Bunia | AFP. Los militares franceses de la fuerza multinacional de la ONU discutieron hoy con el grupo armado que controla Bunia, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), de los métodos que emplearán para hacer respetar a partir de mañana martes su ultimátum sobre el desarme de esa localidad.
"El objetivo último es restaurar la libertad de movimientos para todos los congoleños y la desaparición de todas las armas visibles de la ciudad", afirmó a los periodistas el coronel francés Gerard Dubois, portavoz de la fuerza multinacional interina de emergencia que la ONU envió a Bunia.
El sábado, el comandante de la fuerza, el general francés Jean-Paul Thonier, dio un ultimátum de 72 horas a los milicianos de diversos grupos étnicos para despojar Bunia de todas las armas "visibles".
"Examinamos en este momento" una petición de la Unión de los Patriotas Congoleños (UPC) en la que reclaman que se haga una excepción con su cuartel general de Bunia, agregó el coronel Dubois y explicó que aún no se habían fijado los límites geográficos de ese ultimátum.
El portavoz agregó que tampoco se habían definido las modalidades y los lugares de acantonamiento de los milicianos armados en el exterior de la localidad.
El UPC, un pequeño movimiento rebelde dominado por la etnia de los Hemas, retomó el control de Bunia hace mes y medio y lucha, para conservarlo, contra distintas milicias de la etnia rival de los Lendus.
Estos combates y las tropelías de los milicianos causaron cientos de muertos civiles durante las últimas semanas y motivaron el envío de la fuerza multinacional, oficialmente de la Unión Europea pero por ahora integrada casi exclusivamente por soldados franceses. Está compuesta por 730 militares y sus efectivos deberían ascender a 1.800 a mediados de julio.
Una vez que expire el ultimátum el martes a las 8:00 GMT (5:00 de Uruguay), los soldados franceses confiscarán las armas visibles en la localidad. El coronel Dubois se negó a precisar qué ocurrirá con quienes se nieguen a desarmarse.
Pero "Bunia, ciudad sin armas" no será una operación de desarme completo y no incluye el registro de cada casa, matizó Dubois.
Hoy, la mayoría de las calles de Bunia estaban vacías y se veía a pocos milicianos recorriendo la localidad.
Desde hace varios días, los soldados franceses patrullan de noche, después de que la Misión de la ONU en RDC (MONUC), de la que forman parte 700 cascos azules uruguayos, anunciara secuestros, violaciones y matanzas cometidas en Bunia.
Alrededor de 50.000 personas murieron y otras 500.000 se vieron obligadas a desplazarse desde 1999 en el distrito de Ituri debido a las violencias étnicas entre Hemas y Lendus. Estos enfrentamientos están impulsados por terceros, sobre todo Uganda, Ruanda y el gobierno de Kinshasa.