LONDRES | AP
Un documento británico sobre las armas de destrucción masiva de Irak que incluyó material tomado de internet, terminó por representar una situación embarazosa para el gobierno británico, admitió ayer el secretario de Relaciones Exteriores, Jack Straw.
Sin embargo, al declarar ante una Comisión de la Cámara de los Comunes ayer martes, Straw defendió otro polémico documento del gobierno, en el cual se afirma que algunas armas de destrucción masiva iraquíes estaban listas para ser usadas "en un plazo de 45 minutos".
"No le doy a esa declaración sobre los 45 minutos la importancia que se le ha dado. Y tampoco lo hace nadie más", dijo Straw a la Comisión Selecta de Relaciones Exteriores.
Los dos documentos, publicados en setiembre y enero, tenían como fin sustentar la posición del primer ministro Tony Blair de que los supuestos programas de armas nucleares, químicas y biológicas de Saddam Hussein presentaban un riesgo para Gran Bretaña.
Blair se ha visto bajo una creciente presión dado que hasta el momento las fuerzas de la coalición británico-estadounidense no han encontrado evidencia alguna de la existencia de esas armas.
El documento descrito por Straw como "embarazoso", contenía material tomado de una investigación realizada por un estadounidense 12 años atrás, publicada en internet y alterada levemente.
En total, 11 de las 19 páginas del documento en cuestión pertenecían a la tesis del estudiante californiano, y la copia contenía inclusive los errores gramaticales del estudiante. El documento fue presentado como basado en datos de los servicios secretos propios.
Resultó impactante ver a Straw en el Parlamento decir a los investigadores: "Fue un error muy importante el que las fuentes del documento no hayan sido citadas apropiadamente".
El otro documento, presentado en setiembre del año pasado, señalaba que las armas biológicas y químicas de Irak podían ser usadas 45 minutos después de dada la orden.
La empresa British Broadcasting Corp. recientemente citó a fuentes de espionaje que dijeron no haber creído esas afirmaciones, pero indicaron que fueron incluidas a insistencia del jefe de comunicaciones de Tony Blair, Alastair Campbell.
Blair ha dicho que la afirmación fue aceptada por la Comisión Conjunta de Inteligencia. Campbell ha aceptado declarar ante la Comisión hoy miércoles.
Straw afirmó ayer que el plazo de 45 minutos "era importante, pero sugerir que era el punto medular del caso no tiene sentido".
"Y esto ha cobrado importancia debido a las subsecuentes afirmaciones de que esa parte en especial del documento fue incluida no como resultado de los procesos aceptables de espionaje, sino como dijo (el reportero de la BBC Andrew) Gilligan, había sido puesto ahí por Alastair Campbell... Eso es total y completamente falso", dijo Straw.