BAGDAD | ANSA y AFP
El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo ayer que las tropas de ocupación de su país permanecerán en Irak "lo necesario", y que continuarán buscando armas de destrucción masiva que tenía supuestamente el gobierno de Saddam Hussein, mientras siguen las protestas de la mayoría chiíta y hubo varios arrestos.
Ayer cerca de 2.000 chiítas manifestaron ante la sede del régimen norteamericano en Bagdad para pedir el fin de la ocupación y que se conforme un gobierno local, mientras tropas estadounidenses realizaron varios arrestos en Ramadi, al oeste de la capital.
Centenares de militares estadounidenses irrumpieron en numerosas viviendas en Ramadi, 100 kilómetros al oeste de Bagdad, buscando a guerrilleros considerados responsables de los últimos ataques contra tropas de ocupación en la zona.
Al amanecer, soldados del primer batallón del 124 regimiento de infantería comenzaron la acción de requisa en las viviendas, en el marco de la operación "Escorpión del Desierto" lanzada el 15 de junio.
ARRESTOS. Doce personas fueron arrestadas mientras las mujeres gritaban y protestaban por la acción de las fuerzas extranjeras.
También ayer, unidades especiales del comando estadounidense en Bagdad irrumpieron, por segunda vez en dos semanas, en una de las oficinas del Supremo Consejo para la Revolución Islámica en Irak (SCIRI), el principal grupo chiíta iraquí opositor al derrocado gobierno de Saddam Hussein, y capturaron a tres de sus miembros.
Las relaciones entre el régimen de ocupación estadounidense y el SCIRI se tensaron, sobre todo desde el 7 de junio, cuando el grupo chiíta bloqueó el proyecto del entonces administrador norteamericano para Irak, Paul Bremer, de conformar una administración provisoria, disconforme con su composición.
Según el SCIRI, el consejo político e interino debe ser electo y no designado por el régimen de ocupación.
Por su parte, en su mensaje radial de los sábados, Bush advirtió que las fuerzas norteamericanas enfrentan en Irak un futuro de "peligro y sacrificio" y reiteró su determinación de "encontrar las armas de destrucción masiva" que tenía supuestamente el derrocado Saddam.
Mientras las bajas entre las tropas norteamericanas ascendieron a 55 desde que se proclamó el fin de la guerra el 1ro. de mayo y crece la polémica sobre la falta de pruebas sobre las armas de destrucción masiva, Bush aseguró que "los hombres y mujeres de nuestro ejército enfrentan continuos riesgos de peligro y sacrificio en Irak".
HISTORIA. "Todos los que conocen la historia del dictador (por Hussein) coinciden en que poseía armas químicas y biológicas y que utilizó armas químicas en el pasado", subrayó Bush, poco antes de reiterar que su gobierno está decidido a "descubrir la verdad de la dimensión del programa de armas de Saddam Hussein, no importa cuánto tiempo sea necesario".
El mandatario norteamericano, al igual que su aliado principal en la guerra contra Irak, el primer ministro británico Tony Blair, enfrenta dificultades políticas porque se multiplican indicios de manipulación de informes sobre las supuestas armas iraquíes.
"Hacer seguro a Irak es vital para los ciudadanos de Irak y nuestras propias fuerzas", dijo Bush después de una semana en la que el creciente número de militares de Estados Unidos muertos en Irak despertaron críticas en el Congreso.
"Bolsones peligrosos del viejo régimen se mantienen leales a éste y ello, junto con sus aliados terroristas, están detrás de los mortíferos ataques dirigidos a matar e intimidar a la coalición de fuerzas y a iraquíes inocentes", dijo el mandatario.
Descubren material de inteligencia
BAGDAD - Las fuerzas estadounidenses allanaron un centro comunitario abandonado ayer y decomisaron equipos de espionaje y documentos con el sello del servicio de inteligencia de Irak que podrían contener información sobre los supuestos programas de armas de destrucción masiva desarrollados por Saddam Hussein.
Los documentos fueron enviados a analistas de inteligencia. El decomiso ocurrió en el sexto día de una acción a nivel nacional para retirar armas y detener insurgentes, denominada Operación Escorpión del Desierto.
En el centro comunitario escaleras arriba del recibidor, que también era usado como funeraria, la tropa encontró dos cuartos grandes con máquinas de criptografía, sistemas de transmisión codificada y documentos, muchos de ellos regados por el suelo.
Algunos de los documentos decomisados ayer hicieron referencia al programa nuclear de Irak, incluyendo manifiestos para la entrega de equipo de comunicaciones a la agencia nuclear. AP