El líder del Foro Batllista, el ex presidente Julio Sanguinetti discrepó anoche con el titular del directorio blanco, el ex mandatario Luis Alberto Lacalle en la visión sobre el Mercosur, sostuvo que el proceso de integración es político y celebró el nuevo impulso que los nuevos gobiernos de Brasil y Argentina han dado al referido proceso.
El ex presidente expuso anoche sobre el Uruguay y el Mercosur en una conferencia organizada por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), donde Sanguinetti dijo que el Mercosur no puede ser "autista", sino abrirse al mundo.
En un momento de la disertación y apartándose del estilo que ha mantenido en estos años de evitar ingresar en el debate político, Sanguinetti se refirió directamente a lo que Lacalle y el Partido Nacional han sostenido esta semana sobre el tema del Mercosur. "Mi ilustrado colega, el presidente Lacalle ha reiterado su vieja idea de que el Mercosur no tiene contenido político, sobre la cuál más de una vez hemos conversado y de algún modo, discutido. Yo conozco bien su pensamiento como para saber que cuando él habla de que el Mercosur no es político es porque está temiendo una supranacionalidad soberana que diluya la soberanía nuestra. En ese sentido puedo comprender y aceptar su temor. Pero personalmente creo que el Mercosur es un hecho político", precisó el ex mandatario.
INCUESTIONABLE. Sanguinetti agregó que "cuando cuatro países se reúnen para constituir un mercado común, no es simplemente un hecho comercial y económico. La repercusión política es incuestionable e indiscutible. Tan incuestionable e indiscutible que por eso mismo se discutió con todos los partidos políticos. Por eso mismo, todos los partidos políticos se pronunciaron, todas las fuerzas cívicas, el Parlamento, fue un debate nacional en aquellos momentos muy trascendente, porque se sentía que no era simplemente un tema de posturas arancelarias. El hecho en sí generaba una realidad política nueva, distinta e incuestionable", puntualizó.
Sanguinetti dijo que "también es político el hecho de que el Mercosur incorporara el más alto de los ingredientes políticos que es la cláusula democrática. Es decir que cualquier país que se apartara de la orientación democrática quedaba automáticamente excluido. Esto no fue simplemente declaración, porque cuando la hermana República del Paraguay tuvo una crisis institucional, esto operó y esto fue señalado. Esto se puso arriba de la mesa por los cancilleres de todos los países del Mercosur y estuvieron siguiendo esa crisis. Esto quedó muy claro y de algún modo fue un factor no sé si decisivo, pero importante en la solución de esa crisis", recordó.
PRIORIDADES. En otro momento de su conferencias, Sanguinetti definió a los temas del reconocimiento de las asimetrías entre los países integrantes y la política monetaria como las prioridades a discutir más profundamente en el bloque, rechazó que el Mercosur esté en una etapa de "relanzamiento" y se opuso a la idea de agregar más países al bloque, porque "la construcción del Mercosur es aún los suficientemente imperfecta como para seguir añadiendo estados y países, más allá de la buena voluntad de todos, pero eso es preciso manejarlo con suma cautela".
El ex presidente destacó la prioridad que los nuevos gobiernos de Brasil y Argentina han dado al Mercosur es "muy significativo e importante y lo destaco porque a veces se miran las cosas con cierta distorsión imaginando que Brasil y Argentina al hablar de estas cosas, provoca ciertas especulaciones que lejos de merecer una nota de temor, la tiene de optimismo. No miremos con pesimismo, sino muy por el contrario esta preocupación, este nuevo espíritu de tratar de seguir desarrollando este esfuerzo".