El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, provocó hoy su primer incidente como nuevo presidente de la Unión Europea (UE) al proponer a un diputado del Parlamento Europeo el papel de guardián de un campo de concentración nazi.
En su primera intervención en la cámara europea para explicar su programa durante los seis meses que Italia ejercerá la presidencia de la UE, Berlusconi respondió a una de las críticas del eurodiputado alemán socialista Martin Schulz diciendo que en Italia "un productor está haciendo una película sobre los campos de concentración nazi" y "yo le propondría a usted como guardián" de estos campos.
Su respuesta provocó el rechazo de la cámara y entre insistentes aplausos, Schultz estimó "inaceptable" que "un presidente del Consejo (Europeo) pierda su sangre fría de esta forma", mientras que el presidente del Parlamento Europeo, Pat Cox, lamentó "el tono tomado por el debate" parlamentario porque "daña a Europa".
Berlusconi, que también llamó a varios diputados "turistas de la democracia", se negó a retirar sus declaraciones ante el pedido del presidente del grupo socialista, Enrique Barón, y en conferencia de prensa explicó que fue "una broma".
A una pregunta sobre la imagen catastrófica que tiene en la UE, se defendió alegando que es "exactamente lo contrario en Italia" y "mi recorrido y mi vida están ahí para demostrarlo".
Asimismo estimó que las críticas expresadas por diputados y la prensa son una "ofensa al pueblo italiano cuando se dice que no respeta la democracia", o bien se supone que "los italianos se han convertido en analfabetos y bárbaros".
Acabó diciendo que su presunta implicación en un caso de soborno, tras lo cual el parlamento italiano acordó su inmunidad durante su mandato, "no se corresponde con la realidad", que se le "acusa de un delito que no cometió" y se trata de "un ataque de algunos magistrados que no aceptan los instrumentos de la democracia".
Asimismo mencionó al pensador holandés del siglo XVI Erasmo de Rotterdam y a su obra Elogio de la locura al convenir en que "las decisiones más sabias no son necesariamente las que proceden de la razón, sino las que vienen de una locura visionaria generosa. No digo que haya que estar loco para dirigir Europa, pero en todo caso hay que tener esta capacidad de ir hacia adelante e intentaremos hacerlo", aseguró.
Prometió que Italia trabajará estos seis meses en la presidencia de la UE "con mucha serenidad", siendo "prudente y evitando el ridículo".
Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo expresó su deseo de poder trabajar junto con la presidencia italiana con "sabiduría y serenidad".
AFP