El presidente de Liberia, Charles Taylor, aceptó hoy una oferta de recibir asilo en Nigeria, pero no dio un plazo e insistió en que la transición debe hacerse en orden y en que los Estados Unidos debe enviar una fuerza de paz.
Taylor está bajo intensa presión internacional para que renuncie y está atrincherado en la capital rodeado de fuerzas rebeldes. Además está acusado de crímenes de guerra.
El asediado mandatario hizo el anuncio después de reunirse en el aeropuerto de Monrovia con el presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo.
"Agradezco a mi hermano por haber venido", declaró en alusión a Obasanjo. "El nos ha extendido una invitación y hemos aceptado la invitación".
AP