Muchos espacios del Instituto Goethe están ocupados por obras de arte que aluden a la dictadura y desbordan la infraestructura de una sala de arte, tal vez como metáfora de un hecho y un tema que desbordó a los uruguayos. Las obras se encuentran en la videoteca, en la cocina, en la cafetería, en el hall de acceso, en un aula, en el salón de actos, escondidas entre la plantas en el jardín posterior, al final de un pasillo y también en la sala de arte. En ese despliegue inusual, hay videoarte, arte objetual, instalaciones, fotografías, empaquetados, textos y se observa el uso de materiales disímiles como arena, vidrio, cajas de cartón, baldosas moldeadas, panes, metal, fotos, papel, polietileno, guata, tomas fotográficas tradicionales copiadas en formato digital, agua. Todo el Instituto Goethe está invadido por arte alusivo a esa época dramática, así como el proceso entre 1973 y 1984 invadió la vida del Uruguay.
Las propuestas no son demagógicas ni dan golpes bajos a la emoción sino que son oblicuas e inteligentes. Por ello el paradojal título "Palabras silenciosas", es ya una guía que indica el tenor de la propuesta.
Una de las obras más interesantes es la de Enrique Aguerre, llamada Emisión cero. Es una instalación de video especial: el monitor televisivo revela lo que imposible de develar, donde la imagen normal que se espera no aparece y solo hay franjas, negritud, palabras borrosas, elementos fugaces. Hay cosas que son muy difíciles de conocer de una historia trágica: entonces queda el vacío. En lugar de presencias se imponen las ausencias, metáfora de la situación del país y de las cosas que quedaron por resolver. Podría leerse como un mensaje de oposición a los comunicados televisados que por entonces se imponían a la población.
Raquel Bessio usa vasos de plásticos con vidrio picado y cajas de cartón. Situa su obra en espacios comunes, la cocina y la cafetería. Con sarcasmo crea una ficticia empresa de bebidas con nombre alusivo al régimen y a un personaje de aquel período. Los vasos contienen vidrio picado, lo que implica que no se pueden usar, que hieren y que lastiman y connotan otros sufrimientos. Todo parece muy atractivo, listo para utilizar, pero no es así.
Pablo Conde titula a su obra Las huellas siempre están. Está construida con baldosas moldeadas con huellas humanas aunque no se sabe de quien. Aquí también hay ausencias y vacíos inquietantes. Mario D’Angelo en la instalación El arenal presenta un video y un cuarto con arena. En el video hay imágenes de Noche y brumas de Alain Resnais sobre los campos de exterminio nazi y en el cuarto una carretilla con arena que trae asociaciones muy angustiantes.
Lacy Duarte, en Recurrencias, utiliza panes, metal, fotos y papel. Registra tres fechas dramáticas sobre tres pedazos de lata. Utiliza las fotos de huesos humanos y en el suelo sitúa una gran tela que alude a un enterramiento. Lucía Pittaluga crea Intemperies con polietileno y guata formas entrelazadas negras, escondidas en el jardín, y también abre un abanico sobre mundos y negritudes.
Ernesto Vila se lanza a hacer una instalación llamada Veo-veo, realizada con fotografía, botellas usadas y agua. Construye un anti monumento que se refiere a lo precario y efímero y a tres sufrientes directos, de la dictadura y a la vez tres figuras modelo de resistencia y coraje: Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz, y Maneco Flores Mora. Los demás artistas tienen logros de similar interés y toda la muestra merece una visita. Está muy lograda.
Música, teatro y charlas
Otras actividades culturales se plantean en torno al treinta aniversario del golpe de Estado de 1973. Esta misma tarde, a las 18.30 horas, será inaugurado un ciclo de charlas, talleres y mesas redondas en el piso uno y medio de la intendencia montevideana. En la apertura intervendrán el rector de la Universidad de la República, Rafael Guarga, el intendente Arana y el historiador Alvaro Rico en nombre del comité organizador. Los actos seguirán hasta el viernes 27, con actuaciones de músicos, presentación de obras teatrales, exhibiciones de films y, sobre todo, encuentros para la reflexión en los que estarán reconocidos hombres de la cultura uruguaya.
CRITICA | ALICIA HABER
A 30 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO CIVICO-MILITAR... PALABRAS SILENCIOSAS
Exponen. Enrique Aguerre, Rauel Bessio, Pablo Conde, Mario D’Angelo, Lacy Duarte, Clemente Padín, Lucía Pittaluga, Pablo Uribe, Juan Angel Urruzola, Ernesto Vila.
Propuesta curatorial. Alfredo Torres.
Sala. Instituto Goethe de Montevideo.
Hasta el 11 de julio