Putin de visita en Gran Bretaña

El presidente ruso Vladimir Putin, que realiza una visita a Gran Bretaña con el objeto de limar asperezas, recorrió los principales lugares de la capital escocesa en compañía del príncipe Andrés.

Putin y su esposa, Lyudmila, recibieron un espléndido recibimiento al iniciar su visita de cuatro días, como invitados de la reina. El miércoles iniciaron su gira por la capital en el Castillo de Edimburgo, situado sobre las colinas de la ciudad.

En un agradable día estival, su limosina se desplazó al interior del castillo y la comitiva observó la antigua ciudad medieval desde las almenas. Asimismo asistieron a un programa de música y bailes escoceses en el gran salón del castillo.

El primer ministro escocés Jack McConnell, que trata de fomentar el acercamiento entre Escocia y Rusia, organizó una reunión de Putin con los líderes comunitarios. Putin habló ante un grupo de destacados científicos, académicos, empresarios y artistas antes de dirigirse al Palacio de Holyrood House.

Putin destacó que las autoridades seculares de Rusia hacen todo lo posible para acercar posiciones sobre la polémica entre el Vaticano y la Iglesia Ortodoxa Rusa, informó la agencia rusa Interfax.

Las tensiones entre ambas instituciones han empeorado desde que la Iglesia Ortodoxa denunció que la Iglesia Católica trata de buscar conversos entre los pueblos que históricamente han formado parte del rebaño ortodoxo.

La Iglesia Ortodoxa se ha ofendido en particular desde el año pasado cuando el Vaticano convirtió sus sedes apostólicas en Rusia en toda una diócesis.

El papa Juan Pablo II ha tratado de visitar Rusia, pero los jerarcas ortodoxos se oponen hasta que se resuelvan las desavenencias.

Poco después cuando la comitiva de Putin ingresaba a Holyrood House, un manifestante se arrojó frente al vehículo del presidente ruso, gritando lemas de protesta por la guerra en Chechenia. La policía lo redujo y se lo llevó para ser interrogado.

Amnistía Internacional ha denunciado crímenes de guerra por parte del ejército ruso, incluso casos de tortura, violaciones y desapariciones en Chechenia.

Después del almuerzo, el presidente, la señora Putin y el príncipe Andrés pasearon por el patio de la Galería de la Reina.

El grupo recorrió plácidamente una exhibición de los trabajos del famoso orfebre ruso Carl Fabergé por espacio de un cuarto de hora, antes que la comitiva partiera de Edimburgo.

Los esposos Putin regresaron a Londres para asistir a un banquete en la casona medieval de Guildhall del distrito financiero.

El primer ministro Tony Blair, que ha cultivado una estrecha amistad con Putin, se reunirá el jueves con el mandatario ruso para tratar sobre Irak, después de un almuerzo en la residencia del premier.

En otras actividades programadas, Putin sostendrá una reunión sobre inversiones petroleras y el desarrollo del sector en Rusia, y el jueves, el mandatario ruso ofrecerá un banquete en honor de la reina.

El creciente comercio entre Rusia y Gran Bretaña es un importante aspecto entre los puntos que se abordan durante la visita. Gran Bretaña tuvo exportaciones por más de 1.650 millones de dólares a Rusia el año pasado y es el principal inversionista extranjero en ese país. Las gigantescas empresas petroleras británicas Shell y BP han anunciado importantes proyectos en Rusia.

Es la primera visita de estado que realiza un líder ruso desde antes de la revolución rusa.

El último líder ruso que visitó Gran Bretaña fue el zar Alejandro II en 1874, como invitados de la reina Victoria cuando su hija se casó con el hijo de la reina. Cuando los bolcheviques fusilaron al zar Nicolás II y su familia primos de los reyes británicos en 1918, las relaciones se deterioraron.

AP

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