Mientras que en la Comisión de Ganadería y Agricultura de Diputados se discute un proyecto de ley que derogaría el artículo que le posibilita a las sociedades anónimas con acciones al portador comprar tierras, algunas gremiales ya han comenzado a pronunciarse.
La Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) reivindicó a la tierra como principal fuente de riqueza del país y se mostró contraria a que las sociedades anónimas con acciones al portador compren tierras en el Uruguay. La legislación (Ley 13.608) que posibilita a las S.A. adquirir tierras, fue aprobada en 1967 y en 1999 se autorizó la compra a las S.A. con acciones al portador.
El presidente de la Comisión Nacional de Fomento Rural insistió en que "el recurso tierra es de todos y por eso es importante saber en manos de quién está, porque el sector agropecuario es el común denominador de la economía".
Según el modo de ver de Fernando López, desde que se aprobó en 1999 la Ley que habilita a las Sociedades Anónimas con acciones al portador a comprar tierras, "se vendieron en Uruguay 200.000 hectáreas y el 80% de ellas (160.000 hectáreas), fueron adquiridas por Sociedades Anónimas con acciones al portador".
SIN EXPERIENCIA. La gremial insistió en que "no hay experiencia de que estas S.A. hayan hecho acuerdos productivos con la agricultura familiar (aquella en donde no se trabaja con mano de obra extrapredial)", pero por otro lado, "no se conocen a las personas físicas que invierten".
El gremialista fundamentó además su posición contraria, porque pretende que "se conozca quiénes son los inversionistas no limita la inversión", sino que la principal limitante para que ingrese capital al sector, "es la falta de rentabilidad. En un país donde la tierra es el principal recurso, no podemos caer en la equivocación de que esto sea el espacio para que el capital especulador o de dudoso origen, se cobije para blanquear dinero".
VOLVER ATRAS. Contrariamente, la Asociación Rural del Uruguay defiende la legislación vigente, por lo que está en contra de su derogación. "La permanencia de las sociedades anónimas con acciones al portador en el agro, facilitan claramente la inversión el sector". Si se deroga la Ley, ARU considera que "sería llevar de nuevo al agro a condiciones diferentes al resto de los actores económicos del Uruguay".
Para el Dr. Fernando Alfonso, presidente de la Junta Directiva, el hecho de que existan en el agro Sociedades Anónimas con acciones al portador, "facilita enormemente la inversión". Sin embargo, el directivo ruralista destacó que también se necesitan otro tipo de leyes, poniendo como ejemplo "la de fideicomiso, que desde hace meses está durmiendo en el Parlamento y nunca termina de ver la luz".
La Asociación Rural del Uruguay considera que son todas pautas que coadyuvan a que la inversión y el crédito permitan "faciliten enormemente las actividades productivas. Que en el buen sentido de la palabra, desvíe la inversión financiera a la inversión productiva". Eso es "lo que el país necesita, si es que alguna vez va a cumplir con su compromiso de deuda internacional", remarcó el presidente de la institución.
Calificando el canje de deuda realizado por el gobierno uruguayo como "exitosísimo", Alfonso consideró lógico que ahora se tengan que hacer las reservas para que "el día que llegue esa fecha real de pago estemos en condiciones de afrontar la deuda. Eso se logra con más exportación, con más producción, y la mayor exportación se consigue con más fácil acceso al mercado de capitales".