SAN JOSE | JOSE L. ALVAREZ
La mayoría de los comerciantes de San José —unos mil doscientos—, cerraron ayer sus puertas, entre las 14 y las 16 horas, se concentraron en la sede del Centro Comercial e Industrial de esta ciudad y luego marcharon hasta las puertas de la Dirección General Impositiva (DGI), donde entregaron un documento de protesta a los propios inspectores del organismo que en estos días trabajan en la ciudad.
La movilización había sido resuelta en la noche del miércoles, cuando una asamblea extraordinaria de la citada entidad, en la que también participaron representantes de los pequeños y medianos empresarios locales, rechazó enérgicamente las inspecciones que viene realizando personal de la DGI en los últimos días, por considerarse que las mismas "no se han iniciado en las empresas que ejercen en forma impune la actividad comercial".
Los empresarios locales solicitan que a estos últimos "se les haga cumplir la ley en forma igualitaria, mediante un seguimiento de sus obligaciones con el Estado".
A la vez, se pide a las autoridades de la DGI que "tengan en cuenta el esfuerzo de los comercios y empresas que aún frente a las dificultades que atraviesa el país mantienen sus puertas abiertas, asegurando fuentes de trabajo, siendo las que vierten aportes y tributos que constituyen el soporte económico del Estado".
"Los comerciantes exigimos que se suspendan las inspecciones a las empresas inscriptas en todos los organismos del Estado y se anulen las actuaciones realizadas esta semana", dice más adelante el manifiesto.
El documento fue recibido por los propios funcionarios de la DGI, luego de que fuera leído en la puerta de la dependencia por el secretario del Centro Comercial, Eduardo Peraza.
Anoche, al cierre de la presente información, la asamblea de los comerciantes maragatos volvía a reunirse para evaluar los contactos que en la tarde de ayer mantuvo la presidenta de la Confederación Empresarial del Uruguay, Adriana Etchegomberry, con las principales jerarquías de la DGI.