Un tribunal condenó hoy a dos miembros del grupo armado vasco ETA a más de 1.500 años de cárcel cada uno en relación con el estallido de un coche bomba que en 1986 mató a 12 policías e hirió a 77.
Por decreto constitucional, la pena máxima que puede cumplir un reo son 30 años de reclusión, ya que el país carece de pena de muerte.
Los tres jueces del tribunal condenaron a los etarras Santiago Arróspide, alias Santi Potros e Idoia López Riaño, alias Tigresa , a un total de 3.492 años de prisión.
Arróspide recibió 1.920 años y López Riaño 1.572 años.
ETA, iniciales en vascuence de Patria Vasca y Libertad Euskadi Ta Askatasuna , se ha atribuido más de 800 asesinatos desde que empuñó las armas en 1968 para lograr la independencia del país vasco.
La sentencia dijo que Arróspide y López Riaño, parte del comando Madrid de la ETA, detonaron un vehículo cargado de explosivos y metralla en la madrileña Plaza de la República Dominicana el 15 de julio de 1986 cuando pasaba un convoy de la Guardia Civil.
Fue el segundo atentado más sangriento perpetrado por ETA tras el cometido en el supermercado barcelonés de Hipercor, en el que murieron 21 personas y resultaron gravemente heridas 44, y por el que Arróspide fue juzgado recientemente.
AP