Se inaugura hoy en el Museo de Arte Contemporáneo de El País (18 de Julio 965, piso 2) una nueva muestra de Ricardo Pascale, titulada Esculturas en espacios públicos. La exposición mostrará la vertiente menos conocida en la producción de este escultor que trabaja en madera: las obras en formato mediano.
El Museo de Arte Contemporáneo fue especialmente acondicionado para recibir esta muestra. Las paredes de la sala fueron pintadas de marrón con el propósito de envolver el ambiente en una tonalidad que resalte y dialogue con las esculturas construidas en madera y dominadas por los ocres, los rojizos y los grises. Así mismo, se ha diseñado un montaje que emula la disposición de una catedral, con una nave central y otras dos laterales. En el espacio principal se ha reproducido a escala el parque Postdam de Alemania, donde Pascale implantó una obra titulada Hommage la Correspondance III. De esta forma los uruguayos tendrán la oportunidad de ver una versión pequeña de esa pieza monumental implantada en suelo germánico. Es que precisamente ese es el motivo de esta muestra: darle la posibilidad al público uruguayo de ver obras originales cuyas reproducciones en gran tamaño adornan plazas, parques y edificios en diversas partes del mundo. En total se exhibirán 12 piezas, todas las cuales son réplicas originales pero a menor escala de obras monumentales que alhajan sitios como el Edificio de las Naciones Unidas de Nueva York, el campus de la Universidad Ca’Foscari de Venecia, el parque de esculturas del Kunst Museum de Bonn, el frente de la Embajada de Uruguay en Washington, el Parque Uruguay de Lima o el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago.
El visitante del Museo de Arte Contemporáneo de El País también tendrá la oportunidad de ver un video documental sobre este artista singular, que en pocos años ha adquirido un relieve artístico y un lenguaje propio que lo sitúa en la primera línea de escultores del Uruguay contemporáneo. Cabe destacar también que esta muestra se suma a la que aún permanece en el Centro de Exposiciones del Subte Municipal, donde se pueden apreciar obras de gran tamaño. Esta doble exposición —las dos bajo la curaduría de Alicia Haber— le permite al público tener una vasta panorámica de la producción de Pascale y al mismo tiempo acercarse al proceso creativo del escultor que tiene como método de trabajo ejecutar sus obras en diversos formatos como modo de encontrar nuevas posibilidades expresivas e investigar aspectos formales de sus creaciones.
Hay que señalar que los logros artísticos de Pascale tienen además un mérito accesorio: fueron conseguidos de manera meteórica, hecho que habla de la tenacidad, decisión y capacidad de trabajo de una personalidad que hasta 1995 era básicamente conocido por su actividad como economista y por haberse destacado como presidente del Banco Central de Uruguay. Hombre inteligente, sensible y metódico, Pascale ha impregnado a su obra con tres atributos que han sido unánimemente saludados por la crítica: el interés formal, el imponente juego de volúmenes y la seducción expresiva de sus obras. El estilo severo y despojado ha caracterizado el estilo de Pascale desde un comienzo, pero con el correr del tiempo el artista fue avanzando hacia un dramático monumentalismo para enarbolar sus maderas sin abandonar su empecinada austeridad. El trabajo que Pascale realiza sobre los antiguos leños a partir de los cuales crea, compone y elabora sus obras favorece la seducción táctil que de ellas emana y en las que consta la apasionada identificación del realizador con la materia utilizada. Pero esta marca de origen también deja traslucir su vocación ensambladora en la reformula el tronco que deconstruyó para volver a elaborarlo y en ocasiones llevarlo, pero en código artístico, a la forma primigenia: el árbol.
La materia prima de Pascale es la madera, pero no cualquier madera. Apasionado por la historia que cada leño le cuenta, por los rastros que el tiempo ha dejado en cada fibra vegetal, el escultor escoge invariablemente maderas duras como el lapacho, el curupay o el ibirapitá, cuyos troncos han sido utilizados por la industria o la construcción en toneles, pilares de muelles o durmientes ferroviarios. El artista aserra, corta y pule esos leños, pero no los colorea: parte de sus tonos naturales o los que el paso del tiempo les ha impreso, para jugar con sus texturas, sus matices y su nobleza.
HOMENAJE. La de hoy también es una oportunidad para rendirle homenaje a la crítica María Luisa Torrens, infatigable impulsora de la actividad plástica del Uruguay. Durante 45 años Torrens se desempeñó como crítica de arte en el diario El País y hasta hace bien poco ejercía la dirección de Museo de Arte Contemporáneo de El País. En este más que merecido homenaje tomarán la palabra la presidenta del Asociación de Críticos del Uruguay, Olga Larnaudie, y Alicia Haber en nombre de El País y el MAC.