BUENOS AIRES I DEBORA REY
La triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina, identificada como un supuesto reducto del terrorismo, fue elegida como sede de un festival teatral organizado con el objetivo de fortalecer los lazos culturales que unen a esos tres países. El Primer Festival de Teatro de las Tres Fronteras, que comenzó el pasado viernes y terminará el miércoles en Puerto Iguazú (Argentina), Foz de Iguazú (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay), cuenta con la participación de cuatro grupos teatrales por cada país, además de agrupaciones de música y danza.
Ese punto geográfico es conocido mundialmente por las denuncias de narcotráfico y contrabando, además de estar sospechado de albergar células de grupos terroristas islámicos como el iraní Jizbola y el palestino Hamas, según informes de inteligencia de Estados Unidos. La revista brasileña Veja publicó recientemente que el líder de Al-Qaida, Osama bin Laden, había estado en una mezquita de Foz de Iguazú en 1995.
Aunque la excusa de los organizadores del festival apunta a fortalecer la integración cultural entre los tres países —que junto con Uruguay integran el Mercosur— la elección de la Triple Frontera como sede no fue casual. "La elección del lugar sorprende porque tiene esa mala fama, pero creemos que es parte de nuestros países. Se trata de instalar valores culturales que tienen que ser más fuertes que esa mirada negativa", dijo a AP Rafael Brusa, director del Instituto Nacional del Teatro de Argentina, organismo promotor de la propuesta.
Para el dramaturgo argentino ese cambio de imagen debe darse primero en casa mediante "un rescate de la identidad cultural" que une a los vecinos.
La programación incluirá 22 espectáculos, en su mayoría provenientes de esa zona geográfica en la que los tres países comparten una misma raíz cultural basada en sus antepasados guaraníes y por haber formado parte siglos atrás de las provincias jesuíticas. Uruguay participa como invitado con la reconocida obra Murga Madre que fuera estrenada el año pasado en Teatro Alianza por su autor Pinocho Routin, quien además es uno de los dos protagonistas. El otro es el reconocido músico Edú Lombardo, conductor histórico de la murga Contrafarsa.
La realización del festival de las Tres Fronteras busca además concretar en el terreno cultural lo que promueven los gobiernos de Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula Da Silva en el ámbito económico y político, con la conformación del un gran bloque regional. "Cualquier integración debe comenzar por lo cultural, es lo más lento pero al mismo tiempo lo más durable. Lo económico en cambio es más efímero", sostuvo Brusa. AP