Los precios de los novillos a nivel de la región siguen siendo parejos

| Tanto Argentina como Brasil están sufriendo las constantes oscilaciones de las monedas locales frente al dólar

CONSULTORA SERAGRO

La reciente suba del ganado gordo, que se inicia con la noticia de la apertura del mercado de EE.UU., lleva acumulado un aumento del 14% en la categoría novillos, calculado con la metodología de INAC. Seguramente el indicador suba algo más en la próxima semana (aunque el mercado se estabilice en los valores actuales), porque se contabilizan los ganados ingresados a planta, no los negocios concertados, y eso genera algún atraso en la información, respecto al momento actual del mercado.

En la última semana informada por INAC, la que finalizó el día 5 de julio pasado, el novillo gordo de razas carniceras, se cotizaba a 65 cts. de dólar en pie, o U$S 1.20 a la carne, al contado y puesto en planta compradora (lo que obviamente no es la modalidad predominante en la comercialización, por lo que deben realizarse algunas operaciones contables para determinar esos valores). El rendimiento promedio de las tropas informadas llegó al 53,4% de carne sobre peso vivo, lo que no parece un mal resultado para el estado actual (rebajado) de los ganados que ingresan a planta y la alimentación fibrosa que están recibiendo en el campo.

Existe consenso entre los operadores sobre la escasez de ganados preparados, y sobre la actitud reticente de los pocos productores que tienen abundancia de comida de calidad, para desprenderse de sus animales a los actuales valores; piensan, con sobrado fundamento, que va a seguir subiendo en los próximos meses. La vuelta de un período de postzafra —con faltantes de hacienda y precios exacerbados— es una realidad en este año.

La razón de la suba de los precios de los ganados en dólares (no tanto en pesos, porque el dólar bajó en el mismo período), está en la mejora de las colocaciones externas. Las compras de EE.UU. a valores muy superiores a los de los mercados anteriores —Canadá incluido—, y también el fuerte aumento del Hilton en el último tiempo, han estimulado los negocios y los valores. La lenta oferta de haciendas, reticente y en goteo, que se retrae a la menor pestañada en los precios, contribuyó a darle firmeza al mercado, pero no es el factor que explica la suba.

De cualquier manera, aún con esta recuperación, los precios siguen estando muy lejos de los que se obtenían antes de la aftosa (ver gráfica).

ARGENTINA. La impresión de que las cotizaciones están desmadradas, que han perdido relación con la realidad nacional y regional, está equivocada.

Como puede verse en la gráfica, los precios siguen equiparados con los argentinos —que enfrentan un mercado interno debilitado (el que normalmente absorbe más del 80% de la producción de carne)—, y que no cuentan aún con algunos mercados externos fundamentales, como los del Nafta, como sí es el caso de Uruguay.

Argentina acaba de obtener la convalidación del status de país libre de aftosa, que la OIE le había reconocido provisoriamente en la conferencia de París, el 21 de mayo pasado, lo que representa un importante paso hacia el retorno a los principales circuitos comerciales, pero aún le falta bastante para recuperar su posición en los países de Norteamérica.

BRASIL. Tampoco son muy distintos a los nuestros los precios brasileños, lo que ha estado en el tapete en estos días, por la posibilidad de vender y comprar ganado en pie a y desde ese país, dada la nueva situación sanitaria.

En San Pablo, Minas Gerais, Mato Grosso y Mato Grosso del Sur, Goiás, etc., es decir, en las zonas ganaderas más importantes en cuanto a los volúmenes de carne producidos, el novillo gordo se cotiza en torno a los 55 reales la arroba de carne en gancho, es decir a U$S 1,27 el kilo, en segunda balanza (valor incluso superior al que aquí se obtiene), con marcada suba en los negocios a futuro. Y eso luego de una baja en reales del orden del 10% en lo que va del año, que fue compensada por la baja del dólar, que se revaluó más de un 20% en ese mismo período; un fenómeno se repite en toda la región.

La producción de carne brasileña sigue creciendo, y lo hace también en base a la exportación, porque el consumo interno muestra una ligera caída; la baja del ganado no se trasmitió al consumidor.

La estrategia de crecimiento económico parece orientada a la exportación, no sólo en lo que toca a la carne. Están realizando gestiones a todos los niveles, con vistas a ingresar con carne fresca a EE.UU. hacia fines de este año, país al que ya le venden importantes volúmenes de carne cocida.

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