"Peirano dijo que hay bienes intocables"

| Reveló que en una reciente reunión realizada en la cárcel con ahorristas, Jorge Peirano Basso manifestó que estaban "en una situación de indigencia total y que había un uno por ciento de posibilidades para que pudieran cumplir"

SERGIO BERRUTTI

La representante de un grupo de ahorristas del ex Banco Montevideo, cuyos depósitos fueron al Trade & Commerce Bank (TCB) de Islas Caimán, Alicia Barbani reveló que Jorge Peirano Basso transmitió en una reciente reunión que los bienes de su familia que están a nombre de sus hermanas "son intocables" y dio solamente un 1% de posibilidades de pago a los ahorristas. En una entrevista con El País, a un año de la crisis del ex Banco Montevideo, Barbani dijo que cuando murió Jorge Peirano Facio recibió reclamos desde Argentina para manifestar en el cementerio, pero ella junto al grupo uruguayo se opuso.

—¿Qué balance hace a un año del crack del sistema financiero y la constatación de una situación muy complicada para los ahorristas y en especial, los del ex Banco Montevideo cuyos ahorros fueron al TCB de las Islas Caimán?

—Una vez más podemos demostrar que los seres humanos, cuando estamos convencidos de que tenemos la verdad, pueden siempre lograr lo que se proponen. Siempre supe que el éxito no se cuestión de logros, sino de tiempo, que me siento orgullosa de lo que estoy haciendo porque represento a personas que realmente nos necesitaban. Fuimos a lo largo de este año quienes generamos hechos que no fueron palabras que se tiraron al vacío. Fuimos aportando pruebas que fueron muy contundentes y uno siempre tiene satisfacción de demostrar que teníamos la verdad.

—¿Cree que el procesamiento de dos de los hermanos Peirano Basso y de Peirano Facio, se debió en parte a la presión que ustedes ejercieron?

—Sí, sin duda. Desde el primer momento, cuando nos enteramos de la estafa, luchamos muchísimo para que se hiciera justicia en la esfera penal. Fui una de las personas que más luchó para que se diera el procesamiento de esta gente. Recuerdo que el día que los procesaron, me mantuve firme con una cantidad de periodistas como hasta la una y media de la mañana. Hacía muchísimo frío, habían una vallas delante mío que no me dejaban pasar. Me sentí angustiada porque me sentí impotente...

—¿Quería pasar?

—Sí, quería pasar...

—¿Para qué?

—Porque quería verlos cara a cara y de frente les quería decir que no solamente eran ladrones, sino que eran asesinos porque se habían llevado a un país, habían matado a un país. Habían destruido la esperanza, el trabajo, la dignidad de tanta gente, la lucha de tantos años. La gente se acuesta y se levanta pensando en su dinero.

—¿Con los procesamientos al- canza?

—Con eso no alcanza. A mí me preguntaron al principio si creía lo que habían prometido de que iban a devolver el dinero. En las conversaciones previas a cuando Dante Peirano todavía no había entrado a la cárcel, el me decía que iban a cumplir porque tenía una familia, porque la quería, porque quería a su país. Yo le creí. Y entonces, cuando uno cree en las personas y no cumplen, hay como una sanción moral. Aparte de la cárcel ellos están sintiendo el repudio de toda una sociedad. Si bien es una familia que tiene mucho poder, eso no es todo, porque la plata no hace a las personas, y nosotros tenemos el poder de los valores que están sobre todas las cosas que puedan tener ellos.

—¿No cree que ellos están haciendo un esfuerzo para poder cumplir con esa promesa que le hizo Dante Peirano?

—Hace un año de esto y no dieron señales de cumplimiento.

—¿Qué señales hubiese esperado?

—Las conversaciones, las tratativas, las negociaciones. Esperamos muchísimas cosas. De hecho a mi no se me permitió tener nunca más una reunión con ellos...

—¿La pidió de vuelta después que aquel contacto que había tenido en la cárcel?

—Sí, muchas veces. La pedí por intermedio del abogado patrocinante de él que que el doctor Carlos Curbelo...

