La primera película de la serie había sido un éxito de público, y era inevitable que hubiera otra. Llega hoy a Montevideo Los ángeles de Charlie: Al límite, nueva aventura de las atractivas detectives encarnadas por las mismas Cameron Diaz, Drew Barrymore y Lucy Liu que interpretaran el film anterior. Esta vez, las órdenes que el invisible Charlie imparte a través del clásico parlante a sus agentes tienen que ver la recuperación de dos anillos que contienen información sobre personas que se han acogido al Programa de Protección de Testigos. La acción, que va y viene entre el norte de Mongolia, los Estados Unidos y otros lados involucra rápidamente a otros personajes entre los cuales figura Demi Moore, aquí como ex-ángel plegado ahora a las fuerzas del Mal. También anda por ahí Bruce Willis, esposo de Moore, John Cleese de los Monty Python (interpretando al padre de Liu) y Matt LeBlanc, de la serie Friends.
ANTECEDENTES. Por supuesto, lo que hay inmediatamente atrás de estos Angeles de Charlie: Al límite es la película anterior de la serie donde estuvieron las mismas actrices. Más atrás está empero el programa homónimo que asomara en la pantalla chica hace veinticinco años, con tres hermosas detectives (originalmente Farrah Fawcett, Kate Jackson y Jaclyn Smith) al servicio de un jefe a quien nunca se veía y que daba sus órdenes por teléfono. La fórmula reunía en torno a esos personajes (que un malhumorado definiera como "damas con poca ropa y poco cerebro") una dosis de acción, otra de misterio y algo de humor. Nunca brilló por sus niveles de creatividad, y sus protagonistas eran bonitas pero pésimas actrices. Sin embargo funcionaba como liviano pasatiempo televisivo, y el ‘rating’ dio cuenta de ello. Los peinados de Farrah, especialmente, hicieron historia.
Con el paso del tiempo, la serie alcanzó cierto ‘status’ de culto, y aún se la puede ver con cierta frecuencia en el cable. Es comprensible que alguien decidiera recrearla con los despliegues de sofisticación y tecnología del nuevo milenio.
La idea de dar nueva vida a los Angeles fue de hecho de Leonard Goldberg, productor ejecutivo de la serie y uno de sus creadores, quien sostiene que acaso ésta constituyó "el comienzo de la obtención del poder de las mujeres dentro de la cultura popular". Durante varios años, Goldberg había acariciado la idea de adaptar el concepto original a los nuevos tiempos: la agencia de detectives continúa siendo dirigida por el invisible Charlie, y el elenco de "ángeles" ha cambiado con los años. La versión fílmica debería incluir lo que Goldberg describe como "las reclutas más recientes, mujeres representantes de los Angeles en el año 2000".
Goldberg propuso la idea a la empresa Columbia Pictures, pero el proyecto tuvo realmente un impulso cuando Drew Barrymore se interesó en él y decidió impulsarlo a través de su propia productora, Flower Films. "Los ángeles son casi un icono", sostiene la ex-estrella infantil de E. T. "Nunca he visto tanta lealtad y devoción hacia algo por parte de los fanáticos. La gente siente como que el programa de televisión es de ellos".
Fue Barrymore quien involucró en el asunto a su amiga Cameron Diaz, la excelente actriz de La boda de mi mejor amigo, Loco por Mary, ¿Quieres ser John Malkovich?, Un domingo cualquiera y Cosa de locos. Se demoró un poco más en elegir al tercer "ángel", la actriz Lucy Liu de la serie Ally McBeal. Y estaba por supuesto el cuarto "ángel", el "diferente", el rostro visible de Charlie: Bosley. Para encarnar al personaje en el primer film fue elegido el espléndido comediante Bill Murray, el de Los cazafantasmas, Hechizo del tiempo y tantos otros títulos. Ahora lo interpreta el comediante "afroamericano" Bernie Mac, lo cual implica un cambio de perspectiva para el personaje: el Bosley tradicional era blanco y (aunque nunca se decía explícita) notoriamente ‘gay’. Ahora su "diferencia" es el color de la piel.
DIRECTOR. Barrymore, como productora, había dudado antes de elegir al célebre realizador de videos musicales y comerciales McG, quien finalmente debutó como director de largometrajes en la anterior Los ángeles de Charlie. Parece haber quedado satisfecha con el resultado, sin embargo, porque McG reaparece como director de esta continuación.
La intención de Barrymore y del productor Goldberg ha sido que las películas tengan "más comicidad que la que jamás tuvimos en la serie", pero no se trata de comedias. El director McG añade que hay otras características, además del sentido de la diversión, que hacen que un Angel sea un Angel. "Un Angel tiene que tener la habilidad de entrar y salir de una situación y sentirse como en casa. Tiene que ser muy efectiva y tener la habilidad de capturar la imaginación de todo el mundo", asegura.
Barrymore comparte el punto: "Estas mujeres son humanas y accesibles. Tienen deseos y necesidades, un sentido del humor, y a veces son obscuras. Y además son completamente capaces". Lucy Liu redondea la idea: "Es muy simple. Para ser un Angel tienes que ser tú misma. Lo genial acerca de nuestros personajes es que tienen diferentes personalidades. Eso permite que todos podamos ser un Angel".
Combatiendo a mano limpia
Uno de los aspectos llamativos de los dos films de Los ángeles de Charlie es que se trata de historias de acción cuyas protagonistas no usan armas: solamente los villanos las emplean. En el caso de Los ángeles de Charlie: Al límite, la oposición al empleo de armas se ha convertido casi en una cuestión filosófica: es el Angel Caído, Demi Moore ("quien ha decidido no aceptar más órdenes de un parlante") el que transgrede también ese principio y apela al armamentismo al que habilita la tecnología de última generación. El film se empeña en ser un entretenimiento para toda la familia, sin sumarse a la acusación de hacerle el juego a la fiebre por las armas que Michael Moore, por ejemplo, cuestionó en su premiado documental Bowling for Columbine.
En términos de la fabricación del espectáculo había que proporcionar a los ángeles un método de defensa independiente de la fuerza física y del tamaño: las artes marciales fueron la respuesta. Ya en la primera película de la serie, los productores contrataron a una parte del equipo de The Matrix para entrenar a sus actrices en ese rubro. Barrymore, Diaz y Liu debieron ensayar entre seis y ocho horas diarias bajo la dirección del experto Yuen Cheung-Yan. Fue al parecer un trabajo agotador, pero también divertido, y las actrices han señalado que también en ese terreno están dejando constancia del creciente poder de la mujer. Hombres, a cuidarse.