Por tratarse de un acto de beneficencia, la quinta fecha de la Temporada 2003 de la Orquesta Filarmónica estará conformada por dos conciertos en lugar de uno, como es costumbre. En realidad, el espectáculo de esta noche (a las 20 horas, en el Radisson) se repetirá mañana en idéntico lugar y horario, y con entradas a 100 pesos.
No sólo la orquesta municipal colaborará para recaudar fondos destinados la Asociación de Apoyo al VIH-Sida Materno Infantil, también la actuación del Ensamble Vocal De Profundis que dirige Cristina García Banegas sumará fuerzas a la iniciativa, lo mismo que la Embajada de Polonia, que hizo posible la llegada a Montevideo de la mezzo soprano Jadwiga Teresa Stepien.
Y sin duda que Polonia tendrá mucho que ver en lo esencial de estos conciertos, es decir la música, porque todo el repertorio está compuesto por obras de Karol Szymanowski (1882-1937), que aunque "inexistente" para el gran público en comparación al célebre Fréderic Chopin, es el compositor polaco más importante de la primera mitad del siglo pasado, un músico que insufló nuevos aires a la música culta polaca, que estaba como adormecida desde la primera generación nacionalista.
Ahora bien, no deja de ser muy atractiva la rara posibilidad de presenciar un concierto sinfónico coral unitario, esto es, dedicado a obras de un mismo compositor, aspecto que permite al escucha, hacer un viaje más largo de lo normal a través de la producción musical de un determinado creador. En otras palabras, quien nunca antes había escuchado una sola pieza de Szymanowski, una vez concluido el concierto, podrá sentir que se lleva una interesante idea del universo sonoro del compositor, y no una muestra aislada que puede o no ser representativa.
repertorio. El programa está formado por cuatro obras: Sinfonía N° 4 (concertante con piano), Tres canciones sobre textos del poeta polaco Jan Kasprowicz, Letanía a la Virgen María, y el Stabat Mater, una de sus piezas más conocidas. De todo el repertorio, las Tres Canciones (tienen carácter de himnos religiosos) son las composiciones más juveniles de Szymanowski, escritas a los 20 años, cuando aún era un estudiante que se perfeccionaba en el Conservatorio de Varsovia. En ellas tendrá un participación destacada la mezzo soprano polaca, ganadora del prestigioso Premio Tchaikowsky de Moscú y solista del Gran Teatro de Varsovia desde hace 20 años.
El Stabat Mater data de mediados de la década del 20, una pieza para tres voces solistas, coro mixto y orquesta, con secuencias de textos en latín, siguiendo la tradición medieval. Teresa Stepien integrará el trío solista junto con la soprano uruguaya Sandra Scorza y al barítono Marcelo Otegui.
Las dos composiciones restantes, aunque diferentes estilísticamente, fueron escritas en un mismo periodo: los tres primeros años de la década del 30, es decir en plena madurez del compositor. Letanía a la Virgen María (1930-33) fue pensada para coro femenino, orquesta y soprano solista, que será Isabel Barrios, una muy buena cantante surgida del Coro de Profundis. La Sinfonía N° 4 (1932) es la última que escribió Szymanowski; no tan valorada como la tercera sinfonía, tiene la particularidad de incluir un piano "concertante", que si bien no reviste la categoría de solista, juega un papel importante al dialogar de forma privilegiada con el resto de la orquesta.
La responsable de coordinar este programa inédito en Uruguay (todas las piezas son estreno) es Cristina García Banegas, quien además de su Ensemble Vocal dirigirá la Orquesta Filarmónica. García Banegas, que ya dirigió la orquesta municipal en otras oportunidades, representa una garantía de buen nivel, tanto por su capacidad como por la responsabilidad con que trabaja. Además, en materia de música religiosa es una de las personas que más conoce en nuestro país.