La base monetaria estuvo prácticamente alineada con las metas acordadas en el programa con el FMI, tanto en el primer trimestre como en el segundo trimestre del año. La información surge del Boletín de Política Monetaria divulgado ayer. Tras el pasaje a un régimen de flotación cambiaria, el control de la base monetaria se ha constituido en el principal instrumento de política monetaria del Banco Central.
La base monetaria aumentó $ 634 millones desde comienzos del año. El principal factor expansivo durante el primer semestre fueron las compras netas de moneda extranjera realizadas por el BCU. En tanto, el principal factor contractivo fue la colocación de Letras de Regulación Monetaria.
La colocación neta de instrumentos en moneda nacional del Gobierno Central (Letras de Tesorería en pesos y en UI) y el superávit primario en moneda nacional del consolidado Gobierno Central y del Banco de Previsión Social se destinó principalmente a financiar las compras de moneda extranjera y al pago de intereses sobre títulos en moneda nacional, por lo que el manejo de los recursos del gobierno puede considerarse como neutro desde el punto de vista monetario.
INFLACIÓN. A pesar del cumplimiento de los objetivos monetarios, la tasa de inflación se ubicó en niveles sustancialmente menores a lo programado. El desvío de la inflación respecto a los valores esperados alcanzó 6,3% en los primeros 6 meses del año. Según el BCU, los factores que explicarían dicho desvío serían la mayor demanda de dinero por parte del público y un menor multiplicador monetario.
Por consiguiente, se decidió mantener las metas monetarias para los próximos trimestres, al tiempo que adoptó un sesgo más expansivo en su política, a través de la disminución de los encajes en moneda nacional.
Es de recordar que, a partir de 1º de julio pasado, la autoridad monetaria redujo las tasas de encaje para las obligaciones a menos de treinta días de 27,5% a 22,5%, en tanto que el encaje correspondiente a las obligaciones con plazo de entre treinta y ciento ochenta días se bajó de 21,5% a 16,5%.