SERGIO BERRUTTI
Pese a que formalmente el referéndum sobre la ley de
asociación de Ancap pondrá en juego la permanencia
o no de esa norma, en esta instancia política tan
cercana a las elecciones del próximo año colocará
para los partidos políticos desafíos y riesgos que
pueden tener mucho peso en los comicios del 2004.
Mientras en la actual situación política los desafíos
parecen estar planteados más respecto a los partidos
Colorado y Nacional, el mayor riesgo es para el Frente
Amplio.
Si bien el referéndum cuya realización seguramente se
confirmará la semana entrante con el anuncio de la
confirmación de la firmas necesarias, es en sí mismo
un hecho negativo para el gobierno, el mismo puede
convertirse en la oportunidad para reaccionar y revertir
una correntada contraria que han soportado
últimamente.
Los colorados, defensores de la ley, son conscientes
de esta oportunidad, y aunque saben que no será un
logro fácil alcanzar preparan una estrategia que
concentre lo máximo posible la discusión sobre la ley
—resaltando las contradicciones en la izquierda—, y
no en los problemas del país.
Para el Partido Nacional, que tiene entre sus filas al
autor del proyecto inicial sobre Ancap, el senador de
Correntada Wilsonista Francisco Gallinal, el
referéndum lo pone en el banco de pruebas para
ensayar una defensa de la ley, pero alejado lo máximo
posible del gobierno.
INDEPENDENCIA. Esto quedó de manifiesto en las
reuniones que esta semana mantuvo el vicepresidente
Luis Hierro con el ex presidente Luis Alberto Lacalle y
el senador Gallinal, donde en ambos casos, los
dirigentes blancos expresaron la voluntad de realizar
campañas independientes.
Esta opción asumida por los nacionalistas que busca
desmarcarse de los colorados, parece estar más en
función de la perspectiva de las elecciones nacionales
que de la defensa de la ley.
Sin embargo, los blancos tendrán que resistir a los
embates permanentes de Tabaré Vázquez y el Frente
Amplio, que procuran incluirlos en la misma bolsa,
para que no quede duda alguna de dónde esta la
oposición, a la hora de mostrar a la izquierda como la
única alternativa.
Más allá de estas consideraciones existen dudas tanto
en filas coloradas como en las blancas sobre el nivel
de participación de los líderes, el ex presidente Julio
Sanguinetti y el ex mandatario Lacalle tendrán en la
campaña, aunque se estima que el peso de la
campaña recaerá sobre los legisladores que tuvieron
activa participación en el proceso de elaboración de la
ley.
El senador Gallinal dijo el jueves 17 a El País que
"tenemos que tener la capacidad de mantener el tono
reflexivo en la campaña, incluyendo el mismo en todos
los ámbitos a los que les invite".
El senador habló de un trabajo que tiene preparado, en
el que describe qué elementos incorporó cada
legislador de la comisión especial que trabajó en la
elaboración de la ley. "La gente debe saber qué
incorporó el Frente, qué Ancap, qué el Partido
Independiente y qué introducimos nosotros",
puntualizó Gallinal.
Pero paradójicamente, es para la izquierda, impulsora
de esta instancia, que el referéndum puede
representar el mayor riesgo.
En un panorama donde muchos señalan al Frente
Amplio como seguro triunfador en las elecciones del
año próximo, incluso hasta en la primera vuelta, el
referéndum puede significar para la izquierda el último
gran empujón hacia esa ansiada meta, pero también,
un revolcón que no deje tan claramente pronosticable
el resultado electoral de 2004 y dé nuevo impulso a
colorados y blancos.
Y en ese sentido, el tema de la ley de Ancap no es el
mejor escenario para un Frente que volvió a ingresar
en una lógica imparable de reproches públicos,
presiones y amenazas para acallar voces que
expresan discrepancias con la postura mayoritaria,
que le generan un flanco el cual será objeto de
permanente bombardeo de quienes defienden la ley.
Los frentistas, empezando por Vázquez, confían en que
la decisión de los órganos ejecutivos del Frente
respecto a un discurso sobre el asunto bastará para
colocar una mordaza a quienes valoran positivamente
la ley.
Pero lo que no tienen en cuenta quienes así razonan
es que el asunto ya está instalado en la opinión
pública y que quienes opinan positivamente respecto
de la ley no son figuras de segundo orden, sino que
están en la primera línea de la izquierda y principales
referentes del Frente en materia económica: los
senadores Danilo Astori y Alberto Couriel.
OTRO ACTOR. Mientras tanto, otro actor es el Partido
Independiente, un nuevo lema que se incorpora al
tablero tras la ruptura del Nuevo Espacio, para quien el
referéndum se presenta como una oportunidad ideal
para empezar a entrar en la conversación. Aunque con
el gran problema de tener la indefinición de un
liderazgo, presentando como a sus figuras más
visibles a los diputados Iván Posada, Pablo Mieres y
Ricardo Falero, el Partido Independiente, que tiene una
postura de defensa de la ley, puede empezar a tener
mayor visibilidad en esta campaña.
El jueves 10 el director de la consultora Cifra, Luis
Eduardo González dijo en una entrevista publicada por
Búsqueda que no creía que el resultado del
referéndum influya en el resultado electoral, aunque
puede servir para "tantear la temperatura del agua".
Advirtió que si se toma como base lo ocurrido en
diciembre de 1992 en el referéndum sobre la ley de
Antel, que fue derogada por el 71,6% de los votos, en
esta ocasión "la izquierda perdería" y no logrará
derogar la ley de Ancap. "En 1992 los que estaban
divididos eran los partidos tradicionales y la izquierda
estaba unida. Ahora la que está dividida es la izquierda
y los partidos tradicionales están unidos", sostuvo
González.
A la apreciación de González se debe agregar que la
división de los partidos tradicionales en 1992 fue por la
postura del sector más importante del Partido
Colorado, encabezada por el ex presidente Sanguinetti,
una decisión clave para la dilucidación en aquella
instancia. Esta vez las posiciones ideológicas no
estarán mezcladas y aunque hay resistencia a mostrar
el referéndum como un ensayo general de las
elecciones nacionales, todos los actores tienen
conciencia que su influencia será ineludible.
Una semana de
noticias
El ministro de Defensa, Yamandú Fau, anunció el
martes 15 la firma del decreto con las nuevas
condiciones para la subasta del aeropuerto
internacional de Carrasco.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Sindicato
Médico del Uruguay (SMU) acordaron crear un grupo
de trabajo para procurar medidas
inmediatas y de fondo para superar la crisis
mutual.
El miércoles 16, las autoridades de la enseñanza
pública cuestionaron manifestaciones del presidente
del Directorio nacionalista, el ex presidente Luis
Alberto Lacalle, que fueron vertidas en junio, durante
un acto en un centro educativo del departamento de
Treinta y Tres, por considerar que pudo caer en una
situación de violación de la laicidad al hacer
afirmaciones valoradas como político partidarias.
Los senadores del Partido Nacional condicionaron sus
votos al proyecto de Rendición de Cuentas, al
abatimiento total del adicional del Impuesto a las
Retribuciones Personales (IRP).