La simulación de escenarios de balotaje entre diversos candidatos nos brinda un conocimiento básico sobre la estructura de preferencias de los uruguayos. En esta oportunidad, la encuesta de Grupo RADAR presentó al encuestado una lista con cuatro pares de candidatos, preguntándoles lo siguiente: "Le voy a leer una serie de combinaciones posibles de candidatos que podrían llegar a darse en la segunda vuelta de las elecciones nacionales. Si las elecciones fueran el próximo domingo, a cuál de los dos candidatos votaría si se diera ese enfrentamiento?" Las primeras cuatro simulaciones confrontan al Dr. Vázquez con candidatos de los partidos tradicionales (Lacalle, Larrañaga, Sanguinetti y Atchugarry). La restante simulación, que confronta a Vázquez con Astori, fue formulada para analizar la reacción del electorado ante dos candidatos de izquierda con perfiles diferentes.
resultados. En todas las simulaciones ante candidatos de los partidos tradicionales, el Dr. Vázquez consigue triunfos por holgadas diferencias. Llamativamente, en las simulaciones de balotaje, el grupo de indecisos y personas que votarían en blanco o anulado desciende de un 39% en la intención de voto primaria a un entorno del 17%.
El voto según edad del encuestado muestra un comportamiento bastante estandarizado: en los segmentos de hasta 29 años, y entre 30 y 65, Vázquez triunfa sistemáticamente, pero en el segmento de mayores de 65 años, pierde ante cualquier otro candidato. La variable residencial y la educacional no ofrecen información relevante. Vázquez triunfa en todos los casos por diferencias apreciables. La única excepción se registra en el segmento de baja educación, en el cual Lacalle logra superar a Vázquez por escaso margen.
Las variables políticas sí permiten extraer conjeturas para el análisis. Por un lado, Vázquez logra captar algo más de un quinto de los votos que permitieron el triunfo de Batlle en 1999, al mismo tiempo que logra retener a aquellos que lo apoyaron en esa ocasión (nueve de cada diez de sus votantes). Por otra parte, Vázquez capta la adhesión de casi un quinto de los encuestados que manifiestan su intención de votar a los partidos tradicionales en la primera vuelta del 2004 y logra volcar a su favor a un porcentaje alto de votantes del FA/EP de 1999 que hoy se mantienen indecisos. Únicamente Larrañaga logra atenuar en algo la definición de estos votantes a favor de Vázquez. Asimismo, se observa que el voto por Vázquez aglutina a más del 90% de los votantes autodefinidos como de izquierda, al 50% de los de centro y aproximadamente al 20% de los de derecha.
con Astori. Esta simulación se realizó a los efectos de observar la reacción del electorado ante la presencia de dos candidato de izquierda con perfiles diferentes. En este caso se observa un triunfo de Astori sobre Vázquez por seis puntos porcentuales, lo que deja entrever ciertos elementos interesantes. Vázquez consigue un mejor desempeño entre los votantes más jóvenes, capta mejor el sector de votantes de baja educación, y logra el concurso mayoritario de los votantes de izquierda. Astori, por su parte, consigue el triunfo entre los segmentos de mayor edad, en los sectores más educados de la población y obtiene el voto de la mayoría del electorado no encuentrista. Desde el punto de vista de la autodefinición ideológica, capta mejor que Vázquez el voto de centro y el de la derecha. Este ejercicio muestra una performance exitosa ante el candidato natural de la izquierda, favorito en todas las encuestas. La principal conclusión que se desprende de esta simulación es que, al menos en principio, un candidato de los partidos tradicionales que tuviera un perfil político similar al que caracteriza al Senador Astori podría vencer al Dr. Vázquez en un balotaje.