de la comuna. El proyecto prevé un reperfilamiento de la deuda del municipio de Rocha con el Banco de Previsión Social, la cual impedía que se liberaran partidas de Economía.
El presidente de la Asociación de Magistrados del Uruguay, Eduardo Borges dijo el martes 12 que preocupan a la gremial los ataques a la persona de cuatro o cinco jueces a los que se los acusa de parcialidad, falta de rectitud y honradez.
Los ministros Pedro Bordaberry (Industria y Turismo) y Yamandú Fau (Defensa Nacional) concurrirán al Senado en régimen de comisión general para explicar, respectivamente, las políticas energéticas y la subasta del Aeropuerto de Carrasco.
El ex director nacional de Aduana, Víctor Lissidini, dijo que se encuentra en prisión "porque defendí la industria nacional", y manifestó que en caso de volver a ocupar esa función, actuaría de la misma forma.
El jueves 14, la marcha de los estudiantes en conmemoración de la muerte de Líber Arce, estuvo signada por la violencia entre ellos mismos y por la agresión a edificios públicos y privados, además de una amenaza de futuras ocupaciones.