ARAUCA, Colombia | AP
En medio de un imponente dispositivo de seguridad, el presidente Alvaro Uribe instaló ayer su gobierno por tres días en esta violenta región del noreste, en abierto desafío a las guerrillas y las fuerzas paramilitares que por años han asolado Colombia.
Uribe se dirigió a Caño Limón, el segundo oleoducto del país, y que fue hasta el año pasado constantemente saboteado por los rebeldes.
Unos 5.000 militares y policías están en alerta para proteger al mandatario, ministros y asesores del gobierno, que sostendrán reuniones hasta el jueves para analizar problemas de orden público, sociales y económicos de esta región de 300.000 habitantes.
En Arauca, capital del departamento del mismo nombre, fuerzas antiterroristas del ejército peinan las calles. También en las vías hay retenes para controlar el desplazamiento de vehículos.
Agentes de la policía realizan requisas sorpresas, que en los últimos días han arrojado 17 capturas de presuntos guerrilleros.
INSPECCION. Cientos de taxis, motos y hasta bicicletas han sido revisadas para evitar atentados. Las autoridades han prohibido circular a los automóviles con vidrios polarizados y las motocicletas con dos pasajeros (técnica de los sicarios).
"Esto incluye prohibición al porte de armas", dijo el comandante de la brigada 18 del ejército, general Carlos Lemus.
También helicópteros artillados sobrevuelan las inmediaciones de la sede de la brigada, que reemplazará hasta el jueves al Palacio de Nariño en Bogotá como sede de gobierno.
Sin embargo, las calles de Arauca, 460 kilómetros al noreste de Bogotá, están más bien desiertas. La gente ha optado por quedarse en sus casas para prevenir cualquier eventualidad.
Todos recuerdan que la vez anterior que Uribe visitó Arauca en octubre, los rebeldes accionaron un coche bomba que dejó dos policías muertos y una decena de heridos.
Por lo mismo, el retorno del mandatario busca ser una prueba en terreno de que en Colombia cada vez hay menos sitios vedados para las autoridades y de los avances alcanzados por un gobierno que está empeñado en derrotar a las guerrillas.
"Tenemos que hacer todos los esfuerzos para que los araucanos sientan la solidaridad del país para acabar con la violencia que los agobia", dijo ayer Uribe a la Radio FM de RCN.
CONSEJO. El mandatario junto a la ministra de Defensa y la cúpula militar realizaron ayer un consejo de seguridad para analizar los focos de violencia de este departamento.
En esta convulsionada región, fronteriza con Venezuela, tienen presencia las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y del Ejército de Liberación Nacional, además de los paramilitares.