El ex presidente Julio Sanguinetti ratificó ayer su convicción de que en las elecciones de 1984 estuvo en "desventaja" frente a lo que significaba en aquel entonces la prisión de Wilson Ferreira Aldunate.
En una carta remitida a los Directores del Diario El País, Sanguinetti dijo textualmente que "en el programa de Neber Araújo sobre los acontecimientos del 27 de junio de 1973, a raíz de algunas preguntas que se me formularon, aludí —con el cariño y la admiración siempre— a mis conversaciones con Wilson Ferreira Aldunate en Santa Cruz de la Sierra y las diferentes estrategias ahí esbozadas. Estos diálogos fueron exactamente como los comenté, y lo que más importa es que así siempre lo entendió Wilson, manifestándolo reiteradamente. Es más: en la base del entendimiento que luego tuvimos no estaba sólo presente nuestra vieja amistad, sino también el reconocimiento explícito de la información siempre veraz que le había sido dada sobre la situación del país y lo que nosotros haríamos, cosa que se le adelantó puntualmente. De ahí su confianza".
Agregó que "desgraciadamente, nuestro estimado amigo el senador Gallinal se agravia de esa versión y de que yo considerara una desventaja electoral la prisión y proscripción de Wilson en el momento de la elección. Esa tremenda injusticia, que combatimos en todo momento, hizo muy difícil mi posición, puesto que era complicado discutir con un candidato nacionalista que representaba a quien era una víctima y recogía, por lo tanto, una adhesión emocional vigorosa. Puedo estar equivocado, pero no en cuanto a lo que sentíamos entonces, que era fundamentalmente la incomodidad que nos restringía en la discusión y que asumíamos como desventaja. Es lógico que pueda pensarse diferente, pero la que manifestamos fue nuestra convicción".
Sostuvo que "en cualquier caso Wilson —hombre superior que lo que quería era paz para el país— no se aferró a su posición sino que dio los pasos necesarios para facilitar el cambio en paz. Nada era fácil en aquellos días, pero de la confianza con que me honró el líder blanco pudo emanar el camino de reconciliación que hasta hoy ha sustentado nuestra vida democrática. Ese espíritu es el que tenemos que preservar. Por eso, dejo de lado adjetivos para pensar en un futuro en que seguramente podremos coincidir con el senador Gallinal en la permanente construcción democrática".
EN MAROAS. Por otra parte, Sanguinetti transmitió ayer al titular del Directorio del Partido Nacional, el ex mandatario Luis Alberto Lacalle, al senador de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga y al senador del Movimiento de Rocha, Carlos Julio Pereyra que sus expresiones sobre las circunstancias en las que llegó a la Presidencia de la República en 1985 no podían ser motivo de disputa, aseguraron a El País fuentes políticas.
Los informantes precisaron que el mensaje fue transmitido durante la jornada de reinauguración del hipódromo, donde Sanguinetti conversó informalmente por separado con Lacalle, Larrañaga y Pereyra.
Ayer Gallinal anunció a El País que su sector pedirá por escrito que el tema sea incorporado para el lunes próximo al orden del día del Directorio del Partido Nacional, para que el ejecutivo blanco emita una declaración sobre estos dichos del ex mandatario que consideró inaceptables.
"Creo que hay que tener mucho desparpajo para señalar ahora que quien fue encarcelado para impedirle su triunfo en una elección en la que tenía altas posibilidades de resultar electo presidente, fue beneficiado por esas decisiones", sostuvo Gallinal.