Comprometidos a agilizar el funcionamiento del Poder Judicial y a encarar el tema carcelario, los ministros Hipólito Rodríguez Caorsi y Pablo Troise asumieron ayer en la Suprema Corte de Justicia.
Luego de jurar ante la Asamblea General los magistrados se dirigieron al Palacio Piria donde en un breve acto tomaron posesión de sus cargos.
Rodríguez Caorsi sustituyó a Gervasio Guillot, quien se jubiló el 30 de marzo, en tanto Troise suplantó a Milton Cairoli, quien se retiró el 20 de mayo.
Al hacer uso de la palabra, Troise propuso retomar el problema social del derecho penal, ajustar los tiempos, resolver el manejo que se le dará a la ejecución de las penas.
En ese sentido, subrayó que es necesario respetar el artículo 129 del Código del Proceso Penal que determina que desde el momento en que es recluido en un establecimiento, el recluso queda a disposición del juez de la causa.
Además, pidió pensar en otra manera de manejar los recursos.
Rodríguez Caorsi, por su parte, reivindicó la formación en todas las materias que tienen los jueces de su época, lo que les permite resolver en la Corte asuntos provenientes de todas los ámbitos. En ese sentido, subrayó: "Todos hicimos largos años de penal".
"Ahora el criterio es la especialización y probablemente en poco tiempo la situación cambie", afirmó.
El magistrado hizo referencia además al hecho de llegar a la corporación por antigüedad y se refirió a tantos colegas que no han llegado. "La trayectoria de ellos es tan valiosa o más que la nuestra. La carrera judicial no es ni tiene que ser estrictamente jerárquica", dijo.
El presidente de la corporación, Roberto Parga dijo que tomando en cuenta quiénes son los nuevos ministros la Corte rápidamente podrá retomar el trabajo que pudo paralizarse por estar desintegrada.
AMISTAD. Rodríguez Caorsi destacó que con los ministros que conformarán la corporación "llevan una vida juntos y no sólo en el tribunal de apelaciones civil sino desde mucho antes".
De esa forma se refirió a Parga, a quien conoció cuando trabajaba como funcionario de la biblioteca. Recordó a Troise "desde que hacía baranda con el pelo negro hace como tres meses", bromeó. Por último se refirió a Van Rompaey y dijo que tuvo "la suerte de enseñarle algo de deporte".
Troise recordó sus 30 años de juez que comenzaron en Salto y luego pasó a Treinta y Tres, donde se abrió el primer centro de justicia. También se refirió a su paso por Lavalleja donde los presos pudieron exponer sus artesanías en la feria del departamento, sin que se produjeran fugas, "y yo fumaba tabaco Cerrito con ellos".
Trayectoria
Hipolito Rodriguez Caorsi - Ingresó al Poder Judicial en 1960. En 1971 fue designado juez de Paz en Colonia. El 6 de febrero de 1974 fue trasladado a Cerro Largo como juez letrado. El 14 de abril de 1975 pasó a desempeñarse como juez letrado de Colonia. En 1977 pasó a ser juez de Las Piedras, luego fue juez letrado suplente y al año siguiente fue designado juez civil de 12 turno, donde permaneció hasta el 30 de abril de 1980. En ese momento pasó a desempeñarse como juez de instrucción de tercer turno. El 1º de enero de 1981 fue designado juez penal de noveno turno hasta el 1º de octubre de 1986 en que fue trasladado la sede penal de décimo turno. Finalmente, el 31 de agosto de 1989 fue ascendido al Tribunal de Apelaciones civil de séptimo turno.
Pablo Troise - Es juez desde el 9 de agosto de 1972. Empezó como juez de paz de Salto. En febrero de 1974 fue trasladado al juzgado letrado del mismo departamento. A fines de ese año pasó a desempeñarse en el juzgado letrado de Treinta y Tres. En 1977 fue trasladado a Lavalleja donde estuvo dos años hasta que el 19 de marzo de 1979 fue trasladado al juzgado de instrucción de primer turno. De allí pasó a la justicia civil en 1980. El 31 de agosto de 1989 fue ascendido al Tribunal de Apelaciones Civil de séptimo turno donde se desempeñó como ministro durante 14 años.