Hoy será la gran final. No habrá otra oportunidad. Los dos clubes darán todo para conquistar el título. Las tribunas estarán colmadas de hinchas con sus cánticos y banderas, y cientos de miles más sufrirán o disfrutarán cada jugada por la emisión de televisión cable. El partido —quinto de la intensa serie de playoffs de la Liga Uruguaya de Básquetbol— que disputarán Defensor Sporting y Paysandú BBC constituye no sólo la definición de un emocionante campeonato, en el que compitieron clubes de Montevideo y del interior, sino la expresión más elocuente del renovado fenómeno de atracción de público que muestra ese deporte en el país. Sin duda, ha sido factor fundamental del éxito la organización que ha tenido la Liga Uruguaya, con una nueva imagen a través de la realización de los partidos en el Palacio Cr. Gastón Güelfi y escenarios del interior, en los que la televisión ha cuidado todos los detalles para realzar la imagen del básquetbol como competencia y espectáculo, asegurándole nuevos alcances.
La pasión expuesta por los clubes y las hinchadas del interior fue una de las características sobresalientes de las jornadas de la Liga Uruguaya, con entradas agotadas en la mayoría de las fechas. Cada departamento donde hubo competencia vivió con intensidad las jornadas previas y los partidos.
Paysandú BBC fue el mejor del interior, respaldado por una hinchada que expone indeclinable apoyo. Enfrenta a Defensor Sporting, que llegó como mejor de Montevideo. A lo largo de los cuatro partidos de la serie final en los que se enfrentaron, quedó demostrada la paridad de fuerzas. Defensor Sporting pegó primero por amplio margen, pero Paysandú se recuperó y ganó los dos partidos siguientes. Había quedado a un paso del título, pero el equipo violeta logró igualar la serie. Los dos ganaron de local y de visitante.
Esta noche, habrá un campeón. Más allá de cuál de los clubes conquiste el lauro, la fiesta está asegurada y el que triunfe lo habrá hecho con méritos suficientes, junto con los ingredientes de polémica que son inevitables en un campeonato y con más énfasis en una final.
Por sobre todo, quedará la ratificación del vigor y arraigo del básquetbol como uno de los deportes de alta popularidad en Uruguay.