—¿No se le permitió porque ellos se negaron o porque las autoridades no lo permitieron?

—Porque ellos se negaron. Dante me prometió la última vez que me iba a hacer llamar para tener una reunión de una media hora fuera del horario de visita y nunca lo cumplió. No cumplió una promesa de una reunión de media hora, que no significa dinero, sino tratar de ver de qué forma podíamos llegar a los ahorros y solucionar esto, porque nadie les iba a poner un revólver en el pecho y decirles paguen hoy, sino que que se les iba a dar todas las posibilidades. Hace un mes fueron dos ahorristas en representación del grupo. Uno de ellos habló con Dante Peirano y el otro con Jorge Peirano Basso. Los dos manifestaron cosas distintas. Dante manifestó que se seguían haciendo tratativas para tratar de cumplir y Jorge Peirano manifestó que estaban en una situación de indigencia total y que había un 1% de posibilidades para que pudieran cumplir.

—¿Como se compatibilizan los dichos de Jorge Peirano con el hecho de que la familia se sabe tiene valiosos bienes?

—Lo que pasa es que el grupo tiene empresas y bienes, pero no están a nombre de ellos; están a nombre de familiares, por ejemplo de las hermanas y Jorge Peirano Basso manifestó que los bienes de las hermanas eran intocables. Hay una contradicción porque si el ánimo de ellos es cumplir, entonces, que vengan a la mesa los bienes de los familiares para ayudar a salir de esta situación, para que puedan seguir viviendo en el país. Tienen una hermana en Roma, casada con el embajador del Uruguay ante la Santa Sede, entonces creo que es una cuestión de moral tratar de cumplir con el pueblo uruguayo. Porque no fue un damnificado, fueron miles de damnificados.

—¿Qué reflexión hace usted sobre la reacción que tuvieron los ahorristas en Uruguay, en comparación con la que hubo en Argentina?

—Fue totalmente distinto. Uruguay se ha caracterizado por tomar las cosas de otra manera. Es un país que ha envejecido en dolor, sentimiento, resignaciones. No estoy de acuerdo con la violencia. En este año manifesté muchas veces, pero nunca utilicé la violencia.

—¿En ningún momento se manejó en asamblea de ahorristas ir a golpear las cortinas de algunos de los bancos o tomar por asalto alguna agencia?

—Muchas veces uno tiene ese sentimiento, pero uno también se ubica dentro de determinado contexto. Uno tiene un proceso de socialización detrás que de pronto no le permite determinada cosas, aunque a veces el sentimiento de odio fluye. Pero nos supimos ubicar siempre a tiempo. Nunca se me hubiera ocurrido manifestar frente a domicilios de personas que no tuvieran nada que ver en este robo y siempre lo hemos hecho con mucha altura y contado con el apoyo y solidaridad de los vecinos.

—No fueron escraches...

—No. Yo no lo llamo escraches. Cuando los derechos de las personas se ven pisoteados por una cúpula de intereses implicados y sectarios, el ciudadano tiene el derecho de defenderse ejerciendo la libre expresión de pensamiento. No son escraches, escraches son otra cosa.

—¿Asigna responsabilidad a las ex autoridades del Banco Central de lo que sucedió?

—Una total responsabilidad. Después de leer las respuestas que dieron en las diferentes comisiones tanto de Cámara de Diputados como de Hacienda del Senado, hay una cantidad de contradicciones enorme respecto al funcionamiento del Trade & Commerce Bank. El Banco Central fue responsable de esta crisis del sistema financiero y de todo el vaciamiento llevado a cabo por el grupo Peirano y por los Rohm también.

—¿Cómo cree que reaccionó el sistema político ante esta situación?

—Al principio reaccionó un poco indiferente. Cuando tomo conciencia utilizó lo que llamó la inteligencia emocional para darse cuenta que nos tenían que ayudar, que eran nuestros representantes legítimos y que iban a tener que tomar medidas y tratar que los ahorristas pudiéramos encontrarnos con nuestros ahorros en algún momento.

—¿A cuántos ahorristas está representando?

—500 ahorristas.

