El ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, comenzó ayer una ronda de contactos con los partidos para analizar el proyecto de reforma tributaria. Las reacciones políticas respecto al contenido de la iniciativa del Poder Ejecutivo se movieron entre la cautela del Encuentro Progresista-Frente Amplio, reticencias en el Partido Nacional y, en el otro extremo, el respaldo pleno dado por el Partido Colorado.
Atchugarry estuvo reunido anoche en el Palacio Legislativo con los senadores blancos Francisco Gallinal, Luis Alberto Heber y Jorge Larrañaga. Asimismo, el líder del Herrerismo, Luis Alberto Lacalle, y la directora de la Comisión de Tributación del Instituto Manuel Oribe (IMO), Rosario Medero, se entrevistaron también en la víspera con el ministro. Lacalle observó que el material conocido "es un punto de partida" sobre el tema.
En la reunión con los legisladores blancos, Atchugarry expuso las prioridades del gobierno para el segundo semestre del año, entre las cuales ubicó a la reforma tributaria.
El senador Gallinal planteó en la reunión la disposición del nacionalismo a analizar el proyecto, aunque consignó que todos los asesores económicos de su sector han señalado que en época de recesión "los parámetros de recaudación pierden valor" y todo se hace "de muy difícil implementación".
"Le hemos expresado claramente —y en eso estamos de acuerdo— que el sistema tributario que tiene el país es absolutamente injusto e ineficiente porque es producto de parches que se han agregado con los años. El Partido Nacional tiene la más plena disposición a ingresar a una reforma de esas características, pero tiene que significar abatimiento de la carga impositiva y en segundo lugar —conjuntamente con la reforma— una reestructura de los organismos de recaudación, de manera tal de adaptarlos a la nueva filosofía tributaria", comentó el titular de Correntada Wilsonista.
Fuentes blancas indicaron que si no es todo, se podrían acercar posiciones para una reforma parcial. En cuanto al impuesto a la renta de las personas físicas, Atchugarry coincidió con los juicios que indican que se necesitaría dos años para aplicarlo, pero adelantó que el gobierno no maneja esa imposición como posibilidad.
REACCIONES. "Es una reforma poco profunda y que arriesga poco, esperábamos algo más ambicioso. Se podría haber ido más allá", dijo a El País el senador herrerista Luis Alberto Heber. "Hay una cantidad de impuestos que molesta más que lo que recauda, porque de los 29 que existen, con seis se completa casi el 90% de lo que recaudan los organismos del Estado", sostuvo.
Heber recordó que de los impuestos vigentes "se podrían haber bajado las tasas, de forma tal que todos pagáramos menos, pero pagáramos. Por ejemplo el IVA que hoy está un 23% más el Cofis que son otros 3%, hacen un 26%. La cuarta parte de todo lo que se produce y consume va para el Estado", recordó Heber.
Enrique Rubio, de la Vertiente Artiguista, exhibió cautela respecto al planteo del gobierno y sostuvo que en Uruguay hay que evolucionar hacia el hecho de gravar las altas rentas. "Hay que facilitar el consumo y el trabajo de las empresas. Está bien bajar el IVA pero hay que ver si no se afecta con eso a sectores que hoy no están gravados", aseguró Rubio a El País.
"No estamos de acuerdo con una reforma que sea fiscalista. Que no se intente recaudar más con el cambio porque este país ya está muy cargado de impuestos. Por eso creo que hay que apuntar a las altas rentas", subrayó el senador frenteamplista.
Si bien consideró que el país "necesita" una reforma tributaria, el senador Larrañaga, de Alianza Nacional, advirtió que "no es el momento" de impulsar una medida de esta naturaleza.
"Lo que la gente necesita es un afloje de la cincha, como en el caso del IRP. Por eso meternos ahora en una discusión sobre el sistema tributario sería algo dífícil para lograr acuerdos políticos", dijo Larrañaga.
COLORADOS. Por su parte, el senador forista Ruben Correa Freitas se pronunció a favor diciendo que es bueno unificar los impuestos y valoró el concepto de "justicia contributiva". "Debe quedar claro que no significa poner más impuestos, sino simplificar el sistema".
A su vez, su colega de sector, Wilson Sanabria, entendió que uno de los aspectos esenciales del proyecto es la unificación de la tasa del IVA al 19%, lo que constituye una rebaja del 20% respecto a su valor actual. Sanabria dijo que es bueno que se proponga "una mejor distribución del peso de la carga tributaria".
"Es saludable que todos paguen algo para recaudar lo mismo", puso como ejemplo Sanabria.
Atchugarry tiene previsto continuar con los contactos políticos, en una próxima reunión con dirigentes del Frente Amplio.
Subir $ 1 el gasoil y bajar $ 2 la nafta
Buscando superar el actual desfasaje en el consumo de gasoil y las naftas, el gobierno quiere subir $ 1 el precio del gasoil y bajar $ 2 el de las naftas, según comentó el ministro Atchugarry a los legisladores blancos en la reunión que duró poco más de una hora en el Parlamento.
Con relación al gasoil, la idea es aumentar la presión del IVA, pasando del 14% al 23%. Los senadores Gallinal, Larrañaga y Heber no estuvieron de acuerdo con la medida, según comentaron a El País.
El tema de la eliminación del adicional del IRP incluido en el ajuste de mayo fue otro de los puntos tratados. El ministro dijo que estudiará la iniciativa que impulsa el senador Larrañaga, que hizo suya todo el Partido Nacional y que prevé dejar de lado el adicional el 31 de diciembre de 2003. Atchugarry se comprometió a revisar la cifra de reducción de ingresos y lo que significaría la derogación para la caja del Estado. Según fuentes blancas se mostró, en principio, duro con la posibilidad de bajar el impuesto. "No dijo que sí, pero creemos que vamos a abrirle un camino al gobierno para que se cumpla", advirtieron las fuentes.
Atchugarry trasladó a los senadores las prioridades del gobierno para el segundo semestre, ubicando en la agenda a la reforma tributaria, la necesidad de buscar una mejora en la gestión, la aprobación de las reformas de las cajas Profesional, Militar y Policial y la Rendición de Cuentas.
Sobre este último punto, Atchugarry manifestó que el gobierno quiere que la Rendición, de artículo único y gasto cero, "no se abra" en el Parlamento y pidió apoyo en ese sentido.
Los blancos le señalaron su discrepancia por la propuesta, al entender que era una oportunidad que tenía el gobierno para establecer "ideas nuevas".
"Pero, no podemos nosotros, desde el Parlamento, hacerle la Rendición de Cuentas al gobierno", comentó Gallinal al término de la reunión.
Larrañaga, por su parte, insistió que la rebaja del IRP debe tratarse al mismo tiempo que la Rendición de Cuentas, y como condición del Partido Nacional para respaldarla.
Atchugarry también abogó por la aprobación de normas sobre inversión y producción, entre las que incluyó los proyectos de leasing, fideicomisos y warrants. Sobre leasing y fideicomisos, Gallinal pidió que se fijen las exoneraciones impositivas necesarias para aplicar las normas.
Gallinal solicitó también tener en cuenta el tema de la "inversión social", en tanto Larrañaga puso énfasis en el proyecto de instrumentación del biodiesel.