—Que representa un volumen de dinero de cuánto.

—Aproximadamente 26 de millones de dólares.

—¿En su caso particular cuánto dinero quedó en el banco?

—No importa, así hubiera quedado con mil dólares era mi dinero, no lo robé y me lo gané dignamente. Acá no importa las cantidades. Acá importa que era nuestro.

—¿Esta representación que hace, la realiza honorariamente?

—Sí, por supuesto, mil veces por supuesto.

—¿Realmente cree que todos fueron engañados, o hay casos donde las personas conscientemente buscaron una ventaja económica?

—No todos fueron engañados. Soy escribana y sé que muchas personas dieron su consentimiento. Pero de las personas que integran nuestro grupo, la mayoría fue engañada.

"Yo tengo confianza en el sistema"

—¿Abrió una nueva cuenta en algún banco?

—Yo sigo trabajando con mi viejo y querido banco que era el Lloyds Bank.

—¿Tiene confianza en el sistema financiero después de lo que sucedió?

—Sí, tengo. Después que salgamos bien de esto voy a seguir confiando en el sistema financiero. Yo no le puedo decir a la gente que nunca más confíe en un banco. Las cosas siempre pasan por algo. Yo soy muy católica y creo que por algo Dios me puso en esto. En mi caso perdí todo y no me quedó nada de este lado.

—¿Qué piensa de que los Peirano también son católicos?

—Los valores de las personas cuando pertenecen a una religión, como que se duplican, como que uno trata de hacer las cosas mejor. Acá quedaron atrapadas 14 instituciones religiosas cuyos sacerdotes y hermanitas me visitan y rezan para solucionar esto. Yo sabía que ellos eran integrantes del Opus Dei y uno de ellos numerario del Opus. Uno dice que no puede ser que hayan robado y destruido a un país. Yo me pregunto cómo ellos pudieron llegar a una ambición tan desmedida, cómo pueden seguir celebrando misa en la cárcel central, es como una burla.

—¿No se les puede perdonar?

—No se trata de perdón. Yo voy a perdonar cuando a cada uno de nosotoros se nos haya devuelto hasta el último peso que era nuestro. De pronto un ateo es mejor que ellos, una persona que no cree en nada ni en nadie es mil veces mejor que ellos. Pero ellos llevan a sus hijos a colegios católicos. Quiero saber qué se les está explicando a los hijos de los Peirano en ese colegio, ¿que sus padre están presos porque les fue mal en los negocios? No, se les tiene que decir la verdad, que están presos porque robaron, estafaron y porque desde hace un año hasta hoy, no han demostrado lo contrario.

"Ir al cementerio a gritar no era de persona de bien"

—¿Cuando se enteraron del fallecimiento de Jorge Peirano Facio?

—Yo me enteré el mismo domingo que murió al mediodía.

—En ese momento se había corrido el rumor de que podía ocurrir algún incidente en el cementerio y que por eso fue tan rápido el proceso de su sepelio.

—Si ellos pensaron eso, la verdad que no nos conocen. Acá hay algo fundamental y es el respeto al ser humano. Nosotros el respeto lo tuvimos siempre. Los que no tuvieron respeto hacia nosotros fueron ellos y lo han demostrado...

—¿En ningún momento se manejó algún tipo de manifestación en esa instancia?

—Jamás. Yo no lo hubiera permitido además. Si bien hubo deseo, incluso de familiares que habían perdido a sus seres queridos por este tema, les hablamos y explicamos que nosotros teníamos que demostrar que éramos personas que sabíamos respetar y demostrarles a ellos que no habían hecho lo mismo con nosotros. Creo que ir a un cementerio a gritar no era de una persona de bien. De pronto en otros países lo hubieran hecho, le digo por qué. Hubo ahorristas argentinos que me llamaron ese día pidiéndonos por favor que reaccionáramos y fuéramos y nos constituyéramos en ese lugar a gritar determinadas cosas. En lo que yo no estuve de acuerdo. Uno no tiene que pagar con la misma moneda. Uno siempre tiene que demostrar que está por encima de todo eso que ellos hicieron.

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